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lunes, 27 de junio de 2016

Cómo amar sin engordar.

Es importante saber que todas las cosas buenas de la vida apen&@jan, engordan o embarazan; el amor hace las tres. Por eso quiero dedicarle unas cuantas líneas a ese místico arte de amar sin volverte un zoquete.

Quiero decir, desde chiquitos nos venden la idea de que el amor debe ser esta cosa perfecta que rompe con toda la rutina porque nos transporta a un mundo mágico, un universo paralelo en donde nos pagan sin trabajar y todos nuestros problemas se solucionan con las palabras: "y vivieron felices para siempre".

Pero nada podría estar más alejado de la verdad, porque el amor verdadero necesita de un &@ingo de trabajo, que a parte nadie te paga, y lo más bonito de todo el asunto es la misma rutina.

Existen miles de artículos en revistas y en internet que te invitan a romper la rutina en tus relaciones, pero eso me hace pensar que la gente no es muy feliz. 

Si buscas una relación estable, recuerda que la estabilidad implica que vas a repetir muchas cosas. Por ejemplo, en una relación que dura mucho tiempo, la conversación siempre acaba por regresar al mismo punto: ¿qué quieres comer?

Y es que puedes luchar por romper la rutina todos los días, por mantener el interés de tu pareja a través del tiempo, pero vamos a ser honestos: si tienes que luchar por mantener el interés de esa persona, pues no le interesas demasiado para empezar. ¿De veras quieres estar con alguien así?

La cosa es que mucha veces buscamos estar con alguien que nos interesa por tal o cual motivo, porque llena esa o aquella expectativa que tenemos. Pero eso no es amor: es conveniencia. Cuando deje de cumplir con las cosas que esperas, entonces el "amor" &@€go a su mamá. Así de fácil como empezó. 


Dicen los budistas, o al menos dice &facebook& que dicen los budistas, que el amor verdadero se reconoce porque no te sientes nervioso cerca de esa persona, no te pone el mundo de cabeza, sino que te hace sentir paz. Yo creo que es un pensamiento muy bonito porque a todo se acostumbra la gente, menos a estar sin internet; si piensas que debes compartir tu vida con alguien que te haga sentir mariposas en el estómago, tarde o temprano vas a acabar cambiándola por alguien más cuando ya no te cause la misma emoción.

Pensándolo bien, eso explica mucho acerca de las relaciones modernas: o nos divorciamos o ponemos el cuerno, porque estamos enamorados de un sentimiento y no de una persona.

Bueno, pero puede que te preguntes: ¿qué tiene que ver esto con amar sin engordar?

Pues la cosa es que todas las relaciones generan rutina. Mi recomendación para el día de hoy es que te fijes muy bien en qué tipo de rutinas estás generando. Si tu pareja te impulsa a crecer todos los días, es una buena relación. Si te motiva a dar lo mejor por ti, no para mantener a tu lado a nadie, sino para ser un "tú" genial que no tenga que embriagarse para soportar su realidad, entonces tienes una relación que no engorda, sino que nutre.

Tal vez ya te diste cuenta de que estoy hablando de forma metafórica cuando hablo de "engordar", porque tu cuerpo no tiene nada de malo siempre y cuando no amenace tu salud.


Verás, los seres humanos podemos ser felices o podemos perseguir la felicidad. Todos, todos caemos en alguno de estos dos extremos.

La única forma de cambiar es aceptarte, porque entonces te das cuenta de que no tienes que cambiar. Tienes que dejar de hacerte pen@&jo. Porque si lo único que quieres es "amar sin engordar",  nada más tienes que usar gorrito cada que vayas a la fiesta.

Ese es el único secreto.

miércoles, 9 de marzo de 2016

La necesidad es un pésimo cupido.

Mira, lo entiendo: quieres enamorarte y todo eso. Pero, ¿no será que estas intentando tapar algo que te falta adentro? Intentar enamorarte para arreglar un problema tuyo es como querer tapar el pozo donde se cayó el chamaco, poniéndole zapatos de concreto.

Lo malo del amor es que no se trata de una cosa que podemos simplemente experimentar, publicarlo en el Face, y €&@€gue su mami: pretender que se vaya solo como coche sin frenos en bajada.

No podemos hacer eso, porque el amor tiene frenos bien efectivos.

En primer lugar, es cosa de dos. Si tienes un crush que adoras y no te hace caso, eso no es amor: se llama ser un stalker y alguien debería enseñarnos de una vez por todas que no es romántico. En especial si luego te vas a quejar por estar en la #Friendzone.

Pero también aplica cuando ya estás en una relación; no puedes quejarte si eres tú quien pone todo el esfuerzo. Quiero decir, sí puedes, pero es tonto. Cuando la gente demuestra que no está dispuesta a dar más, entonces tú siempre tienes la oportunidad de terminar las cosas.

El amor es honesto: si la gente no da más, es porque no quiere.

Y también se dan problemas del otro lado de la moneda. Muchas veces la gente solo quiere estar con alguien porque no soporta estar solo; la parte mala es que le piden a otras personas que los aguanten.

Esas relaciones suelen acabar con una de las partes muy lastimadas.


Porque amar a una persona significa hacerte vulnerable. La gente rota muchas veces no quiere sanar, sino que se conforma con saber que otros comparten su dolor, y está bien si ese es el contrato desde el principio. Pero la mayoría de las veces solo bajamos las defensas para ver lo que se siente dejar entrar a otro ser humano una vez más, como si quisiéramos probar que todavía podemos.

Así nos rompen. Así no podemos ayudar a nadie más, porque no se puede sanar a una persona si nosotros mismos estamos rotos.

Ojalá que la vida fuera diferente, y pudiéramos estar seguros de que, cuando decidimos darle una oportunidad a la gente, nos van a corresponder. Pero no es así; por eso tenemos que estar seguros de que nosotros mismos estamos bien antes de empezar una relación. Nadie sabe lo que va a pasar, ni conocemos realmente a las personas antes de abrirles las puertas. No sabemos quién nos puede lastimar, o quién va a dar todo por sanarnos y va a salir lastimado.

Si aceptas entrar en una relación, será mejor que estés listo para darlo todo, y recibirlo todo, porque nunca sabes cuándo te va a tocar alguien que sí vale la pena, o cuando algo casual puede salirse de control y volverse real. Demasiado real.

Como regla general, lo mejor es estar listo para todo. El amor es como la guerra, con la única diferencia de que no hay posibilidad de salir vivo si el amor se acaba.


En fin, no empieces algo que estés dispuesto a terminar; sí, me leíste bien. Si te da igual que siga o termine, lo mejor es dejarlo como algo casual. 

Porque la única forma de lograr el #Amor verdadero es luchando hasta la tumba. Nadie te lo va a regalar. Tienes que ganártelo, solucionando un problema a la vez.