Es difícil encontrar la felicidad. Si no fuera difícil, la gente no buscaría tener novios, novias (o novios y novias como algunos incorregibles), dinero, algunos tragos coquetos el fin de semana y todo eso. Bueno, no sé que decir, porque si de verdad buscáramos la felicidad, entonces ¿para qué nos enfocamos en parejas, posesiones y bebidas embriagantes?
Quiero decir, no es que me queje, pero tiene todo que ver con el tema de hoy. Porque de alguna manera aceptamos que nos vendieran la idea de que la felicidad es una cosa más difícil de encontrar que un #Godinez con sueldo decoroso, pero el alcohol y lo demás son un buen sustituto.
De nuevo, no me quejo; pero la mayoría de nosotros decimos que queremos ser felices y luego trabajamos para tener un sueldo, logros materiales y todo es tipo de cosas. No tiene sentido. Es como si dijéramos que el viernes queremos embriagarnos, pero después compráramos libros, chocolates y pastel. Con esos ingredientes vamos a lograr algo, pero seguramente no va a ser una fiesta.
Tampoco quisiera torturarte pensando en el fin de semana cuando a penas es #Lunes, pero de todos modos lo voy a hacer. Oye, solo faltan 5 días para descansar. Pero no te preocupes, puedes sobrevivir con videos de Youtube. Horas y horas de videos de Youtube.
Dejando de lado la maldad suicida de recordarte cuánto tiempo falta para el fin de semana, porque a mí también me toca aguantarme, está el punto buenísimo de que (seguro) buscas la felicidad en alguna distracción conveniente, y no te dedicas a generarla.
Por supuesto que lo más normal es buscar la felicidad haciendo algo que te haga feliz. Los seres humanos somos acciones, y pienso que nuestras emociones son la expresión de lo que somos. Pero para poder actuar bien tienes que saber a dónde quieres llegar.
De esta forma, la "carrera de ratas" se transforma mágicamente en la danza de dualidades que forma el universo de un Godínez feliz: el Yin y el Yang en forma de la pasión y el pasatiempo.
La pasión es todo lo que tu quieras, porque nadie lo puede definir por ti. Pero, por otro lado, necesitas definirlo; necesitas llevarlo a la consciencia y no dejarte llevar, porque cuando las cosas se ponen de la ch&@€%#, tu pasión verdadera es lo que te vuelve a centrar.
Y es que la gente pasa la mayoría del tiempo haciendo cosas que no quiere; si esto no fuera cierto, todos estaríamos ebrios o gordos o haciendo cosas dignas de grabarse en una película #XXX, todo el tiempo.
Lo malo es que la vida no funciona así porque, entre tus momentos de pasión (y me refiero a lo que sea que te llene de verdad, así que deja de pensar en cosas lujuriosas), tenemos muchos momentos de aburrimiento y ocio que solo utilizas para matar el tiempo, mientras regresa la oportunidad de seguir haciendo lo que te gusta.
Probablemente tu trabajo sea uno de estos "pasatiempos"; me refiero a que es algo que utilizas para matar tiempo o, en este caso, para no morir de hambre. Si tienes muchísima suerte, entonces tu trabajo es una de las cosas que te apasionan.
Pero si no te conoces a ti mismo y no sabes cuál es tu pasión, entonces no tienes esperanza; si todo es pasatiempo, las cosas se vuelven un poco aburridas y monótonas porque no tienes con qué romper el ritmo de la rutina.
Eso es lo que llamo el Yin Yang de los Godínez: el balance entre lo que adoras hacer y la rutina. Incluso perseguir tu pasión requiere de tiempos de ocio, porque muchas veces buscar la perfección se vuelve pesado.
La próxima entrada voy a hablar de algo que hoy mencioné casi de pasada: que puedes generar felicidad; crearla así, como de la nada.
Por lo pronto, solo recuerda que no todos los momentos tienen que ser perfectos, pero la mejor manera de ser feliz en esta vida es conocerte lo suficiente para saber, a ciencia cierta, qué cosas puedes hacer para volverlos perfectos.
Porque eso está bajo tu control.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario