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viernes, 1 de julio de 2016

Cómo vencer a la soledad.

En este mundo hay un hecho que muy pocos pueden atreverse a negar: somos 7, tal vez 8 mil millones de seres humanos y todos nos sentimos solos. Quiero decir, no a todos nos duele. Pero incluso la gente que parece saber de qué se trata la vida te dice que debes aprender a estar solo si quieres ser feliz; será porque la gente es una hija de &€ta.

Aunque.... Bueno, tal vez no, pero nadie existe para cumplir nuestras expectativas.

Verás: si somos 8 mil millones de seres humanos (para redondearle como en el Oxxo), eso quiere decir que existen 8 mil millones de propósitos, caminos y sueños distintos. Todos tenemos una forma de hacer las cosas, y más o menos el 99.9% de nosotros pensamos que es la única forma, o por lo menos la única correcta.

Esto tiene como consecuencia que la gente no se entiende, y cuando se entienden pues no les importa porque cada uno tiene la razón.

A esto me refiero con estar solo. Estoy de acuerdo en que debemos tener la capacidad para sentirnos bien aún cuando no tenemos compañía. No podemos pedirle a la gente que estén todo el tiempo con nosotros, porque la verdad ni siquiera estamos tan guapos.

Ok, tú y yo sí estamos bien pin€&s guapos, pero ¡imagínate! Pobres de los feos. Por eso necesitamos aprender a estar solos: como solidaridad.

Digamos que te encuentras a una persona genial, con la que quieres pasar el tiempo, que te hace sentir bien y te agrada cada momento. Ni siquiera tiene que ser una pareja potencial: puede ser un amigo con el que simplemente haces click.


Pues esta persona tiene una vida propia que empezó desde mucho antes de conocerte; tiene sus propios valores, grupos de amigos y otras cosas que probablemente no van a compartir. ¡Tiene sus propios calzones! A lo que voy con todo esto es que los detalles que nos separan de la gente es lo que nos hace maravillosos. Cada uno vive su historia y la soporta como puede, y eso nos convierte en la persona que somos.

El silencio hace que la música tenga sentido, y la separación hace que sea genial encontrar un alma que se asemeje a nosotros.

Si todo el tiempo estuviéramos juntos, bueno, creo que todos hemos tenido una amistad así; podemos estar tan unidos como queramos, pero tarde o temprano tomaremos caminos distintos. 

Y está bien.

Además, la publicación anterior hablé acerca de lo importante que es enamorarse de una persona, porque todos los sentimientos acaban por generar costumbre. Si solo quieres tener amistades que te hacen sentir un click, te van a durar lo mismo que la emoción: unos cuantos meses cuando mucho.

Pero tarde o temprano tenemos que aceptar que somos seres individuales, y como tal estamos separados del resto del mundo. Ya con eso fuera del camino, quiero decir que yo no creo en la soledad. Ser capaces de sentir amor es un privilegio, y es una tontería desperdiciarlo.


Ese es mi consejo de hoy: está bien que tengamos la capacidad de estar por nuestra cuenta, y es el primer paso para vencer a la soledad; pero eso no quiere decir que haya que buscarlo.

El segundo paso es recordar que nadie es como queremos que sea: la gente es como es. Los amigos inseparables se aceptan así, tal como son, porque solo de esta forma nos damos permiso de crecer.

Y ese es mi tercer consejo: que si vas a compartir tu camino con alguien, que sea una persona que te ayude a crecer, porque pen@€jos hay en todos lados.