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lunes, 22 de febrero de 2016

Es lunes y el cuerpo lo sabe.

Una de las parte más difíciles de ser #Godinez, sin duda alguna, es... Todo. Todo menos cobrar. Qué depresión. Por eso nos la pasamos viendo videos; pero la verdad es que la quincena hace que valga la pena el esfuerzo, así que te conviene dejar de odiar la vida cada que te levantas a trabajar.

Esto tiene un poco de truco: en primer lugar, nos enseñaron que la vida es eso que pasa cuando sales del trabajo, porque la mayoría de nosotros lo hacemos por dinero y no por pasión. De todas formas, el dinero es genial; así que no te preocupes si eres uno de esos.

Pero no te recomiendo que vayas por la vida peleándote con las ganas cuando tengas que levantarte. Yo lo he intentado, y nunca sale bien. 

Recuerda que siempre podemos enfocarnos en las cosas de forma diferente. Puedes pensar que vas a trabajar por obligación, o para poder mantener a 400 perros y gatos, pagar el internet o comer lo que te gusta todos los días. 

Esto es lo que los psicólogos llaman la "significación": el ramo de ideas y emociones que acompañan un concepto. Si tú "significas" el trabajo como algo impuesto, casi como el bendito presidente o los impuestos, entonces te va a costar mucho levantarte.

Vamos a ver un pequeño truco para luchar contra esta terrible enfermedad que aflige a los Godínez: el #Lunes en la mañana. Porque, bueno, ni a la gente que conozco ni a mí mismo nos gusta levantarnos los demás días de la semana; y no es que nos moleste salir a que nos pegue un poco el aire; es la bendita hora que nos exigen. No se han levantado ni los pollos, y uno ya tiene que estar encaminado a trabajar.

Bueno, aprovecho que ya abrí la caja de Pandora de la psicología para mencionar otra teoría.

Cuando los psicólogos nos cansamos de decir que los seres humanos eran como ratas en un laberinto, corriendo de un lado para otro en busca de un poco de queso... Esa teoría se llama "psicología conductual", o "análisis de la conducta". Porque... Porque analiza la conducta. Bueno, cuando nos cansamos de eso, los psicólogos sacamos de la manga que además de los estímulos y la respuesta, existe un proceso dentro de nuestra cabeza que se llama cognición; quiero que pienses por un segundo que tuvieron que pasar por lo menos 30 años para que los psicólogos después de Freud estuviéramos dispuestos a conceder que, tal vez, los seres humanos tenemos algo llamado pensamiento; eso es lo que pasa cuando la gente que cuida las puertas de la percepción piensan que tienen forma de campana de Bell.


Pero no me voy a poner a quejarme de la veneración que la psicología tiene para la normalidad. Solo digo que está mal porque odiar los lunes es normal, pero no quiere decir que esté bien.

En vez de eso, te voy a recomendar una de sus técnicas más efectivas para poder empezar a cambiar el significado que le das al monstruo de película de terror que siempre acaba descuartizando el fin de semana: se de la asociación.

Verás, todo lo que los seres humanos sabemos, lo aprendimos en algún momento al juntar dos ideas; por ejemplo, juntaste la idea de Netflix and Chill... Espera, eso es otra cosa. Digamos que juntaste "Netflix" y "Diversión"; desde entonces, utilizar ese servicio es lo mejor que puedes hacer para desvelarte sin lograr nada productivo.

La técnica que te voy a recomendar es hacer que tu lunes valga la pena, haciendo algo ese día que te encante y no hagas otros días. Por ejemplo, si un día a la semana te das permiso de romper tu dieta un poquito, que sea el lunes. Poco a poco, y con mucho chocolate, te va a empezar a agradar la idea del lunes, aunque siga siendo deprimente tener que levantarte a trabajar.

Pero bueno, para eso está el café.


Lo que sea que hagas, recuerda que tiene que ser un tipo de recompensa, y de preferencia algo que no hagas el resto de la semana.

Recuerda que la mejor parte de ser humanos es que podemos dirigir nuestra vida, elegir qué queremos hacer. A menos que seas un hombre casado, porque entonces la esposa manda.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Cómo empezar con el pie derecho.

Bueno mis Godínez, es #Lunes otra vez. Si ya superaste la fase de odiar a todo el universo por tener que despertarte, la fase de luchar contra la gravedad de las sábanas y lograste saludar a toda la oficina sin asesinar a nadie, a eso se le puede llamar un buen inicio de semana.

Y es que un buen inicio es importante para todas las cosas, porque los #Godínez somos supersticiosos: si se descompone la cafetera, pensamos que vamos a tener un mal día. Pero, por otro lado eso no es superstición...

El caso es que a todos nos gusta iniciar las cosas sintiéndonos bien, en especial cuando se trata de una semana de trabajo. Te voy a dar algunos consejos para empezar con optimismo, porque si quisieras hacer todo gruñendo y peleándote con la idea de hacer algo nuevo, no empezarías nada.

En +esta publicación+ hablé de como entrarle al lunes sin miedo: el consejo principal es que, si tienes tiempo para quejarte porque vas a tener que entrar a trabajar, mejor usa ese mismo tiempo para hacer algo divertido. O dormir. Si no tienes nada que hacer en domingo, no te preocupes: siempre puedes dormir.

Pues el mismo principio aplica para todas las cosas. Mira, desde el momento en el que sabes que tienes hacer algo, sea un proyecto o lo que sea, tienes una ventana de tiempo en la que no odias al universo y le reclamas a la vida por ponerte en esa situación. Te recomiendo que aproveches ese instante en el que tu cerebro no se ha dado cuenta de que le encargaron hacer otro reporte, para ponerte a hacerlo sin dramas. Una vez que ya estés trabajando, o en la regadera si lo que necesitas es levantarte a trabajar, tu mente va a estar muy ocupada para quejarse; se dará cuenta unas dos horas después cuando tengas un descanso y a lo mejor se siente estafada, pero puede reclamar todo lo que quiera cuando ya no tengas algo que hacer.




Pero hay veces que no tenemos el lujo de empezar cuando queramos y acabar con las cosas pesadas de una vez; en los proyectos en equipo, o cuando tu "persona favorita" en la oficina te invita a salir y, estando demasiado dormido para pensarlo, le dijiste que sí querías ir con su grupo al antro, vas a tener mucho tiempo para torturarte pensando en lo que vas a tener que hacer por tener una boca más rápida que tu cerebro.

Esta terrible situación es más común de lo que podrías pensar.

Siempre que tengas una de estas fechas programadas, llámese "auditoría el próximo viernes" o "salida de fin de semana planeada por recursos humanos", piensa en la suerte que tienes por no tener que hacerlo el día de hoy. Quiero decir, ni siquiera los fantasmas te pueden asustar si no les haces caso. Solo se quedan volando por ahí, estando deprimidos y esas cosas.

Lo mismo pasa con la terrible sombra de la fiesta de tu oficina: a lo mejor te corren del trabajo si no vas, pero mientras llega la fecha puedes disfrutar la vida. Cuando ya no puedas posponer ese momento y tengas que enfrentarlo, utiliza el primer consejo de hoy: haz las cosas sin dejar tiempo para quejarte.

En resumen, hay dos formas de empezar algo desagradable #ConElPieDerecho: hacerlo tan rápido como puedas, porque entre más pospongas las cosas más te vas a poder torturar y, cuando el inicio no depende de ti, poner tu atención en otra cosa y solo hacerlo cuando llegue la hora.




Porque la verdad es que todas las cosas que nos dan gusto, las empezamos con el pie derecho. Solo nos cuesta trabajo hacer lo que no queremos y, aunque los consejos de hoy funcionan a corto plazo, te recomiendo leer +esta entrada+ para empezar a buscar una solución más permanente.

Recuerda que no existe el destino y, si acaso existiera, dependería de tu actitud y el esfuerzo que pongas en hacer las cosas.