Mostrando las entradas con la etiqueta aprovechar el tiempo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta aprovechar el tiempo. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de julio de 2016

El amor es el tupper para el espíritu.

Yo pienso que todos llevamos dentro un mundo tan grande como todas las galaxias en el universo, porque los científicos cada día descubren nuevas leyes de la física, pero hasta la fecha nadie ha logrado entender a su pareja.

Y digo pareja porque a los hombres nos encanta rezar que las mujeres son muy complicadas, pero yo soy una de esas pocas personas que le ha preguntado a ellas qué piensan de nosotros. Muchas veces sufren por los chicos que no logran entender el concepto de "sexo casual".

Porque nadie quiere tomarse la vida demasiado en serio, y ese es el punto de mi publicación de hoy.

Verás, todos nosotros tenemos algo que consideramos muy, pero muy importante, y básicamente pasamos nuestras vidas tratando de ignorar al resto del universo tanto como sea posible sin que nos coma vivo.

Esto es normal porque un ser humano puede ser plomero, albañil, oficinista, político, y solo la última profesión es divertida porque te pagan sin trabajar. Eso, y para todas las demás necesitas un mínimo de estudios. 

La cosa es que cada quien tiene que escoger, dentro del mar de posibilidades que abarca la humanidad, un pequeño bote salvavidas que con algo de suerte nos dará suficiente dinero para comer. 

Lo malo es que los seres humanos somos criaturas tan extrañas que pensamos que la comida no es lo mismo que la felicidad. Cada quien tiene un pequeño rinconcito dentro de su corazón que solo se puede llenar con una cosa llamada amor; pero como no vivimos en una película de #Disney, pues le metemos alcohol hasta que se nos olvida.


Yo pienso que por eso vivimos esperando los viernes: porque pensamos que por fin lograremos hacer con nuestras vidas algo que valga la pena. Por suerte, ya inventaron el #PokemonGo y ahora podemos ser felices en la oficina.

Pero creo que también por eso nunca nos duran los fines de semana; queremos hacer algo trascendental, que nos haga felices, pero muy pocas veces sabemos qué chin€&dos es eso porque ya nos acostumbramos a la rutina. Lo único que se nos ocurre es buscar la forma mas tuiteable de gastar el dinero que nos ganamos trabajando.

Pienso que necesitas saber cuál es tu pasión. Mira, si lo que te gusta es navegar en yates y no eres millonario, pues ya te chin€&ste. Pero la mayoría de nosotros disfruta de alguna actividad que se puede encontrar en youtube. Los #Gatos, tocar un instrumento, o un tutorial de manualidades: siempre puedes encontrar algo que hacer con tu tiempo, pero tienes que saber lo que tehace feliz.

A esto me refiero con "llenar el tupper para el espíritu". Todos necesitamos tener preparado un "escape" del mundo, porque solo así podemos descansar de verdad.

Pero caminar como zombie todo el fin de semana no es suficiente. No es divertido escapar si no tienes un lugar mejor a dónde ir.

Así que busca algo que adores hacer; puede ser cualquier cosa. La diferencia entre descansar y solo dejar de trabajar es que cuando descansas, haces algo que verdaderamente vale la pena.

En serio. Incluso cocinar es un evento especial cuando no estás hasta la madre de la vida.


Si tienes mucha suerte, lograrás que te paguen por hacer eso que adoras, y entonces serás una persona insoportable que está feliz todo el tiempo.

Pero si no, por lo menos eso de ser #Godinez te dejará para comer; el resto del día puedes dedicarlo a ser quien quieres ser.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Trabaja como burro, descansa como gato.

En este mundo todos tenemos sueños y aspiraciones; el fin que nos permite salir adelante. ¿Qué? No, espera, dije eso mal. Quise decir: "en este mundo todos tenemos sueño, y aspiramos al fin (de semana), que nos permite salir a donde queramos".

Eso suena mejor.

Los #Godinez somos criaturas cínicas; eso no está mal porque el mundo es un hijo de @#%+ que nos trata como nos dejemos. Por eso necesitamos tener actitud, pero sin perder la capacidad de sorprendernos. Eso es lo que dicen todos los que se dedican a la superación personal: que necesitamos actitud, a veces nos recomiendan una #BuenaActitud, pero nadie te dice de qué diablos se trata.

Qué deprimente, porque sin importar el cinismo, la mayoría de nosotros estamos dispuestos a escuchar un buen consejo, y a veces hasta ponerlo en práctica si no tenemos que cerrar el Youtube.

La verdad es que todo mundo quiere ser feliz; lo malo es que muy pocos se toman el tiempo para decidir qué significa eso; es diferente para todos. 

En mi humilde opinión, el error más grave que podemos cometer cuando se trata de decidir sobre nuestro futuro, es no hacerlo y dejar que la vida nos lleve; pero el segundo error lugar en errores graves es querer seguir el camino de alguien más.

Nadie puede decirte qué hacer, porque nadie conoce tu vida tanto como tú. Tal vez tu mamá, pero ella solo quiere que darte más de comer y que te pongas un suéter; eso no califica como un plan de vida. Además, todo mundo tiene sus propios problemas. Si le preguntas a la gente que hacer, solo te va a decir "pues ve y gana dinero", o algo igual de profundo. 

Eso no hace feliz a la gente. Nos da de comer, y la comida nos hace felices, pero el dinero es solo un medio que vale mucho menos si no sabes cómo gastarlo.


Por eso pienso que la gente tiene que dormir más y trabajar menos, pero no te van a dar tu cheque de quincena si me haces caso. Así que, hasta que alguien empiece a pagarnos por ser gatos, tenemos que encontrar un tipo de balance para pagar el internet sin tener que entregar el alma en el contrato.

Porque hay algunos trabajos que te cuestan mucho más de lo que pagan.

Bueno, no me voy a poner filosófico; prefiero recordarte que los seres humanos tenemos un ritmo. Te recomiendo que aprendas el tuyo para que sepas cuánto trabajar y cómo relajarte.

Por lo pronto te voy a recomendar que no des más de lo que puedes. Quiero decir, si necesitas trabajar como burro está bien, pero no lo hagas a lo pen@€%#; edúcate y estudia mientras trabajas. El mundo laboral recompensa un título universitario si lo sabes aprovechar. Esto se vuelve especialmente verdadero si actualmente no tienes uno, porque con una licenciatura seguro puedes encontrar quién te pague más haciendo menos.

Para que funcione tal vez necesites un poco de colmillo: estudia algo que las empresas paguen bien, y por favor búscate algo que te agrade hacer. Entre el gusto por hacer las cosas y un título que te respalde pronto estarás ganando más dinero:mesa es la parte del esfuerzo.

Sin embargo, también tienes que recordar ser tan flojo como te lo permita tu estilo de vida. Si estás en eso de trabajar y estudiar, tal vez no tengas demasiadas oportunidades, pero recuerda por qué lo estás haciendo. Si te esfuerzas todo el día nada más para tener algo que hacer, entonces necesitas aprender a divertirte.

Consíguete un pasatiempo: ponte a meditar o lo que sea, hasta que tu vida cotidiana sea tan buena que odies ir a trabajar como el resto de nosotros porque te quita tiempo para hacer algo mejor.


Entonces puedes seguirte preparando para trabajar menos y ganar más dinero, y es lo que la gente llama progreso.

Pero te puedo asegurar que nadie se hizo millonario ni feliz buscando trabajar más duro. Claro que la gente exitosa se esfuerza, pero lo hacen con un #Proposito. Encuentra el tuyo, trabaja como burro, y descansa como gato.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Cómo hacer que te rindan las vacaciones.

La parte difícil del año, o sea casi todo, ya está por terminar: solo queda esperar una o dos semanas para salir de vacaciones: entonces podrás entrar en esa hermosa época de #LosJuegosDelHambre versión navideña para comprar los regalos que debiste haber conseguido hace un mes pero, aceptémoslo, si ni siquiera a tu jefe le das los reportes a tiempo, la gente no tiene nada que hacer esperando que le des sus regalos al día.

Bueno, eso si eres de los afortunados que tienen vacaciones de diciembre. Si no, recuerda que todas las vacaciones tienen una parte buena y una parte mala: la buena es es que vas a tener todo el día para dormir como se debe: en tu cama, porque eso de estarse durmiendo en la oficina no es bueno para uno. Aunque seas uno de los 15 #Godínez responsables en la república mexicana, seguro te pasaste la mitad del año laboral en modo zombie.

Lo malo es que con la época navideña viene la comida de #Navidad. Eso estaría perfecto, pero con todo gran banquete vienen unas enormes llantas que vas a tener que bajar el resto del año.

Si no te tocan vacaciones en estas fechas, no te preocupes: puedes seguir durmiendo en tu oficina y burlarte de la gente que va a subir de peso por andar de flojos todo el día comiendo como puercos.

En la publicación pasada hablé del ritmo de los Godínez. Podríamos decir que el verdadero ritmo es ganar pancita en los días festivos y bajarla con el estrés el resto del año. Porque de algo nos tiene que servir trabajar: la mayoría de nosotros no quiere ir al gimnasio, pero para eso tenemos una dieta a base de café y desveladas: para asegurar que nos mantendremos en nuestro peso ideal.

Pero en esa publicación hablé de otra cosa: la vida doble del Godínez que va desde una actitud amigable, cordial, que oculta perfectamente tus ganas de asesinar a los compañeros de trabajo porque no respetaron el queso que dejaste en el refri de la oficina, hasta el monstruo verde de colmillos tan feroces como las engrapadoras, en el que nos convertimos cuando el idiota del jefe ya te pidió el cuarto cambio al reporte de esta semana y la fecha límite es para ayer.


Porque hay que aceptarlo: un Godínez no sufre de estrés, sufre por tener un imbécil como jefe (o como cliente), y eso lo estresa. Es diferente.

Pues es hora de mandar todo eso por un tubo. Quiero decir, no justamente ahorita, pero ya casi vas a salir de vacaciones, y eso es algo genial. Te voy a dar un par de consejos para que puedas aprovechar tus vacaciones al máximo. No te voy a dar destinos turísticos: te recomiendo que vayas a donde quieras y que te alcance. Más bien te voy a recomendar como aprovechar las vacaciones al máximo para regresar con toda la pila del mundo, porque odiar la oficina es un trabajo difícil y necesitas de todo tu entusiasmo.

El primer consejo es que te pases una o dos semanas antes de salir de vacaciones para buscar qué te gustaría hacer. Si leíste mi publicación anterior sabrás que no es conveniente estar trabajando a mil por hora y, así de repente, desplomarte como tronco. Incluso en vacaciones es conveniente mantenernos activos. No te pido que hagas algo productivo. Solo no te quedes viendo Netflix todo el día, porque el ritmo es muy importante para el cuerpo y la mente; si cortas tu ritmo de golpe, vas a resentirlo después.

Así que tómate un par de días antes de salir de vacaciones para buscar una escuela de música, de baile, o simplemente para ver los catálogos de todas las tiendas que quieras visitar. No tienes que comprar nada, porque es importante guardarse al menos un poco del aguinaldo, pero eso no te impide ir de tienda en tienda babeando por todas las cosas que podrías conseguir.

A lo que voy es que, si de todos modos no vas a hacer nada en tu trabajo antes de salir de vacaciones, y la verdad es que nadie hace nada antes de salir por estar tan cansados como emocionados, pues aprovecha para planear qué vas a hacer con tu vida los días que no tengas que vivir atado a un reloj. Porque es importante disfrutar un poquito, todos los días de tu vida; esto se vuelve más importante si, en todo el día, no tienes nada que hacer más que disfrutar.

Y es esencial si quieres viajar fuera de tu pueblo, porque si no investigas bien qué puedes hacer, a donde ir y todo eso, solo te van a agarrar las prisas cuando llegues allá.

El otro consejo que tengo es exactamente lo contrario: cuando estés a punto de regresar a la oficina, pon el despertador a las 11 de la madrugada para que disfrutes tus últimos días de descanso, pero aún así regreses poco a poco a tu ritmo y rutina.


Porque, de verdad, los ciclos y las costumbres definen la vida de la gente. No podemos hacer las cosas de golpe.

Pero podemos hacer las cosas de forma que nos permitan descansar, disfrutar y volver a la rutina del trabajo que, aceptémoslo, todos odiamos un poquito, pero nos acabamos acostumbrando,