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miércoles, 6 de abril de 2016

Manejo del estrés marca Goditeismo.

La felicidad es hacer lo que quieres, y que te paguen por ello. Tristemente, en este mundo solo podemos aspirar a ponernos ebrios el fin de semana y olvidar que odiamos la vida.

Ok, eso es muy dramático: vamos a ver si podemos encontrar un punto medio.

La mayoría de las personas están haciendo lo que pueden porque, con esta economía, lo que de veras quisieran hacer no siempre les permite comprar despensa. A menudo se acaban acostumbrando y lo llaman carrera; para todos los demás, están los fines de semana y el alcohol.

Pero lo ideal es hacer algo que más o menos te gusta, de forma que más o menos disfrutes hacerlo. El mundo de un #Godinez gira entre los polos de "me gusta cobrar cada quincena" y "detesto tener que trabajar para un zoquete sin estudios". Por eso necesitas enfocarte en lo que quieres y trabajar para lograrlo: porque así tú te puedes convertir en el zoquete sin estudios que hará que otros odien la vida. 

Espera, no; hay que recordar eso del punto medio.

La cosa es que para ser feliz necesitas dos cosas: en primer lugar, un propósito que, si has leído mi blog hasta ahora, espero que ya lo estés buscando, porque lo repito casi todas las semanas, y si no pues es un buen momento para empezar; en segundo lugar necesitas una forma para descargar la frustración. Mira, claro que puedes trabajar haciendo cosas que muchas veces no te importan, ni te agradan, pero sabes que tienes que cumplirlas; por supuesto que puedes hacer eso y sonreír toda la vida, pero estoy seguro que los psicólogos han escrito capítulos hablando de es clase de anormales.


Es antinatural esperar que no acumules cierta tensión al tener que cumplir con tareas que no tienen la más mínima relación con tu existencia, los gatos o el fútbol. De hecho, es antinatural esperar que no acumules tensión incluso si haces algo que amas. Lo siento por la gente que todavía cree que la navidad es inocencia y Santa Claus, pero una vida libre de conflictos es imposible.

Sin embargo, se vuelve tolerable cuando tenemos un propósito. Solo por eso te recomiendo buscarlo.

Pero incluso si tienes un ideal que te motive y te haga un odioso que adora los lunes, es necesario que aprendas a manejar la tensión. No que esperes dejar de sentirla. Si te encuentras haciendo algo que no te causa tensión, te recomiendo que busques algo que te importe más.

La próxima publicación voy a hablar de técnicas concretas para tratar con la ansiedad, con la tensión, pero la verdad es que primero necesitas tener la actitud correcta  no te van a funcionar. Necesitas darte cuenta de que el universo no es un lugar feliz, sino un lugar muy divertido siempre y cuando tú elijas la dirección.


Las cosas no tienen que ser fáciles; es mil veces mejor ser el tipo de persona que resiste los tiempos difíciles, que intentar siempre rodar de bajada.

Y esto se vuelve mil veces más importante cuando inicias las cosas. El inicio es un periodo difícil, pero se vuelve peor si piensas que tiene que ser fácil. Una vez que entiendes esto, puedes utilizar todas las técnicas que gustas para hacerte la vida fácil. Pero, como con el #Amor, eso no debe ser una necesidad; debe ser un gusto, porque amas lo que haces.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Cómo sonreír en tiempos difíciles.

Los #Godínez tenemos que levantarnos todos los lunes, sobrevivir los miércoles y aguantar cantidades industriales de alcohol cada viernes. No sé tú, pero yo a eso le llamo vivir una vida difícil.

Por eso tenemos que aprender a sonreír sin importar qué pase. Digo, también podemos amargarnos, pero creo que ya todos estamos cansados de la gente amargada, porque contagian igual que los alegres, pero yo prefiero que me contagien una sonrisa.

Pues te voy a dar un secreto: tu puedes decidir cómo sentirte. Ya lo dijo el #Buda: toda nuestra realidad está definida por nuestros pensamientos. Así que, si piensas que eres una persona feliz y amena, o un amargado hijo de &€%#, en ambos casos tienes la razón.

El doctor Timothy Francis Leary hizo una teoría de la personalidad que definía a las personas de acuerdo con su forma de relacionarse con los demás. Básicamente, le pedía a un grupo de conocidos que respondieran unas preguntas sobre su amigo, y luego le pedía al paciente que contestara el cuestionario sobre sí mismo. La teoría era que si las respuestas eran demasiado diferentes, eso lo definía como un problema mental y lo usaba como la guía para sus terapias.




En otras palabras, no pensaba que la gente estaba rota: más bien se dedicó a buscar las causas de una diferencia de opinión.

Y eso es genial, porque mucha gente piensa que está rota cuando solo tiene opiniones distintas.

Verás, ese es el primer secreto para poder sonreír en cualquier situación: tener una opinión firme, estar completamente convencido, de que el mundo es un lugar feliz. Lo malo es que tenemos muchísima evidencia en contra pero, oye, los seres humanos somos maestros de ignorar la evidencia.

Por ejemplo, no paran de surgir estudios que afirman que estamos en la época más pacífica de toda a historia humana; puede que pienses que estoy bromeando, o que los que hicieron esos estudios son una bola de idiotas, pero te pido que recuerdes que cruzada tras conquista tras guerra de independencia, los seres humanos nos la hemos pasando hablándonos a tiros cuando ya no nos podemos entender.

Quiero decir, al menos las guerras de hoy son por el petróleo. Antes el imperio británico y español cubrieron al mundo de guerra solo porque podían para hacer sus colonias. Hoy tienen que inventarse todo tipo de cosas.

Además, existe otro fenómeno novedoso en la historia de la humanidad: las protestas contra la guerra. ¿Te imaginas a un grupo de hippies protestando en contra de las cruzadas? Incluso esas campañas de protesta en redes sociales son mejores que nada; no por mucho, pero por lo menos se escucha su opinión.

Si mi primer consejo es volverte necio y no admitir que nadie te convenza de que el mundo apesta, mi segunda recomendación es que te pongas a estudiar un doctorado y cobres más dinero. Sé que no suena tan fácil, pero todos los cambios que valen la pena cuestan trabajo. Además, no solo vas a ganar más dinero sino que al estudiar estarás ayudando a que el mundo esté repleto de gente menos bestia. Por eso es importante la educación




¿Qué puedes perder? Tal vez no sea rápido, pero una vez que estás determinado a ser feliz, la depresión se quita con videos de gatos. Ese es todo el secreto: encuentra algo que ames, y búscalo en Youtube.

Porque sonreír por un segundo cuando las cosas se ponen pesadas es fácil; lo difícil es ayudar a que mejoren.


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