La gente puede hacer lo que se proponga. Al menos eso me gustaría decir, pero la verdad es que solamente tenemos dos opciones: trabajar por nuestros sueños o hacernos bien pen€&jos.
Cualquier cosa que hagas cae dentro de una u otra de estas dos; puedes pensar que es posible estar en un punto medio, como poner el coche en neutral. Que puedes decir: al diablo, hoy solo quiero ver #Netflix, y eso ni te va a ayudar ni te va a hacer daño, siempre y cuando no lo hagas todo el tiempo.
Pero la verdad es que si te entregas al ocio porque estás descansando, entonces eso también te acerca a tus sueños: en otras publicaciones he hablado de la importancia del ritmo. Todos tenemos que esforzarnos y descansar, y eso es como esforzarnos dos veces porque nos permite ser más productivos.
Por otro lado esta echarte en tu sillón para evadir tus responsabilidades, y eso no es quedarse quieto: cada que eliges no hacer algo que deberías estar haciendo, estás eligiendo alejarte de tus metas.
Así de simple.
Lo malo es que no siempre tenemos el entusiasmo para ir hacia adelante, para cumplir con las cosas que sabemos que deberíamos, porque la vida del #Godinez es una &@€nga. A veces nos falta la energía para trabajar por lo que realmente queremos en la vida, porque nuestra historia personal nos pone en una posición que no es tan fácil mejorar. O por huevones; cada quien.
La gente odiosa que se dedica a la superación personal te dirá que solo generes más entusiasmo, que le eches más ganas porque tu lo mereces, campeón, y esas cosas que probablemente te han quitado la fe en ese tipo de personas. Quiero decir, si fuera tan fácil como echarle más ganas, ya lo estarías haciendo.
Yo te voy a recomendar un par de cosas: primero que nada, decide lo que verdaderamente quieres. La próxima publicación vamos a hablar un poco más acerca de cómo hacer metas realistas, pero te voy a dar un adelanto: no hagas metas que no tengan que ver con tu felicidad.
Con esto quiero decir que no te propongas ganar más dinero, porque lo más probable es que solo resulte en mayores gastos. Me pregunto si a eso se refieren los budistas con la rueda del karma... El ciclo interminable de ganar más dinero y gastar más dinero.
La felicidad tiene que ver con dos cosas: hacer lo que te gusta y darte cuenta de lo que tienes. Muchas veces nos sentimos insignificantes porque pensamos que deberíamos tener más: más dinero, más seguridad, más autoridad o más nalgas.
Pues déjame decirte una cosa: en este mundo todos tenemos nalgas; algunas están más planas, y otras deberían tener receta porque se ven muy ricas, pero como dice el comercial de #Axe, todo mundo tiene lo suyo.
Lo mismo aplica para todas las cosas: tienes que aceptar la posición en la que estás, porque solamente así puedes hacer planes realistas para superarlas.
Con eso y recordando que tus planes deben ser para volverte más feliz y no para tener más de algo deberías estar bien.
Excepto que sigue siendo una €&inga tremenda levantar para ir a trabajar, pero eso viene de una ilusión super común entre la gente: que la vida debería de ser fácil.
Verás, cuando te metes a estudiar #Zen, esa filosofía oriental que a nadie le importa porque nadie la entiende (y si te importa lo estás haciendo mal), te dicen que lo malo no es vivir una situación difícil, sino quejarse. Si te dieras cuenta de que la gente no se despierta como en la tele: brillositos y listos para su día de mi€$da, entonces dejarías de quejarte por luchar contra las cobijas todos los lunes.
Mira, cumplir cuesta trabajo; lo malo es que nos enseñan que la vida debería de ser fácil. O por lo menos tratan de vendernos productos que prometen facilitarla, así que acabamos por pensar que, si sufrimos, los pen€&jos somos nosotros. Pero no. Nosotros estamos bien, solo que tenemos expectativas muy irreales.
En resumen, recuerda: primero, elige qué quieres en la vida. Luego, date cuenta de lo que ya tienes. Por último, piensa en qué necesitas para mejorar.
La motivación no tiene nada que ver con estar emocionado todo el tiempo: a eso se le llama enfermedad mental. Se trata de estar enfocado. De tener una meta, y trabajar por conseguirla.
Si puedes hacerlo todos los días, estás motivado. Solo asegúrate de que trabajes por algo que quieras de verdad, para que además de estar motivado puedas estar feliz.

















