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miércoles, 29 de junio de 2016

Todos tenemos un propósito. Excepto yo, pero tengo youtube.

Creo que todos nosotros quisiéramos saber el significado de la vida. Por qué estamos aquí, cuál es nuestro propósito, que £&to sentido tiene levantarse todos los lunes y sobrevivir una semana solo para volver a hacerlo de nuevo.

El hinduista piensa que el significado de la vida es vivir. Existimos porque tenemos que cumplir una función, determinada por nuestras acciones pasadas que nos ubican en cierta posición de mayor o menor felicidad. Esta felicidad nos impulsa a actuar bien o mal, y eso trae como consecuencia más felicidad o tristeza, que nos hace actuar bien o mal... En pocas palabras, la existencia es circular, y mejor ni te quejes de lo te tocó vivir porque si no te va de la ch@&gada.

Para los católicos, existir es la voluntad de Dios, así que no tenemos mucha elección al respecto. Vivimos porque nos toca, y vivimos lo que nos toca, así que puedes un hijo de fruta y confesarte para que te perdonen porque solo estás obedeciendo la voluntad del señor. Si, bueno, no es ningún secreto que no es mi religión favorita.

Al budismo ni lo voy a mencionar porque solo piensan que la vida apesta, así que la función de la existencia es dejar de existir al alcanzar ese estado llamado Nirvana. Los practicantes menos depresivos dicen que el punto es trascender el sufrimiento, pero una de las cuatro nobles verdades, que son algo así como los diez mandamientos budistas después de un recorte de presupuesto, dice que la existencia misma es sufrimiento. 

Así las cosas.

Lo único que todas las religiones tienen en común es aceptar que la vida, a falta de una mejor manera de describirla, está bien cabrona. Por eso se inventan cosas como el karma, el cielo o el nirvana: para asegurarnos a todos que este circo de lunes a viernes tiene un propósito mayor: que los seres humanos tenemos un lugarcito especial en el universo.

Bueno, pero ¿qué tiene de malo la vida común y corriente?

La cosa es que muchas veces necesitamos creer que algo mejor viene después, como recompensa, porque no disfrutamos el día a día: lo cumplimos. Tenemos responsabilidades, las vamos resolviendo poco a poco, y la verdad es que no siempre nos da gusto.

Está del carajo.


Pero tampoco podemos abandonarlas porque nos dan de comer, o le dan de comer a la gente que queremos, así que estamos entre la espada y la pared: por un lado, no nos gusta la vida que nos tocó vivir; por el otro, es lo mejor que conocemos y no podemos hablarle al fabricante para que nos la cambie porque salió defectuosa. En especial en México, donde nuestra querida fabricante agarra a chanclazos si nos atrevemos a levantarle una queja.

Por eso escribo este blog; me dijeron, con justa razón, que no debería criticar a la gente que solo está esperando a que le dé la hora de salida para irse a descansar. Y nunca he intentado criticarlos; de hecho, todo lo que escribo es un truco o una reflexión para engañar a tu cerebro y que la hora de salida llegue más rápido.

Porque todos tenemos que vivir la vida que tenemos que vivir, y tenemos pocas libertades, que nos gusta exprimir al máximo.

Pero cuando las cosas se pongan muy difíciles, recuerda que todo pasa. Nada es eterno, y las cosas pasan por una razón. La parte genial es que tú decides cuál es esa razón.


Puedes pensar que es una lección para entender tu karma, o una prueba para ganarte el cielo, o que al final del día, a pesar de todas las desgracias que te pasan, la vida es una @&ta maravilla que vale la pena vivir. A cada momento. Aunque estés trabajando.

Ni modo.

Solo recuerda que una vez que se acaba un momento, nunca puede volver; pero una vez que lo viviste, nadie te lo puede quitar. El corazón nos hace seres eternos.

miércoles, 1 de junio de 2016

Cómo tomar mejores decisiones.

Una de las peores calamidades que le pudieron ocurrir al ser humano, sin duda alguna, es tener la capacidad de decidir. En especial porque a veces conseguimos lo que queremos, y luego nos arrepentimos de haberlo deseado en primer lugar.

Pero no siempre pasa así. A veces tenemos mucha suerte y podemos arrepentirnos antes de pasar la vida persiguiendo algo que ni nos interesa. Sin embargo, eso tampoco es genial; lo mejor es buscar algo que valga la pena desde el principio, pero no es tan fácil.

Encontrar un propósito digno es tan complicado porque la mayor parte del tiempo queremos algo que satisfaga un capricho, o alguna necesidad que sentimos en el momento. No pensamos en el futuro, y cuando pensamos en él nunca pensamos que nosotros mismos vayamos a cambiar.

La gente que conoce su pasión desde el principio tiene mucha suerte, como los que andan publicando #HalaMadrid porque saben que aman el #Futbol. Malditos. Pero la verdad es que el resto de nosotros tiene que buscar... De hecho, tenemos que buscar muchas veces, porque la mayor parte del tiempo encontramos algo que nos hace felices pero nos aburre rápido.

Y es que hoy día es muy fácil encontrar algo que nos ayude matar el aburrimiento, pero nada más. Verás, lo malo de las pasiones es que suelen costar mucho trabajo; si quieres hacerte bueno en algo que valga la pena tienes que esforzarte, pero es muy raro que tengamos la dedicación y el compromiso para llegar a mejorar.


Además, si no es algo que realmente te apasione, si solamente estás buscando un hobbie, hay formas más sencillas de matar el aburrimiento. Realmente espero ayudarte a mejorar tu vida con algunas reflexiones, pero lo más probable es que estés leyendo mi blog como pasatiempo. Lo mismo pasa con el Youtube, Facebook y todo eso.

Es tan difícil examinarnos y tan fácil distraernos, que la gente que encuentra algo que la llene no solo es afortunada: son verdaderos mutantes. Si tienes una pasión que le de sentido a tu vida, puedes aplicar automáticamente para la escuela de los #XMen. He dicho.

Pero vivir en automático no es ninguna broma, y ese es todo el punto de esta publicación.


La verdad es que, si quieres tomar mejores decisiones, necesitas saber qué quieres en tu vida. Luego, te dedicas a esforzarte en todo lo que te ayude a lograrlo.

Verás, ser feliz es muy simple, pero necesitas saber qué te hace feliz. Lo único que resta es levantarte todos los días y acercarte a tu meta, pero como #Godinez ya sabes hacer eso.

miércoles, 20 de abril de 2016

La felicidad se crea, no se persigue.

En cuanto hablamos de felicidad, hay algo que siempre salta a nuestras mentes: el logro. Queremos lograr ser los mejores en alguna disciplina, comer sin engordar, o muchas veces encontrar un trabajo donde nos paguen por dormir y checar el Face.

¿No? ¿Solo soy yo? Bueno, la cosa es que pensamos que, para ser felices, nos tiene que pasar esto o aquello, y solo entonces lograremos alcanzar la felicidad.

Pues déjame decirte que, por pensar así, las compañías de productos inútiles logran venderte hasta el oxígeno de marca. Siempre que tengamos la insoportable idea de que la felicidad depende de cosas externas, alguien se va a aprovechar para vendérnosla, empaquetada y en cómodos pagos. No te dejes engañar: el marketing moderno vende sentimientos. Si tienes internet, probablemente tienes el resto de tus necesidades cubiertas.

Algo que escucho todo el tiempo es que la función de la mercadotecnia es crear necesidades; por lo menos en México, los refrescos de Cola han tenido un éxito desmedido en ese aspecto. Una comida no es comida si no tiene su refresco para acompañarla, en especial si esa comida son tacos. 

Pero, como dice el comercial, para todo lo demás existen sentimientos de por medio. Quiero decir, es ridículo como intentan venderte algunas cosas. Los aromatizantes te muestran a una mujer con pantalones de yoga dando vueltas en su baño por lo bien que huele. No me importa si tienes el mejor aromatizante, después de usar el baño no te vas a quedar para dar vueltas.

De hecho, la mayoría de los productos en la televisión te muestran a gente que está sospechosamente feliz por utilizarlos. No sé tú, pero yo no confiaría en alguien que sonríe tanto por usar una pin€@& aspiradora.


Bueno... Pensándolo bien, ¿por qué no? ¿Qué estás esperando para ser feliz? Probablemente no sea el día de limpieza en tu casa, pero la verdad es que si no puedes ser feliz en este momento, nada más porque quieres, entonces no sé si puedas serlo cuando salgas de vacaciones, o cuando compres un auto. Solo será algo así como un momento en el que dejas de odiar todo porque tienes un juguete nuevo, y al rato vas a quedar igual.

A menos que sean vacaciones con goce de sueldo porque, como dije antes, es el único sustituto verdadero para la felicidad: que te paguen por no hacer nada.

No, la felicidad verdadera no es una cosa que llegue gracias al logro personal, comunitario, o alcohólico (cuando al fin logras romper el record de botellas que te tomas con tus amigos en una noche).


Sobre este tema, puedo decir que existen dos corrientes: la primera propone que la #Felicidad es un estado mental, una liberación de todo lo que te sobra, y obtenerla equivale a alcanzar la iluminación. La segunda, más práctica, propone que la felicidad es un comportamiento, una acción emocional, tan sencilla como ser amable o insultar al equipo contrario de fútbol.

Por supuesto que no vamos a hablar de la primera, porque ya tengo un blog que se trata de eso y, además, todas las tradiciones que hablan de la iluminación dicen que no existe una forma de conseguirla, sino que le sucede a los suertudos. Es más o menos como encontrar un buen trabajo en México: no tiene nada que ver con la preparación.

Sobre la segunda corriente hablaremos la próxima entrada, donde vamos a revisar las estafas, aciertos y tradiciones que descuartizó el New Age; además, como es costumbre los viernes, te daré algunas técnicas concretas para generar, controlar, y mantener los sentimientos positivos, que puedes practicar en la comodidad de tu oficina, porque simplemente no puedes estar viendo el Youtube para siempre; tienes que fingir que trabajas de vez en cuando.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Todo depende del cristal con el que... matamos al cliché.

Creo que no existe una sola persona en este universo que no haya escuchado el famoso dicho de "todo depende del cristal con que se mira" o alguna de sus variantes.

De cierta forma el dicho es muy cierto, porque si miras a la realidad desde el fondo de un tarro de cerveza se ve mucho más divertido; pero de cierta forma también es una cosa inútil porque no podemos estar borrachos todo el día. Si tuviéramos el dinero para hacerlo, no seríamos #Godinez.

Y si utilizo un poquito el ridículo en esta metáfora es porque a la gente nos dicen todo tipo de cosas que suenan bonitas pero no podemos aplicar. Claro que las cosas dependen del metafórico cristal con el que te las tomas. Pero, ¿y qué? No es como si despertáramos todos los días y dijéramos: "ok, hora de ir a trabajar. Tengo la elección de odiarlo, disfrutarlo, o aplicar el #Starbucks2x1. ¿Qué haré?"

Simplemente nos acostumbramos a sentirnos de cierta manera, y se nos olvida que podemos elegir. Es decir, no se nos olvida porque la mayoría de nosotros ni siquiera lo sabíamos, pero si podemos escoger cómo queremos sentirnos, alguien en la escuela debió compartirlo.


Lo malo es que no es tan simple como decir: "ok sentimientos, el día de hoy quiero que se comporten así". Es una habilidad que se consigue poco a poco; la meditación es una de las mejores técnicas para desarrollarla, pero la mayoría de nosotros nos perdemos en la forma y pensamos que meditar es hacer todo tipo de posturas. Pero lo que importa no es la pose: es la experiencia que obtienes cuando te liberas de toda la tensión, un hueso tronado a la vez.

Esto es verdaderamente trascendental porque los seres humanos pensamos que deberíamos ser felices si nos pasa algo bueno, y cuando nos pasan cosas tristes no tenemos más opción que llorar. Pero la realidad no tiene nada que ver con la forma de interpretarla; si no me crees, pregúntale a los fanáticos de esos equipos de fútbol que llevan medio siglo sin ganar un campeonato.

Voy a fingir que no dije eso para evitar un linchamiento, pero la cosa es que lo seres humanos somos capaces de ignorar un montón de evidencia, siempre y cuando la interpretación final nos convenga.

Ese es todo el secreto para ser irritantemente feliz: una de esas personas que ven el mundo arder y lo utilizan como fogata para comer bombones.


En resumen, aprender a ver el mundo de forma diferente tiene truco: lo más es saber que puedes hacerlo, porque nadie mas que tú decide lo que piensas acerca de la realidad.

Por el momento recuerda que la vida tiene sus altas y sus bajas, pero el cerebro funciona desde que naces hasta que te enamoras: si lo sabes utilizar, no tienes por qué aguantar sus berrinches.


La próxima semana vamos a ver un par de técnicas concretas para cambiar tu forma de ver el mundo, si te parece un poco deprimente, o para mantener el entusiasmo cuando las cosas dejan de ir bien. Todo tiene que ver con la consciencia, el condicionamiento y el canal correcto de Youtube. ¡Ánimo!

viernes, 26 de febrero de 2016

Cómo disfrutar cada día.

¿Cuál es la diferencia entre lunes, martes, jueves o viernes? Quiero decir, si te quejas por tener que levantarte un día para ir al trabajo, seguro te vas a quejar todos los demás. La gente no se levanta y de repente dice, "al diablo todo; a partir de hoy amo despertarme temprano, bañarme con frío y aguantar a mi jefe".

Bueno, tal vez si existe gente que dice eso, pero nadie los quiere. Están dando cursos de superación personal, y es fácil para ellos decirlo porque no se tienen que despertar temprano. Además no creo que quieras una de esas sonrisas practicadas. No hay nada peor en este universo que las sonrisas bien practicadas.

Nada excepto tener que levantarte temprano todos los días para aguantar al mismo zoquete, pero ya llegaremos a eso.

Lo que la mayoría de los #Godínez necesitamos es una forma para seguir siendo los mismos cínicos de siempre, pero al mismo tiempo ser felices. Y no existe ninguna razón para que te vuelvas todo "Dalai", o Love and Peace, o el sabor de hippie que quieran venderte, para poder disfrutar de tu existencia.

Ser un cínico incurable tiene su encanto; lo mejor es encontrar gente que odia las mismas cosas que tú, pero no voy a hablar de la importancia de la amistad en este momento.

Prefiero darte un par de consejos para encontrar el filo disfrutable a la existencia; no quiero decir que aprendas a clavarle objetos filosos a la gente que no soportas para ser feliz; aunque todos conocemos una persona que nos gustaría usar, para ver si la técnica funciona.

Más bien, quisiera decirte que el mundo es un lugar rarísimo; entre tantas idas y vueltas puedes encontrarle un par de giros que te permitan disfrutar el viaje.


Ok, al diablo con la metáfora. No se me da bien, y la verdad es que no dice nada que valga la pena. Para ponerlo de la manera más burda: ¡tienes internet! Ponte a buscar las cosas que te agraden y dedícales tiempo.

En las dos publicaciones pasadas hablé un poco sobre el ritmo, y un poquito sobre el cerebro; específicamente, traté su inflexible tendencia a pensar que cuando dos cosas aparecen juntas, deben estar relacionadas. 

Para aterrizar un poco estos conceptos, date cuenta de qué cosas te gusta hacer, ver, buscar y practicar. Una vez que lo sepas, ponle atención a tus emociones y date cuenta cuando dejas de sentirte como un amable y gentil Godínez y te conviertes en el asesino de la última película de terror que viste, con todos los de tu oficina como los protagonistas que nunca llegan al final.

Cuando te des cuenta de que te sientes bloqueado, cansado, o simplemente harto, pues hazte un poquito de caso y tómate un tiempo para recordarte que la vida es bella. Es necesario descansar; ya podrás apagar el cerebro cuando llegues a ver Netflix en casa, pero mientras estás trabajando, lo mejor es no llegar al modo zombie-muerte cerebral.

Concéntrate en algo que disfrutes, como hablar por whats app con la persona que de todas maneras te va a &Friendzonear&. Espera, ¿escribí eso en vez de pensarlo? 

#Avisenme.

Puedes hacer lo que sea, siempre y cuando lo disfrutes de verdad; la época del &smartphone& pone nuestros pasatiempos al alcance de los dedos todo el tiempo; si no tienes pasatiempos, recuerda que el Youtube gobierna el mundo de todas maneras, así que seguro puedes encontrar un canal que quieras ver.

Para resumir, aprende a reconocer cuando el ritmo de tu cuerpo te pide matar, o ver el Youtube. Soy tan dramático; está bien, el primer paso es darte cuenta de cuándo necesitas un descanso.


Y luego evita descansar; sigue concentrándote, pero en algo que te agrade y que disfrutes.

Los gatos pueden ser gorditos, dormilones y felices; si no me crees, pregúntale a #Garfield. Pero la vida de un Godínez es más bien aprender a disfrutar un poco el sufrimiento, como #50SombrasDeGrey.

lunes, 22 de febrero de 2016

Es lunes y el cuerpo lo sabe.

Una de las parte más difíciles de ser #Godinez, sin duda alguna, es... Todo. Todo menos cobrar. Qué depresión. Por eso nos la pasamos viendo videos; pero la verdad es que la quincena hace que valga la pena el esfuerzo, así que te conviene dejar de odiar la vida cada que te levantas a trabajar.

Esto tiene un poco de truco: en primer lugar, nos enseñaron que la vida es eso que pasa cuando sales del trabajo, porque la mayoría de nosotros lo hacemos por dinero y no por pasión. De todas formas, el dinero es genial; así que no te preocupes si eres uno de esos.

Pero no te recomiendo que vayas por la vida peleándote con las ganas cuando tengas que levantarte. Yo lo he intentado, y nunca sale bien. 

Recuerda que siempre podemos enfocarnos en las cosas de forma diferente. Puedes pensar que vas a trabajar por obligación, o para poder mantener a 400 perros y gatos, pagar el internet o comer lo que te gusta todos los días. 

Esto es lo que los psicólogos llaman la "significación": el ramo de ideas y emociones que acompañan un concepto. Si tú "significas" el trabajo como algo impuesto, casi como el bendito presidente o los impuestos, entonces te va a costar mucho levantarte.

Vamos a ver un pequeño truco para luchar contra esta terrible enfermedad que aflige a los Godínez: el #Lunes en la mañana. Porque, bueno, ni a la gente que conozco ni a mí mismo nos gusta levantarnos los demás días de la semana; y no es que nos moleste salir a que nos pegue un poco el aire; es la bendita hora que nos exigen. No se han levantado ni los pollos, y uno ya tiene que estar encaminado a trabajar.

Bueno, aprovecho que ya abrí la caja de Pandora de la psicología para mencionar otra teoría.

Cuando los psicólogos nos cansamos de decir que los seres humanos eran como ratas en un laberinto, corriendo de un lado para otro en busca de un poco de queso... Esa teoría se llama "psicología conductual", o "análisis de la conducta". Porque... Porque analiza la conducta. Bueno, cuando nos cansamos de eso, los psicólogos sacamos de la manga que además de los estímulos y la respuesta, existe un proceso dentro de nuestra cabeza que se llama cognición; quiero que pienses por un segundo que tuvieron que pasar por lo menos 30 años para que los psicólogos después de Freud estuviéramos dispuestos a conceder que, tal vez, los seres humanos tenemos algo llamado pensamiento; eso es lo que pasa cuando la gente que cuida las puertas de la percepción piensan que tienen forma de campana de Bell.


Pero no me voy a poner a quejarme de la veneración que la psicología tiene para la normalidad. Solo digo que está mal porque odiar los lunes es normal, pero no quiere decir que esté bien.

En vez de eso, te voy a recomendar una de sus técnicas más efectivas para poder empezar a cambiar el significado que le das al monstruo de película de terror que siempre acaba descuartizando el fin de semana: se de la asociación.

Verás, todo lo que los seres humanos sabemos, lo aprendimos en algún momento al juntar dos ideas; por ejemplo, juntaste la idea de Netflix and Chill... Espera, eso es otra cosa. Digamos que juntaste "Netflix" y "Diversión"; desde entonces, utilizar ese servicio es lo mejor que puedes hacer para desvelarte sin lograr nada productivo.

La técnica que te voy a recomendar es hacer que tu lunes valga la pena, haciendo algo ese día que te encante y no hagas otros días. Por ejemplo, si un día a la semana te das permiso de romper tu dieta un poquito, que sea el lunes. Poco a poco, y con mucho chocolate, te va a empezar a agradar la idea del lunes, aunque siga siendo deprimente tener que levantarte a trabajar.

Pero bueno, para eso está el café.


Lo que sea que hagas, recuerda que tiene que ser un tipo de recompensa, y de preferencia algo que no hagas el resto de la semana.

Recuerda que la mejor parte de ser humanos es que podemos dirigir nuestra vida, elegir qué queremos hacer. A menos que seas un hombre casado, porque entonces la esposa manda.

viernes, 12 de febrero de 2016

Cómo aprovechar la determinación.

Mira, si sobrevives todas las semanas en un trabajo que te da gusto como dos horas al mes, eres una persona con gran determinación. Si no, ni siquiera podrías sobrevivir en el mundo de los #Godinez. Pero una cosa es tener fuerza de voluntad, y otra muy diferente aprovecharla para que te lleve a algún lado.

Muchas veces he hablado del esfuerzo correcto; esto se vuelve más importante cuando estás decidido a trabajar todos los días. Si lo vas a hacer de todas maneras porque eres fan de la comida, te conviene asegurarte de que tu trabajo sirva para vivir todos los días mejor.

Y esa es la mentira más cómoda, pero más mortal de la #SuperacionPersonal, porque la mayoría de los cambios en el estilo de vida toman mucho tiempo. Si quieres ganar más dinero necesitas prepararte, ya sea con un título que te permita trabajar en lo que quieres, o haciendo investigación de mercado para saber cómo, a quién, y en cuánto vender tus servicios.

Puedes cambiar tu actitud de la noche a la mañana; eso te va a abrir muchas puertas, pero nadie te va a dar dinero por ser positivo. Además, para que una actitud rinda frutos necesita convertirse en hábito.

No te voy a mentir, eso de mejorar tu vida es una joda. Pero también lo es tener que levantarte todos los lunes, y te sale más o menos bien. Además, cada #Viernes puedes aprovechar para recordar que ganas dinero para disfrutarlo. Quiero decir, lo mejor es darte gusto todos los días; aquí hay algunos consejos para lograrlo, pero los fines de semana son ese regalo que nos da la sociedad para olvidarnos de sus reglas hasta que nos baje la cruda y tengamos que ir a trabajar una vez más.

Lo mejor de todo esto, es que ni siquiera tienes que volverte una máquina de esas que sonríen todo el tiempo porque les dijeron en su curso de superación que mostrar otra emoción es un signo de ser débiles y fracasar en la &@ta vida.

Solamente necesitas darte cuenta de que todos los días estás esforzándote mucho. Solo es cuestión de aprender a dirigirlo. En esta publicación ya di algunos consejos para decidir la dirección, pero vamos a hablar un poco del proceso.


Para formar nuevos hábitos necesitas tomar acciones una y otra vez, hasta que se vuelvan costumbre. Esto parece ser fácil hasta que lo intentamos y nos damos cuenta de que el abdomen de lavadero puede esperar a que termine nuestro video de youtube. Y la verdad es que si puede esperar, porque, acéptalo, por más que ames perder tu tiempo en internet, siempre llega un momento en el que se vuelve un tanto aburrido.

Nos pasa a todos los Godinez: aunque sintamos un verdadero amor por lo que hacemos, repetirlo todos los días se vuelve monótono. Luego se vuelve costumbre, y después se vuelve fácil, pero aquí lo importante es estar alerta para encontrar ese momento donde dices: "ok, tal vez podría hacer otra cosa"

Por supuesto, la mayoría de las veces acabamos por decidir que no, tal vez no necesitamos hacer algo mejor con nuestra vida. Si estás conforme con tu situación, entonces está bien. Pero si hay algo que quieras cambiar, aprovecha tus momentos de aburrimiento (como ser humano debes tener varios) para practicar por ocio algo que te de curiosidad. Solo, tu sabes, como para ver qué pasa. Porque si tienes que forzarte a hacerlo por segunda vez, entonces mejor busca un pasatiempo mejor para intentar a la próxima que te aburras.

No se trata de sufrir. Se trata de cambiar tu vida paso a paso, y el primer escalón sin duda alguna es encontrar qué quieres. Puede ser que te intentes convencer de que quieres tomar ese curso de marketing porque te convencieron de que sería útil, pero si no te gusta se va a acabar convirtiendo en una carga mucho más rápido de lo que va a volverse una herramienta. Y, si no te gusta, seguro lo vas a hacer mal. Piensa si no sería mejor convertirte en un bartender, y emborrachar gente que si le guste el marketing para que comercialicen tu servicio.

Recuerda que nadie está solo en este mundo. Parte del "esfuerzo correcto" puede ser buscar gente que haga las cosas que tu no sabes, si son muy especializadas.

En resumen, define lo que quieres; si no sabes qué es, ponte a buscar en tus ratos de ocio hasta que encuentres algo que te apasione. La vida es simple. Si te gusta, síguelo haciendo.


Saber qué te hace feliz es el camino más rápido para alcanzar la felicidad, porque entonces está en tus manos y puedes esforzarte por ello. 

Lo demás es cosa de practicar entre un video y otro; cuando algo nos apasiona, el hábito se forma solo.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Cómo sonreír en tiempos difíciles.

Los #Godínez tenemos que levantarnos todos los lunes, sobrevivir los miércoles y aguantar cantidades industriales de alcohol cada viernes. No sé tú, pero yo a eso le llamo vivir una vida difícil.

Por eso tenemos que aprender a sonreír sin importar qué pase. Digo, también podemos amargarnos, pero creo que ya todos estamos cansados de la gente amargada, porque contagian igual que los alegres, pero yo prefiero que me contagien una sonrisa.

Pues te voy a dar un secreto: tu puedes decidir cómo sentirte. Ya lo dijo el #Buda: toda nuestra realidad está definida por nuestros pensamientos. Así que, si piensas que eres una persona feliz y amena, o un amargado hijo de &€%#, en ambos casos tienes la razón.

El doctor Timothy Francis Leary hizo una teoría de la personalidad que definía a las personas de acuerdo con su forma de relacionarse con los demás. Básicamente, le pedía a un grupo de conocidos que respondieran unas preguntas sobre su amigo, y luego le pedía al paciente que contestara el cuestionario sobre sí mismo. La teoría era que si las respuestas eran demasiado diferentes, eso lo definía como un problema mental y lo usaba como la guía para sus terapias.




En otras palabras, no pensaba que la gente estaba rota: más bien se dedicó a buscar las causas de una diferencia de opinión.

Y eso es genial, porque mucha gente piensa que está rota cuando solo tiene opiniones distintas.

Verás, ese es el primer secreto para poder sonreír en cualquier situación: tener una opinión firme, estar completamente convencido, de que el mundo es un lugar feliz. Lo malo es que tenemos muchísima evidencia en contra pero, oye, los seres humanos somos maestros de ignorar la evidencia.

Por ejemplo, no paran de surgir estudios que afirman que estamos en la época más pacífica de toda a historia humana; puede que pienses que estoy bromeando, o que los que hicieron esos estudios son una bola de idiotas, pero te pido que recuerdes que cruzada tras conquista tras guerra de independencia, los seres humanos nos la hemos pasando hablándonos a tiros cuando ya no nos podemos entender.

Quiero decir, al menos las guerras de hoy son por el petróleo. Antes el imperio británico y español cubrieron al mundo de guerra solo porque podían para hacer sus colonias. Hoy tienen que inventarse todo tipo de cosas.

Además, existe otro fenómeno novedoso en la historia de la humanidad: las protestas contra la guerra. ¿Te imaginas a un grupo de hippies protestando en contra de las cruzadas? Incluso esas campañas de protesta en redes sociales son mejores que nada; no por mucho, pero por lo menos se escucha su opinión.

Si mi primer consejo es volverte necio y no admitir que nadie te convenza de que el mundo apesta, mi segunda recomendación es que te pongas a estudiar un doctorado y cobres más dinero. Sé que no suena tan fácil, pero todos los cambios que valen la pena cuestan trabajo. Además, no solo vas a ganar más dinero sino que al estudiar estarás ayudando a que el mundo esté repleto de gente menos bestia. Por eso es importante la educación




¿Qué puedes perder? Tal vez no sea rápido, pero una vez que estás determinado a ser feliz, la depresión se quita con videos de gatos. Ese es todo el secreto: encuentra algo que ames, y búscalo en Youtube.

Porque sonreír por un segundo cuando las cosas se ponen pesadas es fácil; lo difícil es ayudar a que mejoren.


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