Mostrando las entradas con la etiqueta superacion personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta superacion personal. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de marzo de 2016

Cómo dejar de hacerte pen€&@

La vida tiene dos partes: lo que nos pasa, y lo que interpretamos. La primera parte es lo que podríamos llamar "Realidad Profunda"; este nivel de la existencia, la verdad, a nadie le importa, porque como personas con un cerebro que está más o menos podrido por tanta @&#%#$ novela de telerrisa que nos hacen ver a la hora de la comida, solo podemos reaccionar a los fragmentos que se filtran entre drama y drama.

#MalditaLisiada. No te hagas, sabes de lo que estoy hablando. Todos morimos de risa en algún momento por esa famosa escena; lo que da miedo es que mucha gente si se la tomó en serio, y te podría apostar que tienes una tía que lloró por el final de esa novela.

Esto es lo que define la realidad de los #Godinez: las cosas que nos tomamos en serio. 

También definen la realidad de la gente que escucha reggaetón pero, como ya dije, a nadie le importan. 

Por ejemplo, la mayoría de las personas tienen una u otra afiliación religiosa, política o de fútbol. Es de mala educación hablar acerca de estas cosas, así que naturalmente es mi obligación hacerlo, pero no lo haré hoy. Solo diré que piensan de forma muy diferente de la porción de la humanidad que no le importan esos asuntos. Menos de la religión, porque todos somos ateos hasta nos toca un camionero que se cree #VinDiesel.

Pero si quieres conocer a una persona, solo date cuenta de las cosas que no le dan risa. Lo que se vuelve importante para nosotros acaba por definir, un tanto más o un cuánto menos, el camino de nuestras vidas. Esto lo sé porque, cuando le preguntas a la gente qué quiere en su vida, casi nunca te responden "ser feliz". Te dicen que quieren coches, dinero, o que gane su equipo de fútbol. Y piensan que eso les va a dar la felicidad; luego lo consiguen y se quejan de la @€inga que tuvieron que pasar para lograrlo.

Bueno, no hace falta decir que "por eso estamos como estamos", pero pues ya lo dije. Si no te molesta, iré a odiar mi vida tragando helado por andar cayendo en clichés.


Ojalá que la gente fuera tan honesta como mis chistes malos, porque entonces se darían cuenta de que rara vez intentan algo nuevo y, cuando lo hacen, si les va mal piensan que no sirven para eso y se van a odiar su vida y tragar helado. O #Alcohol. Es lo bueno de ser Godínez: como adulto (ir)responsable, puedes dejar atrás las actitudes infantiles y combatir tu sufrimiento con alcohol.

La cosa es que los seres humanos tenemos un montón de creencias que definen la forma en la que interpretamos la vida. Nuestras interpretaciones son lo que nos hace odiar los lunes, al árbitro del partido y a la perra desgraciada que no soportas en tu oficina. En especial cuando come lo que quiere y está flaca. Eso es un crimen contra la humanidad.

Creo que debería ir al punto.

No, mejor no. ¿Para qué? Si quisieras cambiar, ya lo hubieras hecho. Pero la verdad es que la mayoría de nosotros conocemos el camino para transformarnos: lo miramos detenidamente por dos segundos (y medio, si eres una persona de voluntad implacable), luego nos damos cuenta de que no estamos tan mal y se nos pasa.

Porque cambiar cuesta mucho trabajo. La verdad es que no queremos esforzarnos tanto; nos gustaría que las cosas cambiaran, que cambiara nuestra situación, o transformarnos a nosotros mismos, pero ¿quién tiene tiempo para eso? Estúpida y sensual autorreproducción del youtube: ¡no te deja hacer nada!

Lo mejor que podemos hacer en este mundo es aceptarnos así tal cual, como somos.

Si piensas que eso es una tontería, eres el tipo de persona para el que está hecho mi blog: la mayoría de nosotros queremos cambiar, pero es porque nunca nos han dicho que, después de todo, no estamos tan mal. Somos cínicos y nos burlamos de la gente que da todo su esfuerzo por parecerse al comercial de calzones que más les agrade, a la modelo de la revista que usa más photoshop que suplementos de dieta, o al imbécil que da cursos de superación personal y sonríe todo el tiempo porque de eso vive.

Oye, si a mí me pagaran tanto dinero por decirle a la gente qué hacer, también estaría sonriendo. Pero me dedico a decirle a la gente que así están bien; eso no deja tanto dinero.

Si piensas que debes cambiar algo, lo primero que tienes que hacer es aceptarte. Esfuérzate todo lo que quieras, pero primero mírate al espejo con el mismo amor que #DiCaprio está mirando su #Oscar justo ahora; el tren del mame no morirá jamás.


Y una vez que te aceptes como eres, haz las cosas por gusto. Si quieres hacer ejercicio, hazlo por ti; no por dejar de odiar una imagen.

La técnica es aprender a ignorar todo lo que contradice al amor propio, sean las opiniones de tus amigos, los estándares de la sociedad, o la basura que te dices a ti mismo para sentirte culpable. Después de eso, haz una lista de 5 cosas que te guste hacer, y practícalas todos los días.

Me gustaría tener un consejo que suene mejor, o por lo menos más caro, pero la vida es simple; si todos los días haces algo que te haga feliz, entonces vas a ser feliz todos los días. Pero a lo mejor lo tuyo es ver videos de gatos. #NoMames. ¿Quién te dijo que eso estaba mal?

viernes, 12 de febrero de 2016

Cómo aprovechar la determinación.

Mira, si sobrevives todas las semanas en un trabajo que te da gusto como dos horas al mes, eres una persona con gran determinación. Si no, ni siquiera podrías sobrevivir en el mundo de los #Godinez. Pero una cosa es tener fuerza de voluntad, y otra muy diferente aprovecharla para que te lleve a algún lado.

Muchas veces he hablado del esfuerzo correcto; esto se vuelve más importante cuando estás decidido a trabajar todos los días. Si lo vas a hacer de todas maneras porque eres fan de la comida, te conviene asegurarte de que tu trabajo sirva para vivir todos los días mejor.

Y esa es la mentira más cómoda, pero más mortal de la #SuperacionPersonal, porque la mayoría de los cambios en el estilo de vida toman mucho tiempo. Si quieres ganar más dinero necesitas prepararte, ya sea con un título que te permita trabajar en lo que quieres, o haciendo investigación de mercado para saber cómo, a quién, y en cuánto vender tus servicios.

Puedes cambiar tu actitud de la noche a la mañana; eso te va a abrir muchas puertas, pero nadie te va a dar dinero por ser positivo. Además, para que una actitud rinda frutos necesita convertirse en hábito.

No te voy a mentir, eso de mejorar tu vida es una joda. Pero también lo es tener que levantarte todos los lunes, y te sale más o menos bien. Además, cada #Viernes puedes aprovechar para recordar que ganas dinero para disfrutarlo. Quiero decir, lo mejor es darte gusto todos los días; aquí hay algunos consejos para lograrlo, pero los fines de semana son ese regalo que nos da la sociedad para olvidarnos de sus reglas hasta que nos baje la cruda y tengamos que ir a trabajar una vez más.

Lo mejor de todo esto, es que ni siquiera tienes que volverte una máquina de esas que sonríen todo el tiempo porque les dijeron en su curso de superación que mostrar otra emoción es un signo de ser débiles y fracasar en la &@ta vida.

Solamente necesitas darte cuenta de que todos los días estás esforzándote mucho. Solo es cuestión de aprender a dirigirlo. En esta publicación ya di algunos consejos para decidir la dirección, pero vamos a hablar un poco del proceso.


Para formar nuevos hábitos necesitas tomar acciones una y otra vez, hasta que se vuelvan costumbre. Esto parece ser fácil hasta que lo intentamos y nos damos cuenta de que el abdomen de lavadero puede esperar a que termine nuestro video de youtube. Y la verdad es que si puede esperar, porque, acéptalo, por más que ames perder tu tiempo en internet, siempre llega un momento en el que se vuelve un tanto aburrido.

Nos pasa a todos los Godinez: aunque sintamos un verdadero amor por lo que hacemos, repetirlo todos los días se vuelve monótono. Luego se vuelve costumbre, y después se vuelve fácil, pero aquí lo importante es estar alerta para encontrar ese momento donde dices: "ok, tal vez podría hacer otra cosa"

Por supuesto, la mayoría de las veces acabamos por decidir que no, tal vez no necesitamos hacer algo mejor con nuestra vida. Si estás conforme con tu situación, entonces está bien. Pero si hay algo que quieras cambiar, aprovecha tus momentos de aburrimiento (como ser humano debes tener varios) para practicar por ocio algo que te de curiosidad. Solo, tu sabes, como para ver qué pasa. Porque si tienes que forzarte a hacerlo por segunda vez, entonces mejor busca un pasatiempo mejor para intentar a la próxima que te aburras.

No se trata de sufrir. Se trata de cambiar tu vida paso a paso, y el primer escalón sin duda alguna es encontrar qué quieres. Puede ser que te intentes convencer de que quieres tomar ese curso de marketing porque te convencieron de que sería útil, pero si no te gusta se va a acabar convirtiendo en una carga mucho más rápido de lo que va a volverse una herramienta. Y, si no te gusta, seguro lo vas a hacer mal. Piensa si no sería mejor convertirte en un bartender, y emborrachar gente que si le guste el marketing para que comercialicen tu servicio.

Recuerda que nadie está solo en este mundo. Parte del "esfuerzo correcto" puede ser buscar gente que haga las cosas que tu no sabes, si son muy especializadas.

En resumen, define lo que quieres; si no sabes qué es, ponte a buscar en tus ratos de ocio hasta que encuentres algo que te apasione. La vida es simple. Si te gusta, síguelo haciendo.


Saber qué te hace feliz es el camino más rápido para alcanzar la felicidad, porque entonces está en tus manos y puedes esforzarte por ello. 

Lo demás es cosa de practicar entre un video y otro; cuando algo nos apasiona, el hábito se forma solo.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Trabaja como burro, descansa como gato.

En este mundo todos tenemos sueños y aspiraciones; el fin que nos permite salir adelante. ¿Qué? No, espera, dije eso mal. Quise decir: "en este mundo todos tenemos sueño, y aspiramos al fin (de semana), que nos permite salir a donde queramos".

Eso suena mejor.

Los #Godinez somos criaturas cínicas; eso no está mal porque el mundo es un hijo de @#%+ que nos trata como nos dejemos. Por eso necesitamos tener actitud, pero sin perder la capacidad de sorprendernos. Eso es lo que dicen todos los que se dedican a la superación personal: que necesitamos actitud, a veces nos recomiendan una #BuenaActitud, pero nadie te dice de qué diablos se trata.

Qué deprimente, porque sin importar el cinismo, la mayoría de nosotros estamos dispuestos a escuchar un buen consejo, y a veces hasta ponerlo en práctica si no tenemos que cerrar el Youtube.

La verdad es que todo mundo quiere ser feliz; lo malo es que muy pocos se toman el tiempo para decidir qué significa eso; es diferente para todos. 

En mi humilde opinión, el error más grave que podemos cometer cuando se trata de decidir sobre nuestro futuro, es no hacerlo y dejar que la vida nos lleve; pero el segundo error lugar en errores graves es querer seguir el camino de alguien más.

Nadie puede decirte qué hacer, porque nadie conoce tu vida tanto como tú. Tal vez tu mamá, pero ella solo quiere que darte más de comer y que te pongas un suéter; eso no califica como un plan de vida. Además, todo mundo tiene sus propios problemas. Si le preguntas a la gente que hacer, solo te va a decir "pues ve y gana dinero", o algo igual de profundo. 

Eso no hace feliz a la gente. Nos da de comer, y la comida nos hace felices, pero el dinero es solo un medio que vale mucho menos si no sabes cómo gastarlo.


Por eso pienso que la gente tiene que dormir más y trabajar menos, pero no te van a dar tu cheque de quincena si me haces caso. Así que, hasta que alguien empiece a pagarnos por ser gatos, tenemos que encontrar un tipo de balance para pagar el internet sin tener que entregar el alma en el contrato.

Porque hay algunos trabajos que te cuestan mucho más de lo que pagan.

Bueno, no me voy a poner filosófico; prefiero recordarte que los seres humanos tenemos un ritmo. Te recomiendo que aprendas el tuyo para que sepas cuánto trabajar y cómo relajarte.

Por lo pronto te voy a recomendar que no des más de lo que puedes. Quiero decir, si necesitas trabajar como burro está bien, pero no lo hagas a lo pen@€%#; edúcate y estudia mientras trabajas. El mundo laboral recompensa un título universitario si lo sabes aprovechar. Esto se vuelve especialmente verdadero si actualmente no tienes uno, porque con una licenciatura seguro puedes encontrar quién te pague más haciendo menos.

Para que funcione tal vez necesites un poco de colmillo: estudia algo que las empresas paguen bien, y por favor búscate algo que te agrade hacer. Entre el gusto por hacer las cosas y un título que te respalde pronto estarás ganando más dinero:mesa es la parte del esfuerzo.

Sin embargo, también tienes que recordar ser tan flojo como te lo permita tu estilo de vida. Si estás en eso de trabajar y estudiar, tal vez no tengas demasiadas oportunidades, pero recuerda por qué lo estás haciendo. Si te esfuerzas todo el día nada más para tener algo que hacer, entonces necesitas aprender a divertirte.

Consíguete un pasatiempo: ponte a meditar o lo que sea, hasta que tu vida cotidiana sea tan buena que odies ir a trabajar como el resto de nosotros porque te quita tiempo para hacer algo mejor.


Entonces puedes seguirte preparando para trabajar menos y ganar más dinero, y es lo que la gente llama progreso.

Pero te puedo asegurar que nadie se hizo millonario ni feliz buscando trabajar más duro. Claro que la gente exitosa se esfuerza, pero lo hacen con un #Proposito. Encuentra el tuyo, trabaja como burro, y descansa como gato.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Pasión y propósito.

Cuando la gente normal trabaja, da el 100% de sí: 15% el lunes, 25% el martes, 35% el miércoles, 20% los jueves y 5% los viernes. Pero hay otras personas que dan el 105% todos los días y no sé cómo lo hacen, porque cuando yo me levanto los lunes me acabo mi energía para toda la semana.

Bueno... La verdad estoy mintiendo un poco. Esa gente que lo da todo cada día sin bajar el ritmo tiene un truco para lograrlo: pensar que el Apocalipsis, la plagas egipcias, en realidad que todo tipo de males y tragedias van a ocurrir si no terminan ese correo para desearle a los empleados una feliz navidad. Tal vez un correo de ese estilo parezca pequeño, pero utilizan ese mismo tipo de motivación aterrorizante con todo lo que hacen. Por eso son tan eficientes y, cuando les dices que olvidaron algún detalle o cualquier cosa no cuadra, sienten que está ocurriendo una tragedia en miniatura.

Recuerden que la gente aprende a hacer lo que practica; por supuesto, después de un tiempo lo generaliza a otras situaciones. En el ejemplo anterior, tal vez tenían padres estrictos o aprendieron que las buenas calificaciones eran importantes pero, después de un tiempo de ser recompensados por sus buenos resultados, aprendieron a utilizar el mismo estilo de motivación para todas las cosas: convierten sus responsabilidades en una película de terror y, para ellos, la única forma para detener al asesino es entregar su trabajo a tiempo y bien hecho.

Eso se puede volver complicado cuando conviven con el 99% del resto de las personas que piensan que, si no terminan un trabajo el viernes, lo podrán entregar el lunes (con algo de suerte). Quiero decir, la mayoría de los #Godinez aprendimos que si un trabajo no está listo, al jefe le importa menos que a ti. Cuando es de verdad importante, la motivación de las personas toma el nombre de "visitas de tu jefe cada 5 minutos para comprobar que no estés jugando con tu celular".


Para esas personitas está escrita la publicación anterior. Si la leen, pueden aprender a trabajar en sus proyectos sin tener encima al pelotón de fusilamiento llamado "fecha límite": la motivación, como todo, tiene truco y pueden aprenderlo en esa publicación.

Pero el día de hoy se trata de aprender a mantener la motivación y eficiencia por largos periodos de tiempo, sin tener que recurrir al estrés. Porque, acéptalo, si eres una persona responsable, te estresas cada que te encargan un nuevo trabajo. 

Bueno, primero que nada lamento decirte que es imposible siempre que no estés haciendo algo que ames. Para hacer las cosas con gusto y no por presión, el primer paso es: pues hacer las cosas con gusto. Si no tienes un trabajo que te agrade lee esta publicación para aprender algunos consejos sin tener que recurrir a vender herbalife tus fines de semana.

Déjame decirte un secreto: la pasión es la diferencia entre el trabajo duro y el trabajo pesado. Cuando haces lo que adoras no sientes las desveladas; la fatiga física se acumula si no duermes, pero eso se soluciona con una semana sin quitarte la piyama. Una vez que tienes pasión, lo único que necesitas es un propósito. Debes tener claro para qué haces las cosas.

La pasión es como si tuvieras a un coach empujándote todo el día para acercarte a tus metas, y el propósito es como tener a un equipo jalándote con una cuerda. Por supuesto, si tienes pasión y propósito no necesitas imaginarte a tantos imbéciles arrastrándote como bulto, porque te vuelves capaz de actuar porque quieres.

El problema es que existen dos obstáculos para aplicar esto en tu vida cotidiana: necesitas encontrar ambos elementos (pasión y propósito) por tu cuenta, porque nadie te puede ayudar; y, si ya te acostumbraste a trabajar impulsado por el estrés, tu cerebro se acostumbra a hacerlo (no me odies por repetirlo tanto).

Quisiera poder hacer algo por ti para ayudarte con el primer punto. Pero tienes que enamorarte de tu vida, y luego elegir qué hacer. Eso depende de ti. Si quieres algunos consejos para observarte sin miedo, puedes leer mi otro blog. Después de eso, lo único que necesitas es aceptarte como eres y trabajar como burro.


Pero, para el segundo punto, el día viernes vamos a revisar los #Consejos de  neurología y #Meditacion para mantenerte enfocado y motivado.

Solo quería tomarme este espacio para recomendarte que los uses en algo que valga la pena. Porque, si ya sabes ser responsable, solo te hace falta ser feliz: y eso se logra tomando las decisiones correctas.