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lunes, 7 de marzo de 2016

El amor en los tiempos Godínez.

Si me considero afortunado por algo, es por haber aprendido tantos puntos de vista a través de mi vida. Empecé estudiando #Zen a los 13 años; a los 16 entré a la carrera de psicología, que rechazaba el misticismo occidental. Más o menos a los 18 o 19 estudié programación neurolingüística, que se burlaba de los psicólogos. Ahora estoy estudiando psicología nuevamente; no preguntes, solo diré que por algo tengo la filosofía de que nunca es tarde para estudiar. Pues en esa escuela ridiculizaban a la PNL, al misticismo, y a las otras escuelas de psicología.

Ahora mis profesores dicen que el enfoque que empecé a aprender es frío y superficial. Estoy en un tipo de crisis donde, en cada nueva etapa de mi vida, conozco gente que me intenta convencer de que todo lo aprendido hasta la fecha es anticuado, supersticioso, poco efectivo, o de alguna forma está mal.

Y eso me encanta porque me fuerza a cambiar mi perspectiva año con año; a seguir aprendiendo cosas nuevas y no estancarme en una verdad cómoda. Esto de por sí es una buena metáfora para el amor, pero déjame seguir explicando, porque no todo es miel sobre hojuelas. 

También hay una parte mala en todo este revoltijo de filosofías. El principal problema es que todos piensan que su modelo, su teoría o su escuela está bien, es lo correcto, y los demás necesitan ser corregidos.

Esto es natural; la gente se tarda años en aprender una visión del mundo como par andar por la calle aceptando opiniones. Yo no he tenido este lujo porque siempre que me enseñan algo nuevo, me hacen un examen al final. Sin embargo, gracias a eso la vida me ha demostrado que todo mundo tiene un poquito de razón, y está un poquito equivocado.

Esa es una frase de Robert Anton Wilson, el inventor de la prueba del zoquete cósmico. 

La prueba del zoquete cósmico consiste en preguntarte a ti mismo cuántas veces actúas como un irremediable zoquete de proporciones cósmicas. Entre más te des cuenta de que lo estás haciendo, te "des-zoquetizas" un poquito, ese día. Si eres como #Trump, seguro piensas que siempre tienes razón y eres el zoquete más cósmico del universo.


Pero en esta entrada quería hablar del amor.

En primer lugar, déjame recomendarte que pienses muy bien con quién quieres estar, porque muchas veces tenemos un gusto de la chin@#%@. 

Voy a hablar un poco más al respecto la próxima publicación, pero por lo pronto ten en cuenta que, si estás bien tú solo, no busques a una persona que te hace añorar la soledad. Y si no estás bien solo, no m... Primero enfócate en arreglar tu vida, antes de ir a tirársela encima a alguien más.

Déjame decirte una cosa: el amor es mil veces más difícil que tener que acostumbrarme a llamar "patrañas" e "ilusiones" a todas mis diferentes escuelas. Es más difícil que aprender a darte cuenta que todos somos zoquetes, y nos volvemos un poquito menos si tan solo aceptamos que no siempre tenemos razón. El #Amor es, de hecho, una combinación de estas cosas.

Porque todo mundo sabe que las mujeres nunca pierden un argumento. Si se apen&@€#, entonces empatan; pero nunca pierden.

Pero díganme si eso está bien. La mayoría de las personas que empezamos un argumento con alguien que nos importa, es por una estupidez que tiene un asunto muy serio de fondo. Si solamente nos dedicamos a desarmar un argumento, hacemos sentir a la otra persona como si ignoráramos la razón que tiene detrás de sus quejas.

Tenemos que aprender a darnos cuenta de que a veces somos zoquetes de proporciones cósmicas, y aceptar que, aunque tengamos razón en un argumento, no por eso estamos haciendo las cosas bien.


Más que eso, es necesario darse cuenta de que las cosas cambian. La persona de quien te enamoraste no va a ser la misma en 10 años o 10 meses, porque la gente cambia todo el tiempo. Si piensas que tú no cambias, o que tu pareja no va a cambiar, es hora de hacer la prueba del zoquete cósmico.

En este universo todo está en constante movimiento. Como con las estrellas y los planetas, a veces pensamos que nuestra vida no se mueve por estar demasiado cerca.

Pero cada día es una aventura nueva. El amor en los tiempos #Godínez no es encontrar a la persona con la que quieres pasar el resto de tu vida, sino estar dispuesto a amar a la misma persona a través de mil reencarnaciones. Esto es una metáfora. La gente es la misma, pero cambia todos los días.

viernes, 4 de marzo de 2016

Cómo dejar de hacerte pen€&@

La vida tiene dos partes: lo que nos pasa, y lo que interpretamos. La primera parte es lo que podríamos llamar "Realidad Profunda"; este nivel de la existencia, la verdad, a nadie le importa, porque como personas con un cerebro que está más o menos podrido por tanta @&#%#$ novela de telerrisa que nos hacen ver a la hora de la comida, solo podemos reaccionar a los fragmentos que se filtran entre drama y drama.

#MalditaLisiada. No te hagas, sabes de lo que estoy hablando. Todos morimos de risa en algún momento por esa famosa escena; lo que da miedo es que mucha gente si se la tomó en serio, y te podría apostar que tienes una tía que lloró por el final de esa novela.

Esto es lo que define la realidad de los #Godinez: las cosas que nos tomamos en serio. 

También definen la realidad de la gente que escucha reggaetón pero, como ya dije, a nadie le importan. 

Por ejemplo, la mayoría de las personas tienen una u otra afiliación religiosa, política o de fútbol. Es de mala educación hablar acerca de estas cosas, así que naturalmente es mi obligación hacerlo, pero no lo haré hoy. Solo diré que piensan de forma muy diferente de la porción de la humanidad que no le importan esos asuntos. Menos de la religión, porque todos somos ateos hasta nos toca un camionero que se cree #VinDiesel.

Pero si quieres conocer a una persona, solo date cuenta de las cosas que no le dan risa. Lo que se vuelve importante para nosotros acaba por definir, un tanto más o un cuánto menos, el camino de nuestras vidas. Esto lo sé porque, cuando le preguntas a la gente qué quiere en su vida, casi nunca te responden "ser feliz". Te dicen que quieren coches, dinero, o que gane su equipo de fútbol. Y piensan que eso les va a dar la felicidad; luego lo consiguen y se quejan de la @€inga que tuvieron que pasar para lograrlo.

Bueno, no hace falta decir que "por eso estamos como estamos", pero pues ya lo dije. Si no te molesta, iré a odiar mi vida tragando helado por andar cayendo en clichés.


Ojalá que la gente fuera tan honesta como mis chistes malos, porque entonces se darían cuenta de que rara vez intentan algo nuevo y, cuando lo hacen, si les va mal piensan que no sirven para eso y se van a odiar su vida y tragar helado. O #Alcohol. Es lo bueno de ser Godínez: como adulto (ir)responsable, puedes dejar atrás las actitudes infantiles y combatir tu sufrimiento con alcohol.

La cosa es que los seres humanos tenemos un montón de creencias que definen la forma en la que interpretamos la vida. Nuestras interpretaciones son lo que nos hace odiar los lunes, al árbitro del partido y a la perra desgraciada que no soportas en tu oficina. En especial cuando come lo que quiere y está flaca. Eso es un crimen contra la humanidad.

Creo que debería ir al punto.

No, mejor no. ¿Para qué? Si quisieras cambiar, ya lo hubieras hecho. Pero la verdad es que la mayoría de nosotros conocemos el camino para transformarnos: lo miramos detenidamente por dos segundos (y medio, si eres una persona de voluntad implacable), luego nos damos cuenta de que no estamos tan mal y se nos pasa.

Porque cambiar cuesta mucho trabajo. La verdad es que no queremos esforzarnos tanto; nos gustaría que las cosas cambiaran, que cambiara nuestra situación, o transformarnos a nosotros mismos, pero ¿quién tiene tiempo para eso? Estúpida y sensual autorreproducción del youtube: ¡no te deja hacer nada!

Lo mejor que podemos hacer en este mundo es aceptarnos así tal cual, como somos.

Si piensas que eso es una tontería, eres el tipo de persona para el que está hecho mi blog: la mayoría de nosotros queremos cambiar, pero es porque nunca nos han dicho que, después de todo, no estamos tan mal. Somos cínicos y nos burlamos de la gente que da todo su esfuerzo por parecerse al comercial de calzones que más les agrade, a la modelo de la revista que usa más photoshop que suplementos de dieta, o al imbécil que da cursos de superación personal y sonríe todo el tiempo porque de eso vive.

Oye, si a mí me pagaran tanto dinero por decirle a la gente qué hacer, también estaría sonriendo. Pero me dedico a decirle a la gente que así están bien; eso no deja tanto dinero.

Si piensas que debes cambiar algo, lo primero que tienes que hacer es aceptarte. Esfuérzate todo lo que quieras, pero primero mírate al espejo con el mismo amor que #DiCaprio está mirando su #Oscar justo ahora; el tren del mame no morirá jamás.


Y una vez que te aceptes como eres, haz las cosas por gusto. Si quieres hacer ejercicio, hazlo por ti; no por dejar de odiar una imagen.

La técnica es aprender a ignorar todo lo que contradice al amor propio, sean las opiniones de tus amigos, los estándares de la sociedad, o la basura que te dices a ti mismo para sentirte culpable. Después de eso, haz una lista de 5 cosas que te guste hacer, y practícalas todos los días.

Me gustaría tener un consejo que suene mejor, o por lo menos más caro, pero la vida es simple; si todos los días haces algo que te haga feliz, entonces vas a ser feliz todos los días. Pero a lo mejor lo tuyo es ver videos de gatos. #NoMames. ¿Quién te dijo que eso estaba mal?

viernes, 12 de febrero de 2016

Cómo aprovechar la determinación.

Mira, si sobrevives todas las semanas en un trabajo que te da gusto como dos horas al mes, eres una persona con gran determinación. Si no, ni siquiera podrías sobrevivir en el mundo de los #Godinez. Pero una cosa es tener fuerza de voluntad, y otra muy diferente aprovecharla para que te lleve a algún lado.

Muchas veces he hablado del esfuerzo correcto; esto se vuelve más importante cuando estás decidido a trabajar todos los días. Si lo vas a hacer de todas maneras porque eres fan de la comida, te conviene asegurarte de que tu trabajo sirva para vivir todos los días mejor.

Y esa es la mentira más cómoda, pero más mortal de la #SuperacionPersonal, porque la mayoría de los cambios en el estilo de vida toman mucho tiempo. Si quieres ganar más dinero necesitas prepararte, ya sea con un título que te permita trabajar en lo que quieres, o haciendo investigación de mercado para saber cómo, a quién, y en cuánto vender tus servicios.

Puedes cambiar tu actitud de la noche a la mañana; eso te va a abrir muchas puertas, pero nadie te va a dar dinero por ser positivo. Además, para que una actitud rinda frutos necesita convertirse en hábito.

No te voy a mentir, eso de mejorar tu vida es una joda. Pero también lo es tener que levantarte todos los lunes, y te sale más o menos bien. Además, cada #Viernes puedes aprovechar para recordar que ganas dinero para disfrutarlo. Quiero decir, lo mejor es darte gusto todos los días; aquí hay algunos consejos para lograrlo, pero los fines de semana son ese regalo que nos da la sociedad para olvidarnos de sus reglas hasta que nos baje la cruda y tengamos que ir a trabajar una vez más.

Lo mejor de todo esto, es que ni siquiera tienes que volverte una máquina de esas que sonríen todo el tiempo porque les dijeron en su curso de superación que mostrar otra emoción es un signo de ser débiles y fracasar en la &@ta vida.

Solamente necesitas darte cuenta de que todos los días estás esforzándote mucho. Solo es cuestión de aprender a dirigirlo. En esta publicación ya di algunos consejos para decidir la dirección, pero vamos a hablar un poco del proceso.


Para formar nuevos hábitos necesitas tomar acciones una y otra vez, hasta que se vuelvan costumbre. Esto parece ser fácil hasta que lo intentamos y nos damos cuenta de que el abdomen de lavadero puede esperar a que termine nuestro video de youtube. Y la verdad es que si puede esperar, porque, acéptalo, por más que ames perder tu tiempo en internet, siempre llega un momento en el que se vuelve un tanto aburrido.

Nos pasa a todos los Godinez: aunque sintamos un verdadero amor por lo que hacemos, repetirlo todos los días se vuelve monótono. Luego se vuelve costumbre, y después se vuelve fácil, pero aquí lo importante es estar alerta para encontrar ese momento donde dices: "ok, tal vez podría hacer otra cosa"

Por supuesto, la mayoría de las veces acabamos por decidir que no, tal vez no necesitamos hacer algo mejor con nuestra vida. Si estás conforme con tu situación, entonces está bien. Pero si hay algo que quieras cambiar, aprovecha tus momentos de aburrimiento (como ser humano debes tener varios) para practicar por ocio algo que te de curiosidad. Solo, tu sabes, como para ver qué pasa. Porque si tienes que forzarte a hacerlo por segunda vez, entonces mejor busca un pasatiempo mejor para intentar a la próxima que te aburras.

No se trata de sufrir. Se trata de cambiar tu vida paso a paso, y el primer escalón sin duda alguna es encontrar qué quieres. Puede ser que te intentes convencer de que quieres tomar ese curso de marketing porque te convencieron de que sería útil, pero si no te gusta se va a acabar convirtiendo en una carga mucho más rápido de lo que va a volverse una herramienta. Y, si no te gusta, seguro lo vas a hacer mal. Piensa si no sería mejor convertirte en un bartender, y emborrachar gente que si le guste el marketing para que comercialicen tu servicio.

Recuerda que nadie está solo en este mundo. Parte del "esfuerzo correcto" puede ser buscar gente que haga las cosas que tu no sabes, si son muy especializadas.

En resumen, define lo que quieres; si no sabes qué es, ponte a buscar en tus ratos de ocio hasta que encuentres algo que te apasione. La vida es simple. Si te gusta, síguelo haciendo.


Saber qué te hace feliz es el camino más rápido para alcanzar la felicidad, porque entonces está en tus manos y puedes esforzarte por ello. 

Lo demás es cosa de practicar entre un video y otro; cuando algo nos apasiona, el hábito se forma solo.