viernes, 22 de abril de 2016

Cómo utilizar tu cerebro (según el manual para el usuario).

Lo malo del cerebro es que no tiene un manual. Esto es incómodo porque, según dicen los que saben, nuestro cerebro es una computadora mucho mas poderosa que cualquiera que se haya creado.

Pues yo tengo dos problemas con esta visión: en primer lugar, el cerebro no es una computadora porque a veces le dices cosas como: "mira, bendito cerebro, hoy vamos a ser felices y pensar positivo" y él te responde algo parecido a: "vete al diablo; nadie te quiere, estás deprimido y lo sabes". 

Oye, #VamoACalmarno.

La cosa es que el cerebro no acepta las órdenes tan fácil. De hecho, es un hijo de &@ta rebelde. Bueno, las mejores tradiciones orientales dicen que debes dejarte fluir: si estás triste, date tiempo para sentir la tristeza; como seres humanos tenemos que experimentar todo tipo de cosas. Pero #Godinez que no chambea, no traga. A veces tenemos que guardarnos el misticismo oriental en una cajita con el resto de nuestros sueños e ilusiones para cumplir con las responsabilidades de ser un adulto.

Es aquí cuando quisiéramos que nuestro bendito cerebro se comportara con algo de lógica, pero la verdad es que se deja llevar por el corazón cada que puede, y ese sí que es un verdadero imbécil. A veces quisiéramos, más bien, aprender a educar nuestros sentimientos. Aceptémoslo: la mayoría del tiempo sabemos qué nos conviene hacer. Pero se nos atraviesa una cara bonita, un vestido en oferta irresistible, o una torta de tamal y se nos va el autocontrol por la ventana.


La verdad es que a mí no me molesta tanto, porque los seres humanos sí tenemos que vivir todo tipo de experiencias. Esa es otra forma de decir que estoy feliz con mi pancita, pero de todos modos voy al gimnasio para ver si la puedo bajar. 

Pero eso no es lo que quieres escuchar. Nos gusta decir que el cerebro es como una computadora porque eso significa que tenemos cierto control. Ni siquiera te voy a decir lo que piensan las tradiciones orientales acerca de la ilusión del control, pero digamos que no deja al ser humano en una buena posición. 

Tal vez por eso pensamos que la meditación es una superstición que puede llegar a ser muy útil, pero a la vez ignoramos la filosofía de la que nació. Es cierto que con el #Yoga y todo eso podemos tener cierto control sobre nuestras emociones, y la mayoría de las veces funciona como magia para alejarnos del consultorio del psiquiatra. Con esos resultados, ¿quién se va a detener a pensar que la meta de todo esto es aprender a dejarte fluir por la vida sin pensar que la debes controlar? En especial cuando tienes que pagar tus clases por mes.

No lo creo. Mejor pensar que la mente es como una computadora, porque entonces la podemos programar.

Porque si podemos. Es el punto todo esto: somos libres. Eres libre y genial, ¿recuerdas? De eso se trata el #Goditeismo. No estoy intentando llegarte por el ego ni nada de eso, porque la verdad es que la mayoría de nosotros somos tan inseguros que nos sentimos incómodos cuando nos dicen cosas así.


Por eso te pido que mandes al diablo la modestia por 5 minutos y me creas cuando te digo que, si te sientes mal, no tienes por qué cambiar nada. Tienes que aceptarte tal como eres, o aceptar tu situación. Entonces puedes transformar tus sentimientos, porque la realidad es una sola y nuestra esencia no se puede modificar; nada más podemos dejar de pensar pend€&)@#$ que nos hacen sentir mal, y eso lo cambia todo.

En resumen, el ser humano es una cosa compleja que a todos nos gustaría entender, pero la verdad es que nadie lo ha logrado por completo.

Sin embargo, y a manera de premio de consolación, aquí les dejo dos #Trucos que nos deberían entregar a todos en algún tipo de manual. Fueron diseñados por algunos de los usuarios más dedicados de este maravilloso cerebro que no es una computadora, pero si practicas lo suficiente, la puedes aprender a programar.



Antes que nada... Las antimemorias.
Si alguna vez fuiste al gimnasio, seguramente recuerdas que lo peor no es el cansancio después de entrenar, sino despertar al día siguiente. Sientes que te atropellaron y ni siquiera tuvieron la decencia de terminar el trabajo.

Pues eso pasa porque nadie te dijo que tienes que estirar antes y después de hacer ejercicio. Así evitas el dolor que los españoles llaman "Agujetas". Un gran saludo a mi amigo Jesús que me enseña este tipo de cosas interesantes acerca del ejercicio, pero ojalá que me las hubiera enseñado hace un &@to mes.

El caso es que el cerebro utiliza un mecanismo similar. Todas nuestras experiencias causan una actividad eléctrica en el cerebro. Las antimemorias son un esfuerzo del sistema nervioso para evitar que mueras electrocutado por tus propios pensamientos. Bueno, me estoy dando un poco de libertad poética. El caso es que, cuando tienes una experiencia que activa tu cerebro, tenemos un mecanismo llamado antimemoria que ayuda a regresarle el balance.

Por supuesto, esto lo vivimos subjetivamente como "superar una situación complicada", "aprender a seguir adelante", o como sea que quieras llamarle a la experiencia de quitarte un peso de encima.

No puedo probar que las técnicas que te voy a dar forman antimemorias, porque a penas hace unos meses las descubrieron. Pero tiene todo el sentido del mundo. Cuando las practicas, así se siente: como si te liberaras de un peso dentro de tu cerebro. Pero no hay ningún tipo de peso. Solo memorias, que tú decides cómo interpretar.


Cómo liberarte cuando ya sabes por qué te sientes mal.
Si tienes algo que te molesta mucho y quieres una ayuda para superarlo, observa la respiración. Es en serio. Observa tu respiración, y deja que los sentimientos, los pensamientos fluyan como deban fluir. Pero no te concentres en los pensamientos. Observa tu respiración.

De esta forma podrás distanciarte un poquito del impacto emocional de tus recuerdos. Tarde o temprano, podrás controlar tu respiración para que sea rítmica, profunda y continua, sin bloqueos. Así sabrás que has superado tu memoria, que le has dado su justo lugar y un significado. Fluyendo con la memoria, no bloqueándola. Como la respiración.


Cómo liberarte cuando no sabes por qué te sientes mal.
Hay veces que solo te sientes como el gobierno mexicano: sabes que hay algo mal, pero te sientes tan de la $#%+ que ya ni siquiera sabes qué te gustaría cambiar. Solo quisieras que las cosas fueran diferentes. Espera, eso fue demasiado dramático; déjame volver a empezar.

Hay veces que te sientes como si fuera lunes en la mañana, pero el sentimiento te acompaña todo el día. Es un tipo de malestar que no sabes ubicar, pero está presente y a veces es muy intenso. 

Cuando eso te pase, no trates de entender por qué te sientes así. Más bien, trata de imaginarte un color que represente tus emociones. Dale forma poco a poco. Deja que adquiera cierta textura; muchas veces, lo sentimos como algo etéreo, algo que no podemos manejar. Ya que tengas el sentimiento claramente representado, déjalo ir poco a poco. Si te lo imaginaste como humo, siente como si se ventilara poco a poco. Si es algo así como una tinta viscosa, siente como pierde consistencia y se enjuaga. Utiliza la metáfora y la imaginación para liberarte de tus sentimientos negativos.

Pero hay veces que el sentimiento no tiene forma, no se parece a nada. En estos casos, solo pregúntate cómo te sentirías si pudieras liberarte del sentimiento. Poco a poco, deja que tu mente trabaje sola y encuentre la forma o la metáfora correcta para libarte de él.



Puede tardar algo de tiempo, y también ayuda si observas tu respiración, pero lo que estás haciendo es dejar que el cerebro utilice su propio código para crear antimemorias; para darle sentido a tu experiencia, y quitarle la parte dolorosa.



Te conoces mucho jugando con tu mente. Hazlo poco a poco, y recuerda: cuando te sientas mal, siempre, siempre hay algo que puedes hacer al respecto.

A lo mejor te funciona mandar al diablo mis consejos y ponerte a ver el Youtube. No estoy bromeando. Los #Gatos y sus videos estúpidos son la medicina universal.

miércoles, 20 de abril de 2016

La felicidad se crea, no se persigue.

En cuanto hablamos de felicidad, hay algo que siempre salta a nuestras mentes: el logro. Queremos lograr ser los mejores en alguna disciplina, comer sin engordar, o muchas veces encontrar un trabajo donde nos paguen por dormir y checar el Face.

¿No? ¿Solo soy yo? Bueno, la cosa es que pensamos que, para ser felices, nos tiene que pasar esto o aquello, y solo entonces lograremos alcanzar la felicidad.

Pues déjame decirte que, por pensar así, las compañías de productos inútiles logran venderte hasta el oxígeno de marca. Siempre que tengamos la insoportable idea de que la felicidad depende de cosas externas, alguien se va a aprovechar para vendérnosla, empaquetada y en cómodos pagos. No te dejes engañar: el marketing moderno vende sentimientos. Si tienes internet, probablemente tienes el resto de tus necesidades cubiertas.

Algo que escucho todo el tiempo es que la función de la mercadotecnia es crear necesidades; por lo menos en México, los refrescos de Cola han tenido un éxito desmedido en ese aspecto. Una comida no es comida si no tiene su refresco para acompañarla, en especial si esa comida son tacos. 

Pero, como dice el comercial, para todo lo demás existen sentimientos de por medio. Quiero decir, es ridículo como intentan venderte algunas cosas. Los aromatizantes te muestran a una mujer con pantalones de yoga dando vueltas en su baño por lo bien que huele. No me importa si tienes el mejor aromatizante, después de usar el baño no te vas a quedar para dar vueltas.

De hecho, la mayoría de los productos en la televisión te muestran a gente que está sospechosamente feliz por utilizarlos. No sé tú, pero yo no confiaría en alguien que sonríe tanto por usar una pin€@& aspiradora.


Bueno... Pensándolo bien, ¿por qué no? ¿Qué estás esperando para ser feliz? Probablemente no sea el día de limpieza en tu casa, pero la verdad es que si no puedes ser feliz en este momento, nada más porque quieres, entonces no sé si puedas serlo cuando salgas de vacaciones, o cuando compres un auto. Solo será algo así como un momento en el que dejas de odiar todo porque tienes un juguete nuevo, y al rato vas a quedar igual.

A menos que sean vacaciones con goce de sueldo porque, como dije antes, es el único sustituto verdadero para la felicidad: que te paguen por no hacer nada.

No, la felicidad verdadera no es una cosa que llegue gracias al logro personal, comunitario, o alcohólico (cuando al fin logras romper el record de botellas que te tomas con tus amigos en una noche).


Sobre este tema, puedo decir que existen dos corrientes: la primera propone que la #Felicidad es un estado mental, una liberación de todo lo que te sobra, y obtenerla equivale a alcanzar la iluminación. La segunda, más práctica, propone que la felicidad es un comportamiento, una acción emocional, tan sencilla como ser amable o insultar al equipo contrario de fútbol.

Por supuesto que no vamos a hablar de la primera, porque ya tengo un blog que se trata de eso y, además, todas las tradiciones que hablan de la iluminación dicen que no existe una forma de conseguirla, sino que le sucede a los suertudos. Es más o menos como encontrar un buen trabajo en México: no tiene nada que ver con la preparación.

Sobre la segunda corriente hablaremos la próxima entrada, donde vamos a revisar las estafas, aciertos y tradiciones que descuartizó el New Age; además, como es costumbre los viernes, te daré algunas técnicas concretas para generar, controlar, y mantener los sentimientos positivos, que puedes practicar en la comodidad de tu oficina, porque simplemente no puedes estar viendo el Youtube para siempre; tienes que fingir que trabajas de vez en cuando.

lunes, 18 de abril de 2016

Pasión y Pasatiempo: el Yin Yang de los Godinez.

Es difícil encontrar la felicidad. Si no fuera difícil, la gente no buscaría tener novios, novias (o novios y novias como algunos incorregibles), dinero, algunos tragos coquetos el fin de semana y todo eso. Bueno, no sé que decir, porque si de verdad buscáramos la felicidad, entonces ¿para qué nos enfocamos en parejas, posesiones y bebidas embriagantes?

Quiero decir, no es que me queje, pero tiene todo que ver con el tema de hoy. Porque de alguna manera aceptamos que nos vendieran la idea de que la felicidad es una cosa más difícil de encontrar que un #Godinez con sueldo decoroso, pero el alcohol y lo demás son un buen sustituto.

De nuevo, no me quejo; pero la mayoría de nosotros decimos que queremos ser felices y luego trabajamos para tener un sueldo, logros materiales y todo es tipo de cosas. No tiene sentido. Es como si dijéramos que el viernes queremos embriagarnos, pero después compráramos libros, chocolates y pastel. Con esos ingredientes vamos a lograr algo, pero seguramente no va a ser una fiesta.

Tampoco quisiera torturarte pensando en el fin de semana cuando a penas es #Lunes, pero de todos modos lo voy a hacer. Oye, solo faltan 5 días para descansar. Pero no te preocupes, puedes sobrevivir con videos de Youtube. Horas y horas de videos de Youtube.


Dejando de lado la maldad suicida de recordarte cuánto tiempo falta para el fin de semana, porque a mí también me toca aguantarme, está el punto buenísimo de que (seguro) buscas la felicidad en alguna distracción conveniente, y no te dedicas a generarla.

Por supuesto que lo más normal es buscar la felicidad haciendo algo que te haga feliz. Los seres humanos somos acciones, y pienso que nuestras emociones son la expresión de lo que somos. Pero para poder actuar bien tienes que saber a dónde quieres llegar.

De esta forma, la "carrera de ratas" se transforma mágicamente en la danza de dualidades que forma el universo de un Godínez feliz: el Yin y el Yang en forma de la pasión y el pasatiempo.

La pasión es todo lo que tu quieras, porque nadie lo puede definir por ti. Pero, por otro lado, necesitas definirlo; necesitas llevarlo a la consciencia y no dejarte llevar, porque cuando las cosas se ponen de la ch&@€%#, tu pasión verdadera es lo que te vuelve a centrar.

Y es que la gente pasa la mayoría del tiempo haciendo cosas que no quiere; si esto no fuera cierto, todos estaríamos ebrios o gordos o haciendo cosas dignas de grabarse en una película #XXX, todo el tiempo.

Lo malo es que la vida no funciona así porque, entre tus momentos de pasión (y me refiero a lo que sea que te llene de verdad, así que deja de pensar en cosas lujuriosas), tenemos muchos momentos de aburrimiento y ocio que solo utilizas para matar el tiempo, mientras regresa la oportunidad de seguir haciendo lo que te gusta.

Probablemente tu trabajo sea uno de estos "pasatiempos"; me refiero a que es algo que utilizas para matar tiempo o, en este caso, para no morir de hambre. Si tienes muchísima suerte, entonces tu trabajo es una de las cosas que te apasionan.

Pero si no te conoces a ti mismo y no sabes cuál es tu pasión, entonces no tienes esperanza; si todo es pasatiempo, las cosas se vuelven un poco aburridas y monótonas porque no tienes con qué romper el ritmo de la rutina.


Eso es lo que llamo el Yin Yang de los Godínez: el balance entre lo que adoras hacer y la rutina. Incluso perseguir tu pasión requiere de tiempos de ocio, porque muchas veces buscar la perfección se vuelve pesado.

La próxima entrada voy a hablar de algo que hoy mencioné casi de pasada: que puedes generar felicidad; crearla así, como de la nada.

Por lo pronto, solo recuerda que no todos los momentos tienen que ser perfectos, pero la mejor manera de ser feliz en esta vida es conocerte lo suficiente para saber, a ciencia cierta, qué cosas puedes hacer para volverlos perfectos.

Porque eso está bajo tu control.

viernes, 15 de abril de 2016

La cura para el aburrimiento (no existe).

La vida moderna crea muchos problemas artificiales: por ejemplo, antes la gente trabajaba por sobrevivir, mientras que ahora trabajamos para pagar el internet y lo demás se vuelve secundario. Incluso si tienes hijos, prefieres perder un brazo que dejar a los monstruitos un día sin conexión, en especial si son adolescentes.

Porque la verdad es que hemos creado demasiados mitos: que el dinero es felicidad, que la posición social tiene que ver con el valor personal; pero el más terrible y dañino de todos es, que siempre tenemos que estar ocupados en algo.

Mira, la vida es música. Lo malo es que a veces la hija de la ch&@€ suena a puro reggaetón, y nos dan algo así como que unas ganas salvajes de evitarla. Para esos momentos, dios nos envió a los #Gatos y la gente ociosa les toma videos, pero el caso es que no debemos pensar que si no estamos disfrutando como la gente de los comerciales de refresco o de cerveza, entonces debemos sufrir.

Es una tontería.

Como dije, la vida es música: necesita silencios. Bien pude haber dicho que la vida es como el chocolate, porque si solo tragas sin cesar acabas engordando y necesitas más, y antes de que sepas qué diablos paso eres una bola de felicidad que se odia a sí misma. Oye, hay peores cosas en este mundo que engordar con chocolate.


También hay peores cosas que deprimirte por vivir tan estimulado que ya ni registras cuando te diviertes, cuando consumes entretenimiento, o cuando te la pasas bien. Antes platicar con tus amigos era algo especial porque no podías hacerlo todo el tiempo. Ahora dejas a la gente en visto porque #YOLO. Hace tiempo, esperabas una semana o por lo menos un día entero para ver tu programa de televisión. Hoy necesitas manejar por lo menos 18 horas para encontrar una persona que no sepa dónde ver sus programas en línea.

Antes necesitabas tener gatos y aguantarlos unos meses para verlos hacer una tontería. Hoy te metes a Youtube, y... Bueno, no quiero hablar de eso. Digamos que hoy los dueños voltean a ver a sus mascotas, decepcionados porque no son como los gatos de internet.

Digamos que el día de hoy tenemos expectativas demasiado --altas-- estúpidas porque todo el tiempo vemos gente sonriendo, y pensamos que debemos estar igual. Tal vez por eso los adolescentes de hoy piensan que es demasiado cool tener una mirada inexpresiva y odiar todo; porque están tan habituados a pasarla bien que de veras ya no les importa.

Espero, no. El día que me empiece a quejar de la juventud me voy a dar un tiro. Pero digamos que nuestro estilo de vida nos da todas las razones del universo para buscar las experiencias trascendentales: porque los placeres de la humanidad, como los amigos o el porno, están demasiado accesibles; tanto que se vuelve difícil tomarlos como una cosa especial.

Por eso admiro a la gente que todavía sabe sonreír. Porque quiere decir que su vida apesta lo suficiente como para apreciar los buenos momentos. Además, la gente no quiere estar feliz todo el tiempo. Si no te burlas de los tipos que siempre tienen esa expresión de alegría marca "recétame tus drogas", te hace falta barrio.

Lo malo es que se ve tan divertido. Por eso quisiéramos estar prendidos todo el tiempo. De hecho, la mitad de las cosas que consumimos son un intento por lograr ese estado de iluminación socializada: la felicidad que no se quita.


Pues déjame darte un consejo: no mam#$. Todos tenemos que descansar en algún punto. Aprende a disfrutar la alegría sin tomarle fotos, y aprende a disfrutar de la calma sin sacar el celular.

Sé que suena como si te hubiera dicho: el hambre es buena, debes aprender a odiar la comida. 

Pero no tienes que aprender a odiar nada. Solo vas a dejar de odiar la vida cuando dejes de esperar que siempre sea perfecta. Oye, qué genial concepto. Ya sé de qué voy a escribir la próxima semana.

lunes, 11 de abril de 2016

El espíritu de la felicidad.

Este mundo es inmenso. Eso me gustaría decir, pero la verdad es que el mundo solo es tan grande como tu disposición a conocerlo. Todos tenemos una serie de creencias que limitan nuestro universo; eso está bien porque nadie tiene tiempo para estudiar física cuántica, corte y confección y los resultados del fútbol.

De hecho, el mundo de hoy es tan grande y tan rápido que debemos especializarnos en una sola cosa para decir que tenemos habilidad, para conocerla verdaderamente.

Debo agregar que todos tenemos el tiempo contado. Si fuéramos inmortales, podríamos dedicar 70 años a la física, 70 al corte y confección, y otros 70 años al fútbol, aunque entonces estaríamos más de un siglo atrasados en todas nuestras aficiones.

Qué complicado. Definitivamente, lo mejor que podemos hacer es encontrar lo que nos gusta, y hacerlo todos los días. No sé si exista un propósito en la vida de lo seres humanos pero, si no lo hay, definitivamente hacer lo que te llena es un buen sustituto.

Y esto puede parecer muy obvio, hasta que te das cuenta de que la mayoría de los seres humanos están pensando en lo que pueden hacer para ganar dinero. No digo que esté mal, porque tener techo y comida no te dan la felicidad, pero digamos que tienen mucho que ver con el concepto.

Sin embargo, me parece que la verdadera felicidad tiene que ver más con la trascendencia que con la permanencia. Esta es una manera muy complicada de decir que necesitas saber para qué comes, si quieres disfrutar de verdad la comida. Como dice un amigo mío, hay gente que come para vivir, y otras personas que viven para comer. Porque si no todos tenemos un propósito trascendental, una forma de expresar nuestra más íntima esencia, la comida sirve como un buen sustituto.


Eso es lo que llamo "el espíritu de la felicidad"; un tipo de fuerza que te posee a disfrutar tu vida todos los días porque haces algo que vale la pena.

Te darás cuenta de que no hablo de algo sobrenatural, sino de tomar buenas decisiones.

La gente no suele encontar su pasión porque, muchas veces, pensamos que debe ser algo que nunca nos cueste trabajo; una cosa para la que tengamos un talento especial y jamás tengamos que esforzarnos. Si no fuera así,  entonces dejaría de ser divertido para convertirse en un trabajo más.

Pero nada está más lejos de la verdad. Cuando te apasiona una cosa, puedes enfocarte en practicarlo todo el día, todos los días, y te da gusto cuando es fácil o cuando te cuesta trabajo.

El otro gran reto para seguir la pasión es que muchas veces no dejan dinero, pero no por eso tenemos que dejarlas de lado. Para eso tienes el resto del día. Quiero decir, en este mundo tenemos tanta información, tan inmediata, y tantos ratos de ocio, que si estás decidido a seguir un camino lo puedes hacer. No me importa qué sea lo que escojas, existen los medios para aprender si tienes la disposición de practicar.

El último problema que conozco es que muchas veces pensamos que una pasión debe ser algo trascendental, que debe transformarnos. No sé si esto sea verdad. Yo creo que muchas veces es la última pieza del rompecabezas de tu vida, eso que le da sentido a todo lo demás; podemos decir que le da un giro de 360 grados, y antes de que me compares con el copetudo, me refiero a que le da una vuelta completa a tu vida pero la deja igual; es solo que de repente la disfrutas.


A lo mejor no tienes que transformar tu vida para encontrar tu pasión. A lo mejor, cuando la encuentres, no la va a transformar.

A lo mejor la pasión verdadera es entender que tu vida tiene sentido, y buscar disfrutarla todos los días. Si lo haces con una actividad en especial, eso está bien; pero el espíritu de la felicidad tiene que inundarlo todo. 

Así que deja de buscar algo, una sola cosa que te haga feliz; mejor enfócate en dejar las cosas que no tienen sentido para ti, porque cuando quitas todo lo innecesario, lo que queda brilla.

viernes, 8 de abril de 2016

4 técnicas, antiguas y modernas, para eliminar el estrés

Una de las diferencias más marcadas entre las tradiciones orientales y occidentales es la actitud que tenemos hacia la mente; específicamente, en este lado del mundo pensamos que podemos controlar cosas como el estrés la depresión y el sufrimiento, mientras que los orientales piensan que, si eres humano, ya te chin&@€#%.

Supongo que por eso la psicología, neurología y otras ciencias están intentando modernizar y explicar las técnicas de la meditación que, sin la ayuda de estadísticas o laboratorios, han funcionado bien por milenios. 

Pero la psicología, sin tener la ventaja de ser una tradición tan vieja como la misma escritura, ha logrado resultados sorprendentes para domesticar esa bestia intratable que es nuestra mente. Si alguna vez se te ha antojado el refresco de cola, eres fan del universo cinematográfico de #Marvel, o tienes una serie favorita de televisión, eso demuestra lo bien que funcionan los principios de la psicología para jugar con nuestras emociones. 

Con todo y esto, sigue siendo terriblemente fácil para la cultura popular formarse una imagen mental de algún país de oriente donde todo mundo medita y, tal vez por la falta de tecnología, su vida simple y calmada, o las tradiciones ancestrales, todo mundo es feliz y tiene cara de estar disfrutando la vida. O de estar en un viaje de opio.

Bueno, te recuerdo que China tiene más de mil millones de habitantes, y la densidad de población de algunos lugares en la India te haría pensar que dos cuerpos sí pueden compartir el mismo espacio, porque de otra forma no podrías meter a tanto hijo de @&ta en una sola ciudad.

De todas maneras, el occidental no puede sacarse de la cabeza la idea de que esa gente tiene el secreto de la iluminación y la felicidad, que nuestro moderno cerebro civilizado no puede comprender porque pensamos en cosas materiales como el auto y el fútbol.


Bueno, primero vamos a aclarar algunas cosas. Las verdaderas tradiciones orientales que sirven para limpiar la mente, esas que de verdad te pueden ayudar a transformar tu vida, se la pasan diciéndote que el universo es un ciclo enorme y el sufrimiento no se puede evitar. De hecho, tradiciones como la alquimia y otros inventos occidentales dicen lo mismo, probablemente porque no quieren tener que aguantar a una bola de zoquetes que solo quiere el equivalente espiritual de una botella de #Alcohol.

En segundo lugar, la mayoría de lo que conoces como una tradición antigua es un invento reciente: el Hatha Yoga, la versión más popular que enseñan en la mayoría de los gimnasios, nació más o menos a principios de 1900; la Kabbalah original es nada más y nada menos que chamanismo hebreo, y la versión que enseñan en los centros para hipsters no es más que un compendio regurgitado; el budismo que te enseñan en donde sea que aprendas budismo, seguramente no te intenta convencer de el universo es sufrimiento y debes trabajar por dejar atrás a la existencia, porque no pagarías tus cuotas mensuales si te dijeran eso, ¿cierto?

Para resumir, si tú practicas algo con sabor oriental y tienes que pagar por ello, probablemente te están dando gato por liebre. Hay algunas excepciones, pero te puedo decir que son bastante baratas, los Maestros no pretenden impresionarte, ni mucho menos tienen la pinta de sabio oriental; solo enseñan, y dejan que los resultados hablen por sí mismos.

Lo bueno es que la gente ha estudiado el bienestar por tantísimos años que incluso las tradiciones ancestrales adaptadas al bolsillo occidental, por no llamarlas francas estafas, sirven para algo.

Si quieres una forma para combatir el estrés, busca alguna de esas técnicas: el Tai Chi en particular tiene muchos exponentes buenísimos en México, con profesores capacitados por Maestros originales de China, que honestamente solo quieren esparcir su tradición.


Eso, y recuerda que la vida está bien ca&@€#%, y no está mal ponerte de malas de vez en cuando. Para eso dios inventó las bebidas alcohólicas.

Bueno, tal vez no sean la solución que estás buscando. Para la gente menos ebria, más escéptica, y que le gustan las cosas que puede aplicar sin tener que cerrar su video de Youtube, te dejo estas técnicas que vienen de varias tradiciones orientales, complementadas con sólidos principios psicológicos para que no te hagas la ilusión de que practicándolas puedes alcanzar la iluminación. 

Porque nadie quiere eso.  Los monasterios no tienen internet, y uno se pasa la vida buscando su pasión como para abandonarla con el resto de sus apegos; pero por lo menos puedes usar algunos #Trucos para disfrutar de tu día sin tanto estrés.


En primer lugar está la técnica poderosísima de observar tu respiración. No hay más truco: si te sientes estresado, ansioso, preocupado, triste, o con ganas de ir al baño, solo observa tu respiración. Esto tiene el efecto inmediato de distraerte de cualquier otra cosa en la que estés pensando; eso cambia tus emociones negativas por un estado de #Mindfulness. Lo mejor es que, si te distraes, siempre puedes regresar a observarte.

Esta técnica es utilizada en todas las tradiciones que hablan del autoconocimiento, pero solo el #Zen te enseña a observar la respiración sin controlarla. Todos los demás te dan algún ejercicio para controlar tu estado interno, modificando la respiración. Si quieres hacerlo, está bien; pero la mayor ventaja, que puedes obtener sin esfuerzo ni experiencia, viene de observar tu respiración.


Como segunda técnica, observa tu respiración. No me estoy queriendo hacer el gracioso; solo que todas las técnicas se vuelven mucho más poderosas si empiezas con este ejercicio básico. 

Una vez que te estés observando, cierra los ojos y hazte consciente de tu tensión. Una vez wue la tengas bien identificada, imagínatela como una luz de color. Deja que circule por tu cuerpo y sácala con cada exhalación (es mejor si exhalas por la boca). Esta técnica viene de las tradiciones rosacruces, que creían en la circulación de la energía. Hoy se asemeja más a las técnicas de #Biofeedback.


La tercera técnica es, de nuevo, observar tu respiración. Esta vez, cambia el ritmo de la misma; intenta exhalar contando hasta 4, inhalar contando hasta 4 y, si puedes soportarlo, dejando cuatro tiempos entre cada inhalación y exhalación. Es decir, inhalas en 4 tiempos, aguantas la respiración 4 tiempos, exhalas contando hasta 4, y esperas 4 tiempos antes de volver a inhalar. 

Esta es una forma básica del Pranayama, técnica hindú que surgió antes de que el Yoga fuera cool. Literalmente, significa control de la energía; para los hindúes, la respiración es nuestra energía, la conexión con la divinidad. Qué genial, ¿no crees? Los hindúes piensan que, para ser divino, solo necesitas respirar. #PosNamaste.


La última técnica viene de la psicología, pero necesita un poco de preparación. Cada que vayas a hacer algo que te relaje, que te divierta, que adores, o que emborrache, pon una canción en específico. También puedes mirar una imagen, o repetir para ti mismo una frase que te inspire.

Después de un mes de repetir esto cada salida, cada momento de paz que tengas, lo puedes empezar a utilizar cuando te sientas tenso. Solamente necesitas poner tu canción, tu video, o repetir tu frase para ti mismo cuando te sientas mal, y dejar que las leyes del sistema nervioso hagan el resto: te sentirás relajado, porque habrás aprendido a asociar esa frase, imagen, etc. con la relajación.

Ayuda si, además de eso, te tomas unos segundos para observar tu respiración y declaras (a ti mismo) tu intención de pasártela bien cuando te vas a empezar a relajar o divertir. Asimismo, observa tu repsiración cuando utilices tu pequeña fórmula en momentos de estrés.


Nota por favor que todas estas técnicas sirven para activar sentimientos de bienestar y desapegarte de la tensión. Una vez que lo logres, trata de no obsesionarte pensando si ya lograste dominar el estrés; mejor enfócate en resolver lo que te puso en ese estado, o regálate unos minutos para recordar que hoy es #Viernes y el cuerpo lo sabe: ya te tocará salir a descansar.

miércoles, 6 de abril de 2016

Manejo del estrés marca Goditeismo.

La felicidad es hacer lo que quieres, y que te paguen por ello. Tristemente, en este mundo solo podemos aspirar a ponernos ebrios el fin de semana y olvidar que odiamos la vida.

Ok, eso es muy dramático: vamos a ver si podemos encontrar un punto medio.

La mayoría de las personas están haciendo lo que pueden porque, con esta economía, lo que de veras quisieran hacer no siempre les permite comprar despensa. A menudo se acaban acostumbrando y lo llaman carrera; para todos los demás, están los fines de semana y el alcohol.

Pero lo ideal es hacer algo que más o menos te gusta, de forma que más o menos disfrutes hacerlo. El mundo de un #Godinez gira entre los polos de "me gusta cobrar cada quincena" y "detesto tener que trabajar para un zoquete sin estudios". Por eso necesitas enfocarte en lo que quieres y trabajar para lograrlo: porque así tú te puedes convertir en el zoquete sin estudios que hará que otros odien la vida. 

Espera, no; hay que recordar eso del punto medio.

La cosa es que para ser feliz necesitas dos cosas: en primer lugar, un propósito que, si has leído mi blog hasta ahora, espero que ya lo estés buscando, porque lo repito casi todas las semanas, y si no pues es un buen momento para empezar; en segundo lugar necesitas una forma para descargar la frustración. Mira, claro que puedes trabajar haciendo cosas que muchas veces no te importan, ni te agradan, pero sabes que tienes que cumplirlas; por supuesto que puedes hacer eso y sonreír toda la vida, pero estoy seguro que los psicólogos han escrito capítulos hablando de es clase de anormales.


Es antinatural esperar que no acumules cierta tensión al tener que cumplir con tareas que no tienen la más mínima relación con tu existencia, los gatos o el fútbol. De hecho, es antinatural esperar que no acumules tensión incluso si haces algo que amas. Lo siento por la gente que todavía cree que la navidad es inocencia y Santa Claus, pero una vida libre de conflictos es imposible.

Sin embargo, se vuelve tolerable cuando tenemos un propósito. Solo por eso te recomiendo buscarlo.

Pero incluso si tienes un ideal que te motive y te haga un odioso que adora los lunes, es necesario que aprendas a manejar la tensión. No que esperes dejar de sentirla. Si te encuentras haciendo algo que no te causa tensión, te recomiendo que busques algo que te importe más.

La próxima publicación voy a hablar de técnicas concretas para tratar con la ansiedad, con la tensión, pero la verdad es que primero necesitas tener la actitud correcta  no te van a funcionar. Necesitas darte cuenta de que el universo no es un lugar feliz, sino un lugar muy divertido siempre y cuando tú elijas la dirección.


Las cosas no tienen que ser fáciles; es mil veces mejor ser el tipo de persona que resiste los tiempos difíciles, que intentar siempre rodar de bajada.

Y esto se vuelve mil veces más importante cuando inicias las cosas. El inicio es un periodo difícil, pero se vuelve peor si piensas que tiene que ser fácil. Una vez que entiendes esto, puedes utilizar todas las técnicas que gustas para hacerte la vida fácil. Pero, como con el #Amor, eso no debe ser una necesidad; debe ser un gusto, porque amas lo que haces.

lunes, 4 de abril de 2016

Puedes controlar tus sentimientos.

Hay un cuento del buen #AnthonyDeMello que, palabras más, palabras menos, dice que en cierto lugar se hicieron bombas nucleares del tamaño de un celular. Temiendo por la seguridad de la gente, pues uno de esos aparatos podía acabar con toda la ciudad, pero queriendo respetar su derecho al libre consumo, las autoridades del lugar decidieron que no se podrían llevar esas "granadas nucleares" por la calle, pero la gente podía hacer lo que quisiera con ellas en su hogar.

Bueno, cualquier parecido con las iluminadas decisiones de nuestros sabios gobernantes, que por supuesto tienen la confianza y respaldo incondicional del pueblo (a menos que sean de otro partido político, porque al diablo con esos corruptos), es mera coincidencia. Por lo menos en México, las leyes se respetan porque no nos alcanza para sobornar al que nos da permiso de romperlas. Digo, se respetan porque funcionan. #MalditoAutocorrector.

El caso es no quiero hablar de la política del país, porque este es un blog feliz y el tema es demasiado deprimente. Más bien me gustaría hablar de algo que todos pensamos que solo nos incumbe a nosotros mismos, pero es un problema serio de la sociedad: nuestro estado de ánimo.

Mira, en varias publicaciones te aliento a mandar al diablo a medio mundo; te invito a aceptar tu lado cínico; es más, te animo a no dejarte engañar por los insulsos que te quieren vender un curso de algo, haciéndote que pensar que si les compras su producto el resto de tu vida será miel y unicornios. 

Pero solo te recomiendo esa actitud si te hace feliz.

Ser cínico es divertido porque la sociedad es tan diversa, tan dividida y diferente que lo más probable es que la mitad de la gente que conoces no te caiga bien. Pero eso no significa que debas ir amargado por la vida.

Quiero decir, hay demasiadas personas que creen en muchas estupideces, y eso está bien, pero hay algunos confusos que encima de todo te quiere convencer de que tú creas lo mismo. A lo mejor piensan que se van a sentir menos zoquetes si conocen a otro chacal que está pagando por la misma estafa.


¡Pero eso es una razón para reírte todos los días! Lo malo de la gente cínica, y por supuesto me incluyo en este distinguido grupo de amargados, es que nos burlamos de la gente que se mete a la secta de la consciencia universal que adoran a un mono araña, porque les dijeron que es la reencarnación de algún gurú que nadie puede pronunciar. Bueno, no... Eso no es lo malo.

El problema es que esos chistes del New Age suelen estar robadas de una tradición que sí tiene sentido. Si lees a cualquiera de los Maestros que viven o vivieron en servicio a la humanidad, te vas a dar cuenta de que todos dicen que debemos de cuidar nuestros pensamientos, tratar bien al prójimo, respetar a la naturaleza y respetarnos a nosotros mismos. Y estamos tan acostumbrados a que terminen esas frases con "no se te olvide donarle $15,000 al sagrado mono araña, reencarnación de mi gurú, o jamás te librarás del sufrimiento", que ya escuchamos a algún zoquete hablar de un tipo de ecología mental y lo tachamos de ridículo.

Esto es horrible, porque nos deja a las personas con algo de criterio sin demasiadas opciones para buscar una tecnología para ser felices: un método que funcione y podamos utilizar, sin tener que sacrificar nuestro estilo de vida.

Seguro piensas que ya te voy a ofrecer algo así, ¿verdad? Suena como si fuera a decir que solo mi camino es verdadero. Pues no; arréglatelas como puedas, porque yo no le digo a la gente cómo vivir. Yo solo voy a decir que la humanidad ha estudiado tres cosas desde sus inicios: la guerra, la política y la felicidad. Bueno, y el sexo, pero ese ha sido más una práctica que un estudio.


Pero es terriblemente importante hacernos conscientes de que cada quien puede buscar la felicidad, y deberíamos hacerlo, porque está de la chin&#@ andar deprimido todo el tiempo.

Puedes decir que es tu problema, pero no es así; estar amargados nos hace pensar que así debería de ser la vida, y acabamos por querer amargar a los demás. Eso sí que no se puede justificar.