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viernes, 8 de julio de 2016

El Desarrollo Humano comienza con el amor propio.

Es bien sabido que cada uno tiene algo especial; por eso debemos esforzarnos por ser nosotros mismos, a menos que por alguna razón sea posible convertirnos en Batman. No me importa quién seas, siempre elige convertirte en Batman.

Pero a menos que ya seas un billonario que conoce todas las artes marciales, creo que lo mejor es hacer metas más realistas.

Esto puede tomarse como una contradicción al mensaje que siempre he querido entregar: ya eres una persona genial, que vale la pena, así como estás en este momento. Suena un poco contradictorio que quiera darte consejos para cambiar.

Porque, a final de cuentas, eso es una meta: una expresión clara y medible de algo que quieres llegar a cambiar. En otras palabras, decir: "un día yo voy a ser alguien" no es una meta. Es hacerse pen€&jo. Si dices algo como: "un día voy a ser alguien importante", por lo menos eres un pen€&jo con ambiciones.

Ese es mi primer consejo: si vas a hacer metas, que sean específicas. No trabajes solo "por ser mejor" porque, como ya dije, en este momento eres una persona genial. No tienes que matarte por agradarle a los demás, y mucho menos alucinar que un puesto o tener dinero te van a ganar ese aprecio.

Regresando al punto, estoy de acuerdo con que desear es la raíz de todo sufrimiento. #Buda fue quien dijo eso, y el tipo tiene una religión con su nombre, así que debe de ser verdad.

La cosa es que siempre que deseamos estar en otra situación, bloqueamos con pasión y locura nuestra capacidad para apreciar el momento. De nuevo, esto no habla bien de mi genial idea de enseñarte a hacer metas mejores.

Creo que todos los seres humanos tienen un potencial increíble. Si no lo creyera, estaría escribiendo un blog sobre comida, porque todo mundo ama comer. Pero no; estoy escribiendo un blog sobre #Godinez, porque son muy pocos los que se aman a sí mismos.


Ese sería un buen consejo: si vas a hacer metas, recuerda que "amarte a ti mismo más que ayer" es perfectamente válida, aunque no siempre fácil de lograr.

Lo malo es que eso no deja de ser un deseo y, bueno, no lo digo yo sino el panzón que todos adoramos: el deseo es la raíz de todo sufrimiento.

Por otro lado, lo bueno es que yo no soy budista, así que al diablo con todo eso. ¿Sabes? Desear no está tan mal. Si deseas estar con una persona que amas, tal vez la falta de esa persona te haga sufrir, pero también te impulsa a esforzarte y dar lo mejor de ti por estar a su lado. 

Tristemente, deseamos cosas como un Ferrari o tener unas nalgas mas ricas. Y no creas que esto es exclusivo de las mujeres: a los hombres también nos gustaría tener unas nalgas más sabrosas, pero en la novia.

Son estas cosas, las que deseamos desde la falta, la carencia o el ridículo sentimiento de no ser suficiente las que nos hacen sufrir, porque no hay una &@ta forma en todo el universo de satisfacer estos deseos. Si llegas a tener el coche, te da miedo la inseguridad, o detestas los malditos impuestos. Si consigues las nalgas, sigues estando re feo, así que nadie te va a pelar.

Verás, el deseo no termina cuando queremos recibir. Ese es mi último consejo: si vas a hacer una meta, que sea algo que puedes dar, crear o expresar, porque entonces será una fuente de satisfacción interminable.

En resumen, si vas a joder el momento presente deseando y negándote la experiencia de lo que realmente es, que sea por algo claro, creativo y concreto.


Porque el dinero ya lo ganas siendo Godinez, pero los seres humanos somos infinitos. Si no me crees, mira la cantidad de chin€&deras que suben a Youtube. 

Al final del día, lo único que importa es poder aceptarte como eres. Todo lo demás es una expresión, y la única meta digna de ti es aprender a expresarte así: como eres.

viernes, 1 de julio de 2016

Cómo vencer a la soledad.

En este mundo hay un hecho que muy pocos pueden atreverse a negar: somos 7, tal vez 8 mil millones de seres humanos y todos nos sentimos solos. Quiero decir, no a todos nos duele. Pero incluso la gente que parece saber de qué se trata la vida te dice que debes aprender a estar solo si quieres ser feliz; será porque la gente es una hija de &€ta.

Aunque.... Bueno, tal vez no, pero nadie existe para cumplir nuestras expectativas.

Verás: si somos 8 mil millones de seres humanos (para redondearle como en el Oxxo), eso quiere decir que existen 8 mil millones de propósitos, caminos y sueños distintos. Todos tenemos una forma de hacer las cosas, y más o menos el 99.9% de nosotros pensamos que es la única forma, o por lo menos la única correcta.

Esto tiene como consecuencia que la gente no se entiende, y cuando se entienden pues no les importa porque cada uno tiene la razón.

A esto me refiero con estar solo. Estoy de acuerdo en que debemos tener la capacidad para sentirnos bien aún cuando no tenemos compañía. No podemos pedirle a la gente que estén todo el tiempo con nosotros, porque la verdad ni siquiera estamos tan guapos.

Ok, tú y yo sí estamos bien pin€&s guapos, pero ¡imagínate! Pobres de los feos. Por eso necesitamos aprender a estar solos: como solidaridad.

Digamos que te encuentras a una persona genial, con la que quieres pasar el tiempo, que te hace sentir bien y te agrada cada momento. Ni siquiera tiene que ser una pareja potencial: puede ser un amigo con el que simplemente haces click.


Pues esta persona tiene una vida propia que empezó desde mucho antes de conocerte; tiene sus propios valores, grupos de amigos y otras cosas que probablemente no van a compartir. ¡Tiene sus propios calzones! A lo que voy con todo esto es que los detalles que nos separan de la gente es lo que nos hace maravillosos. Cada uno vive su historia y la soporta como puede, y eso nos convierte en la persona que somos.

El silencio hace que la música tenga sentido, y la separación hace que sea genial encontrar un alma que se asemeje a nosotros.

Si todo el tiempo estuviéramos juntos, bueno, creo que todos hemos tenido una amistad así; podemos estar tan unidos como queramos, pero tarde o temprano tomaremos caminos distintos. 

Y está bien.

Además, la publicación anterior hablé acerca de lo importante que es enamorarse de una persona, porque todos los sentimientos acaban por generar costumbre. Si solo quieres tener amistades que te hacen sentir un click, te van a durar lo mismo que la emoción: unos cuantos meses cuando mucho.

Pero tarde o temprano tenemos que aceptar que somos seres individuales, y como tal estamos separados del resto del mundo. Ya con eso fuera del camino, quiero decir que yo no creo en la soledad. Ser capaces de sentir amor es un privilegio, y es una tontería desperdiciarlo.


Ese es mi consejo de hoy: está bien que tengamos la capacidad de estar por nuestra cuenta, y es el primer paso para vencer a la soledad; pero eso no quiere decir que haya que buscarlo.

El segundo paso es recordar que nadie es como queremos que sea: la gente es como es. Los amigos inseparables se aceptan así, tal como son, porque solo de esta forma nos damos permiso de crecer.

Y ese es mi tercer consejo: que si vas a compartir tu camino con alguien, que sea una persona que te ayude a crecer, porque pen@€jos hay en todos lados.

lunes, 27 de junio de 2016

Cómo amar sin engordar.

Es importante saber que todas las cosas buenas de la vida apen&@jan, engordan o embarazan; el amor hace las tres. Por eso quiero dedicarle unas cuantas líneas a ese místico arte de amar sin volverte un zoquete.

Quiero decir, desde chiquitos nos venden la idea de que el amor debe ser esta cosa perfecta que rompe con toda la rutina porque nos transporta a un mundo mágico, un universo paralelo en donde nos pagan sin trabajar y todos nuestros problemas se solucionan con las palabras: "y vivieron felices para siempre".

Pero nada podría estar más alejado de la verdad, porque el amor verdadero necesita de un &@ingo de trabajo, que a parte nadie te paga, y lo más bonito de todo el asunto es la misma rutina.

Existen miles de artículos en revistas y en internet que te invitan a romper la rutina en tus relaciones, pero eso me hace pensar que la gente no es muy feliz. 

Si buscas una relación estable, recuerda que la estabilidad implica que vas a repetir muchas cosas. Por ejemplo, en una relación que dura mucho tiempo, la conversación siempre acaba por regresar al mismo punto: ¿qué quieres comer?

Y es que puedes luchar por romper la rutina todos los días, por mantener el interés de tu pareja a través del tiempo, pero vamos a ser honestos: si tienes que luchar por mantener el interés de esa persona, pues no le interesas demasiado para empezar. ¿De veras quieres estar con alguien así?

La cosa es que mucha veces buscamos estar con alguien que nos interesa por tal o cual motivo, porque llena esa o aquella expectativa que tenemos. Pero eso no es amor: es conveniencia. Cuando deje de cumplir con las cosas que esperas, entonces el "amor" &@€go a su mamá. Así de fácil como empezó. 


Dicen los budistas, o al menos dice &facebook& que dicen los budistas, que el amor verdadero se reconoce porque no te sientes nervioso cerca de esa persona, no te pone el mundo de cabeza, sino que te hace sentir paz. Yo creo que es un pensamiento muy bonito porque a todo se acostumbra la gente, menos a estar sin internet; si piensas que debes compartir tu vida con alguien que te haga sentir mariposas en el estómago, tarde o temprano vas a acabar cambiándola por alguien más cuando ya no te cause la misma emoción.

Pensándolo bien, eso explica mucho acerca de las relaciones modernas: o nos divorciamos o ponemos el cuerno, porque estamos enamorados de un sentimiento y no de una persona.

Bueno, pero puede que te preguntes: ¿qué tiene que ver esto con amar sin engordar?

Pues la cosa es que todas las relaciones generan rutina. Mi recomendación para el día de hoy es que te fijes muy bien en qué tipo de rutinas estás generando. Si tu pareja te impulsa a crecer todos los días, es una buena relación. Si te motiva a dar lo mejor por ti, no para mantener a tu lado a nadie, sino para ser un "tú" genial que no tenga que embriagarse para soportar su realidad, entonces tienes una relación que no engorda, sino que nutre.

Tal vez ya te diste cuenta de que estoy hablando de forma metafórica cuando hablo de "engordar", porque tu cuerpo no tiene nada de malo siempre y cuando no amenace tu salud.


Verás, los seres humanos podemos ser felices o podemos perseguir la felicidad. Todos, todos caemos en alguno de estos dos extremos.

La única forma de cambiar es aceptarte, porque entonces te das cuenta de que no tienes que cambiar. Tienes que dejar de hacerte pen@&jo. Porque si lo único que quieres es "amar sin engordar",  nada más tienes que usar gorrito cada que vayas a la fiesta.

Ese es el único secreto.

viernes, 11 de marzo de 2016

Cómo volver a enamorarte.

Si estás en edad como para que ya no te guste Justin Bieber, seguro te han roto el corazón algunas veces, y por lo menos una te hizo pensar que envejecer viviendo únicamente con tus #Gatos no era tan mala idea.

Bueno, no lo es; pero piensa por un momento que si tienes pareja puedes convencerla de que pague la comida, y gastarte todo tu sueldo en #Chocolate. Ser Godínez tiene sus ventajas, pero ser #Godinez con amorsss pues tiene más.

Por eso te recomiendo que le des una oportunidad al amor. Eso quiere decir que, tarde o temprano, vas a tener que darle esa oportunidad a la gente, porque nadie se puede enamorar del amor... A menos que quieras protagonizar el show de 40 with gatos. Sigue siendo mejor que 16 and pregnant, pero aquí no voy a juzgar a nadie. 

Para eso está la sección de comentarios, así que siéntanse libres de vivorear.

El caso es que tarde o temprano tienes que convertir esa ilusión que se refleja en tus ojitos brillosos de encontrar el amor, en la decisión de encontrar una persona a quién amar.

Y no puede ser cualquier pen€&@.

Es decir, si eres #Godinez, pues ya estás cubriendo cuando menos algunos de tus gastos. Además, si te identificaste cuando hablé de las decepciones amorosas, seguro que ya sabes estar solo. Así que para dejar que alguien te mueva el tapete, ese alguien tendrá que ser un pen€&@ excelente.

Eso queremos pensar, pero la verdad es que la misma actitud nos tiene solitos, compartiendo fotos en el face que dicen "para qué quiero el amor si tengo #Tacos", y odiando la vida cada que un día feriado nos recuerda que no tenemos con quién pasarlo abrazaditos.


En primer lugar, no siempre está bien buscar a una persona con quién compartir el resto de tu vida. Ese tipo de gente solo se encuentra en la #Friendzone, y vaya que necesitas estar desesperado si vas a visitar es elugar inhóspito para encontrar pareja.

Pienso que la mejor decisión que puedes tomar en la vida es casarte con tu mejor amigo, o amiga, depende para qué lado te guste batear. Quiero decir, si ya comparten todo, pos compartan la cama.

Aunque también es cierto, y lo repito hasta el cansancio: no me gusta decirle a la gente cómo vivir. Me gusta compartir lo que me ha funcionado, y vivir buscando el amor verdadero ha sido al mismo tiempo la experiencia más dolorosa y más gratificante del universo. La mayor parte del tiempo ha sido dolorosa, así que te recomiendo buscar de vez en cuando el amor convincente, que no es lo mismo que el verdadero, pero te mantiene bien acompañado los domingos por la tarde.

Y los #Viernes por la noche, si sabes a lo que me refiero. #GuiñoGuiño.

Tenemos que darnos cuenta de que el amor se construye momento a momento, así que lo mejor es darte la oportunidad de tener momentos bonitos y ver hasta dónde llegan las cosas.

Supongo que esa es una manera de ver al mundo; pero hay gente como yo que somos exigentes.

Para los románticos incurables, lo primero que te voy a recomendar es que aprendas a estar solo, porque (te lo digo por experiencia) nos cuesta mucho trabajo. Si aprendes a hacerlo, ya no vas a tener que darle el alma a cada par de ojos bonitos (o #Bollos suculentos, que para ser honestos es lo que luego nos anda enamorando) que veas pasar.

Es importante que decidas estar con alguien porque quieres, y no porque ni siquiera tú mismo te aguantas, así que necesitas compartir la tarea.

Si logras eso, probablemente ni siquiera vas a clavarte tanto en conseguir una relación.


La próxima semana hablaré acerca de cómo estar solo, y estar bien. Hoy solo déjame recomendarte que te quieras a ti mismo, y te arriesgues a bajar las defensas por alguien que te quiera por lo menos tanto como lo haces tú.

Ese es todo el secreto para volver a enamorarte: aprender de tus errores, aprender a estar solo, y aprender a darte cuenta de cuándo te tratan como tú tratabas a la gente que dejaste en la Friendzone, porque no vale la pena dejarse.

Como seres humanos, aprendemos por la experiencia. Pero eso no quiere decir que podamos predecir el futuro.

Recuerda que dada experiencia es nueva, y toda la gente es cabrona. Así que solo decide por quién vale la pena aguantar dramas; pero no te dejes necesitarlos, porque así nos saboteamos solitos.

Y por cierto, si quieres vivorear presumir o compartirnos algo, ¡déjanos un comentario!

miércoles, 9 de marzo de 2016

La necesidad es un pésimo cupido.

Mira, lo entiendo: quieres enamorarte y todo eso. Pero, ¿no será que estas intentando tapar algo que te falta adentro? Intentar enamorarte para arreglar un problema tuyo es como querer tapar el pozo donde se cayó el chamaco, poniéndole zapatos de concreto.

Lo malo del amor es que no se trata de una cosa que podemos simplemente experimentar, publicarlo en el Face, y €&@€gue su mami: pretender que se vaya solo como coche sin frenos en bajada.

No podemos hacer eso, porque el amor tiene frenos bien efectivos.

En primer lugar, es cosa de dos. Si tienes un crush que adoras y no te hace caso, eso no es amor: se llama ser un stalker y alguien debería enseñarnos de una vez por todas que no es romántico. En especial si luego te vas a quejar por estar en la #Friendzone.

Pero también aplica cuando ya estás en una relación; no puedes quejarte si eres tú quien pone todo el esfuerzo. Quiero decir, sí puedes, pero es tonto. Cuando la gente demuestra que no está dispuesta a dar más, entonces tú siempre tienes la oportunidad de terminar las cosas.

El amor es honesto: si la gente no da más, es porque no quiere.

Y también se dan problemas del otro lado de la moneda. Muchas veces la gente solo quiere estar con alguien porque no soporta estar solo; la parte mala es que le piden a otras personas que los aguanten.

Esas relaciones suelen acabar con una de las partes muy lastimadas.


Porque amar a una persona significa hacerte vulnerable. La gente rota muchas veces no quiere sanar, sino que se conforma con saber que otros comparten su dolor, y está bien si ese es el contrato desde el principio. Pero la mayoría de las veces solo bajamos las defensas para ver lo que se siente dejar entrar a otro ser humano una vez más, como si quisiéramos probar que todavía podemos.

Así nos rompen. Así no podemos ayudar a nadie más, porque no se puede sanar a una persona si nosotros mismos estamos rotos.

Ojalá que la vida fuera diferente, y pudiéramos estar seguros de que, cuando decidimos darle una oportunidad a la gente, nos van a corresponder. Pero no es así; por eso tenemos que estar seguros de que nosotros mismos estamos bien antes de empezar una relación. Nadie sabe lo que va a pasar, ni conocemos realmente a las personas antes de abrirles las puertas. No sabemos quién nos puede lastimar, o quién va a dar todo por sanarnos y va a salir lastimado.

Si aceptas entrar en una relación, será mejor que estés listo para darlo todo, y recibirlo todo, porque nunca sabes cuándo te va a tocar alguien que sí vale la pena, o cuando algo casual puede salirse de control y volverse real. Demasiado real.

Como regla general, lo mejor es estar listo para todo. El amor es como la guerra, con la única diferencia de que no hay posibilidad de salir vivo si el amor se acaba.


En fin, no empieces algo que estés dispuesto a terminar; sí, me leíste bien. Si te da igual que siga o termine, lo mejor es dejarlo como algo casual. 

Porque la única forma de lograr el #Amor verdadero es luchando hasta la tumba. Nadie te lo va a regalar. Tienes que ganártelo, solucionando un problema a la vez.

lunes, 7 de marzo de 2016

El amor en los tiempos Godínez.

Si me considero afortunado por algo, es por haber aprendido tantos puntos de vista a través de mi vida. Empecé estudiando #Zen a los 13 años; a los 16 entré a la carrera de psicología, que rechazaba el misticismo occidental. Más o menos a los 18 o 19 estudié programación neurolingüística, que se burlaba de los psicólogos. Ahora estoy estudiando psicología nuevamente; no preguntes, solo diré que por algo tengo la filosofía de que nunca es tarde para estudiar. Pues en esa escuela ridiculizaban a la PNL, al misticismo, y a las otras escuelas de psicología.

Ahora mis profesores dicen que el enfoque que empecé a aprender es frío y superficial. Estoy en un tipo de crisis donde, en cada nueva etapa de mi vida, conozco gente que me intenta convencer de que todo lo aprendido hasta la fecha es anticuado, supersticioso, poco efectivo, o de alguna forma está mal.

Y eso me encanta porque me fuerza a cambiar mi perspectiva año con año; a seguir aprendiendo cosas nuevas y no estancarme en una verdad cómoda. Esto de por sí es una buena metáfora para el amor, pero déjame seguir explicando, porque no todo es miel sobre hojuelas. 

También hay una parte mala en todo este revoltijo de filosofías. El principal problema es que todos piensan que su modelo, su teoría o su escuela está bien, es lo correcto, y los demás necesitan ser corregidos.

Esto es natural; la gente se tarda años en aprender una visión del mundo como par andar por la calle aceptando opiniones. Yo no he tenido este lujo porque siempre que me enseñan algo nuevo, me hacen un examen al final. Sin embargo, gracias a eso la vida me ha demostrado que todo mundo tiene un poquito de razón, y está un poquito equivocado.

Esa es una frase de Robert Anton Wilson, el inventor de la prueba del zoquete cósmico. 

La prueba del zoquete cósmico consiste en preguntarte a ti mismo cuántas veces actúas como un irremediable zoquete de proporciones cósmicas. Entre más te des cuenta de que lo estás haciendo, te "des-zoquetizas" un poquito, ese día. Si eres como #Trump, seguro piensas que siempre tienes razón y eres el zoquete más cósmico del universo.


Pero en esta entrada quería hablar del amor.

En primer lugar, déjame recomendarte que pienses muy bien con quién quieres estar, porque muchas veces tenemos un gusto de la chin@#%@. 

Voy a hablar un poco más al respecto la próxima publicación, pero por lo pronto ten en cuenta que, si estás bien tú solo, no busques a una persona que te hace añorar la soledad. Y si no estás bien solo, no m... Primero enfócate en arreglar tu vida, antes de ir a tirársela encima a alguien más.

Déjame decirte una cosa: el amor es mil veces más difícil que tener que acostumbrarme a llamar "patrañas" e "ilusiones" a todas mis diferentes escuelas. Es más difícil que aprender a darte cuenta que todos somos zoquetes, y nos volvemos un poquito menos si tan solo aceptamos que no siempre tenemos razón. El #Amor es, de hecho, una combinación de estas cosas.

Porque todo mundo sabe que las mujeres nunca pierden un argumento. Si se apen&@€#, entonces empatan; pero nunca pierden.

Pero díganme si eso está bien. La mayoría de las personas que empezamos un argumento con alguien que nos importa, es por una estupidez que tiene un asunto muy serio de fondo. Si solamente nos dedicamos a desarmar un argumento, hacemos sentir a la otra persona como si ignoráramos la razón que tiene detrás de sus quejas.

Tenemos que aprender a darnos cuenta de que a veces somos zoquetes de proporciones cósmicas, y aceptar que, aunque tengamos razón en un argumento, no por eso estamos haciendo las cosas bien.


Más que eso, es necesario darse cuenta de que las cosas cambian. La persona de quien te enamoraste no va a ser la misma en 10 años o 10 meses, porque la gente cambia todo el tiempo. Si piensas que tú no cambias, o que tu pareja no va a cambiar, es hora de hacer la prueba del zoquete cósmico.

En este universo todo está en constante movimiento. Como con las estrellas y los planetas, a veces pensamos que nuestra vida no se mueve por estar demasiado cerca.

Pero cada día es una aventura nueva. El amor en los tiempos #Godínez no es encontrar a la persona con la que quieres pasar el resto de tu vida, sino estar dispuesto a amar a la misma persona a través de mil reencarnaciones. Esto es una metáfora. La gente es la misma, pero cambia todos los días.

miércoles, 27 de enero de 2016

Aceptar no es resignarse.

El Maestro y sacerdote, Anthony de Mello, fue un grandioso escritor que nos expresó la esencia del Zen a través de chistes, cuentos y reflexiones. Sin embargo, se nota que jamás dejó de ser un sacristán, porque en todos sus escritos demuestra que practicaba el amor a Dios sobre todas las cosas.

El Maestro y sacerdote, Anthony de Mello, fue un grandioso escritor que nos expresó la esencia del Zen a través de chistes, cuentos y reflexiones. Sin embargo, se nota que jamás dejó de ser un sacristán, porque en todos sus escritos demuestra que practicaba el amor a Dios sobre todas las cosas.

Por ejemplo, en uno de sus libros vi por primera vez el siguiente cuento:

"Un devoto había sido, como todos los habitantes de su ciudad, víctima de una horrible inundación que sumergió la mayoría de las construcciones; él y otros vecinos se refugiaban en el techo mientras esperaban ser rescatados, pero el agúa continuaba subiendo.
Pasó uno de los vecinos con un tipo de balsa que había improvisado, y le ofreció llevarlo con un pequeño grupo. El hombre se negó amablemente, afirmando que sin duda alguna Dios lo salvaría.
Después de un tiempo, un rescatista en una lancha se ofreció de nuevo a sacarlo de la zona del desastre, pero él se volvió a negar diciendo que Dios lo salvaría.
Cuando su casa estaba a punto de sumergirse por completo, un helicóptero que volaba por la zona le insistió que subiera para poder salvar su vida, pero el hombre se negó rotundamente; quería demostrar que la fe de los gentiles sería recompensada por el Señor, así que esperó su salvación.
Después de menos de una hora, la casa quedó sumergida por completo y el hombre se ahogó. Indignado, llegó a las Puertas de san Pedro exigiendo hablar con el supervisor. "Es increíble; he mantenido todos los mandamientos, amado a mi prójimo, y en toda mi vida jamás he blasfemado contra el Señor. Exijo saber por qué no me salvaron.
San Pedro respondió: "pero ¡te mandamos una balsa, una lancha y hasta un helicóptero! No sé qué estabas esperando".

Este pequeño cuento es más conocido que la baja de los precios del #Petroleo, pero ilustra muy bien los principios que de Mello pretendía enseñar: hay que confiar en Dios, sin dejar de cerrar la puerta en las noches.

La actitud puede ser un poco contradictoria porque la filosofía del Zen viene del #budismo; podríamos llamarle una versión radical del mismo, en donde no solo buscamos liberarnos de los apegos, sino que rechazamos cualquier separación de la verdad: llámense creencias, doctrinas, tradiciones o cualquier cosa que no sea la experiencia sin límites de la realidad.


En palabras del propio #AnthonyDeMello, la Iluminación es simplemente la aceptación incondicional de lo inevitable.

Eso es muy diferente de convertirse en un agachado, porque tampoco podemos hacer eso. Tenemos que seguir esa llama interna que se llama voluntad. A veces la confundimos con el hambre, pero la voluntad es más fuerte y no se quita comiendo.

Para decirlo de la forma más simple posible: si puedes rendirte, necesitas buscar un propósito mejor; en la publicación anterior hablo un poco al respecto: básicamente, si no sientes que tu vida vale la pena porque estás haciendo algo que te llene, tómate 5 minutos entre cada video del youtube para pensar qué te gustaría hacer.

Y luego practica, esfuérzate o estudia 5 minutos todos los días.

Quisiera compartir otra pequeña historia del excelente grupo de comedia, Monty Python:

"--En primer lugar, la gente no está usando suficientes sombreros. En segundo lugar, toda la materia es energía. [...] Algunas de estas energías tienen una fuente espiritual y actúan sobre el alma de la gente. Sin embargo, esta 'alma' no existe por existir, como enseña la tradición cristiana ortodoxa; debe ser manifestada por un proceso de auto-observación. Sin embargo, esto rara vez se logra porque la humanidad tiene una habilidad única para distraerse con trivialidades.
--Sí, sí, pero ¿qué decías de los sombreros?"


Mira, los sombreros son geniales. Pero en algún momento te vas a cansar de conformarte con lo que te enseñaron que merecías.


En ese momento, no quiero que entres en pánico. Lo único que puedes hacer es dejarte llevar por tu espíritu porque, si luchas en contra, es la única batalla que no puedes ganar.

Y esa es la diferencia entre "aceptar" y "resignarse". Si te dejas llevar por la corriente del mundo, estás resignado. Pero si dejas de oponerte a ti mismo, eso es una aceptación que cuesta un trabajo de la chingada.