Mostrando las entradas con la etiqueta Control emocional. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Control emocional. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de abril de 2016

Cómo utilizar tu cerebro (según el manual para el usuario).

Lo malo del cerebro es que no tiene un manual. Esto es incómodo porque, según dicen los que saben, nuestro cerebro es una computadora mucho mas poderosa que cualquiera que se haya creado.

Pues yo tengo dos problemas con esta visión: en primer lugar, el cerebro no es una computadora porque a veces le dices cosas como: "mira, bendito cerebro, hoy vamos a ser felices y pensar positivo" y él te responde algo parecido a: "vete al diablo; nadie te quiere, estás deprimido y lo sabes". 

Oye, #VamoACalmarno.

La cosa es que el cerebro no acepta las órdenes tan fácil. De hecho, es un hijo de &@ta rebelde. Bueno, las mejores tradiciones orientales dicen que debes dejarte fluir: si estás triste, date tiempo para sentir la tristeza; como seres humanos tenemos que experimentar todo tipo de cosas. Pero #Godinez que no chambea, no traga. A veces tenemos que guardarnos el misticismo oriental en una cajita con el resto de nuestros sueños e ilusiones para cumplir con las responsabilidades de ser un adulto.

Es aquí cuando quisiéramos que nuestro bendito cerebro se comportara con algo de lógica, pero la verdad es que se deja llevar por el corazón cada que puede, y ese sí que es un verdadero imbécil. A veces quisiéramos, más bien, aprender a educar nuestros sentimientos. Aceptémoslo: la mayoría del tiempo sabemos qué nos conviene hacer. Pero se nos atraviesa una cara bonita, un vestido en oferta irresistible, o una torta de tamal y se nos va el autocontrol por la ventana.


La verdad es que a mí no me molesta tanto, porque los seres humanos sí tenemos que vivir todo tipo de experiencias. Esa es otra forma de decir que estoy feliz con mi pancita, pero de todos modos voy al gimnasio para ver si la puedo bajar. 

Pero eso no es lo que quieres escuchar. Nos gusta decir que el cerebro es como una computadora porque eso significa que tenemos cierto control. Ni siquiera te voy a decir lo que piensan las tradiciones orientales acerca de la ilusión del control, pero digamos que no deja al ser humano en una buena posición. 

Tal vez por eso pensamos que la meditación es una superstición que puede llegar a ser muy útil, pero a la vez ignoramos la filosofía de la que nació. Es cierto que con el #Yoga y todo eso podemos tener cierto control sobre nuestras emociones, y la mayoría de las veces funciona como magia para alejarnos del consultorio del psiquiatra. Con esos resultados, ¿quién se va a detener a pensar que la meta de todo esto es aprender a dejarte fluir por la vida sin pensar que la debes controlar? En especial cuando tienes que pagar tus clases por mes.

No lo creo. Mejor pensar que la mente es como una computadora, porque entonces la podemos programar.

Porque si podemos. Es el punto todo esto: somos libres. Eres libre y genial, ¿recuerdas? De eso se trata el #Goditeismo. No estoy intentando llegarte por el ego ni nada de eso, porque la verdad es que la mayoría de nosotros somos tan inseguros que nos sentimos incómodos cuando nos dicen cosas así.


Por eso te pido que mandes al diablo la modestia por 5 minutos y me creas cuando te digo que, si te sientes mal, no tienes por qué cambiar nada. Tienes que aceptarte tal como eres, o aceptar tu situación. Entonces puedes transformar tus sentimientos, porque la realidad es una sola y nuestra esencia no se puede modificar; nada más podemos dejar de pensar pend€&)@#$ que nos hacen sentir mal, y eso lo cambia todo.

En resumen, el ser humano es una cosa compleja que a todos nos gustaría entender, pero la verdad es que nadie lo ha logrado por completo.

Sin embargo, y a manera de premio de consolación, aquí les dejo dos #Trucos que nos deberían entregar a todos en algún tipo de manual. Fueron diseñados por algunos de los usuarios más dedicados de este maravilloso cerebro que no es una computadora, pero si practicas lo suficiente, la puedes aprender a programar.



Antes que nada... Las antimemorias.
Si alguna vez fuiste al gimnasio, seguramente recuerdas que lo peor no es el cansancio después de entrenar, sino despertar al día siguiente. Sientes que te atropellaron y ni siquiera tuvieron la decencia de terminar el trabajo.

Pues eso pasa porque nadie te dijo que tienes que estirar antes y después de hacer ejercicio. Así evitas el dolor que los españoles llaman "Agujetas". Un gran saludo a mi amigo Jesús que me enseña este tipo de cosas interesantes acerca del ejercicio, pero ojalá que me las hubiera enseñado hace un &@to mes.

El caso es que el cerebro utiliza un mecanismo similar. Todas nuestras experiencias causan una actividad eléctrica en el cerebro. Las antimemorias son un esfuerzo del sistema nervioso para evitar que mueras electrocutado por tus propios pensamientos. Bueno, me estoy dando un poco de libertad poética. El caso es que, cuando tienes una experiencia que activa tu cerebro, tenemos un mecanismo llamado antimemoria que ayuda a regresarle el balance.

Por supuesto, esto lo vivimos subjetivamente como "superar una situación complicada", "aprender a seguir adelante", o como sea que quieras llamarle a la experiencia de quitarte un peso de encima.

No puedo probar que las técnicas que te voy a dar forman antimemorias, porque a penas hace unos meses las descubrieron. Pero tiene todo el sentido del mundo. Cuando las practicas, así se siente: como si te liberaras de un peso dentro de tu cerebro. Pero no hay ningún tipo de peso. Solo memorias, que tú decides cómo interpretar.


Cómo liberarte cuando ya sabes por qué te sientes mal.
Si tienes algo que te molesta mucho y quieres una ayuda para superarlo, observa la respiración. Es en serio. Observa tu respiración, y deja que los sentimientos, los pensamientos fluyan como deban fluir. Pero no te concentres en los pensamientos. Observa tu respiración.

De esta forma podrás distanciarte un poquito del impacto emocional de tus recuerdos. Tarde o temprano, podrás controlar tu respiración para que sea rítmica, profunda y continua, sin bloqueos. Así sabrás que has superado tu memoria, que le has dado su justo lugar y un significado. Fluyendo con la memoria, no bloqueándola. Como la respiración.


Cómo liberarte cuando no sabes por qué te sientes mal.
Hay veces que solo te sientes como el gobierno mexicano: sabes que hay algo mal, pero te sientes tan de la $#%+ que ya ni siquiera sabes qué te gustaría cambiar. Solo quisieras que las cosas fueran diferentes. Espera, eso fue demasiado dramático; déjame volver a empezar.

Hay veces que te sientes como si fuera lunes en la mañana, pero el sentimiento te acompaña todo el día. Es un tipo de malestar que no sabes ubicar, pero está presente y a veces es muy intenso. 

Cuando eso te pase, no trates de entender por qué te sientes así. Más bien, trata de imaginarte un color que represente tus emociones. Dale forma poco a poco. Deja que adquiera cierta textura; muchas veces, lo sentimos como algo etéreo, algo que no podemos manejar. Ya que tengas el sentimiento claramente representado, déjalo ir poco a poco. Si te lo imaginaste como humo, siente como si se ventilara poco a poco. Si es algo así como una tinta viscosa, siente como pierde consistencia y se enjuaga. Utiliza la metáfora y la imaginación para liberarte de tus sentimientos negativos.

Pero hay veces que el sentimiento no tiene forma, no se parece a nada. En estos casos, solo pregúntate cómo te sentirías si pudieras liberarte del sentimiento. Poco a poco, deja que tu mente trabaje sola y encuentre la forma o la metáfora correcta para libarte de él.



Puede tardar algo de tiempo, y también ayuda si observas tu respiración, pero lo que estás haciendo es dejar que el cerebro utilice su propio código para crear antimemorias; para darle sentido a tu experiencia, y quitarle la parte dolorosa.



Te conoces mucho jugando con tu mente. Hazlo poco a poco, y recuerda: cuando te sientas mal, siempre, siempre hay algo que puedes hacer al respecto.

A lo mejor te funciona mandar al diablo mis consejos y ponerte a ver el Youtube. No estoy bromeando. Los #Gatos y sus videos estúpidos son la medicina universal.

lunes, 4 de abril de 2016

Puedes controlar tus sentimientos.

Hay un cuento del buen #AnthonyDeMello que, palabras más, palabras menos, dice que en cierto lugar se hicieron bombas nucleares del tamaño de un celular. Temiendo por la seguridad de la gente, pues uno de esos aparatos podía acabar con toda la ciudad, pero queriendo respetar su derecho al libre consumo, las autoridades del lugar decidieron que no se podrían llevar esas "granadas nucleares" por la calle, pero la gente podía hacer lo que quisiera con ellas en su hogar.

Bueno, cualquier parecido con las iluminadas decisiones de nuestros sabios gobernantes, que por supuesto tienen la confianza y respaldo incondicional del pueblo (a menos que sean de otro partido político, porque al diablo con esos corruptos), es mera coincidencia. Por lo menos en México, las leyes se respetan porque no nos alcanza para sobornar al que nos da permiso de romperlas. Digo, se respetan porque funcionan. #MalditoAutocorrector.

El caso es no quiero hablar de la política del país, porque este es un blog feliz y el tema es demasiado deprimente. Más bien me gustaría hablar de algo que todos pensamos que solo nos incumbe a nosotros mismos, pero es un problema serio de la sociedad: nuestro estado de ánimo.

Mira, en varias publicaciones te aliento a mandar al diablo a medio mundo; te invito a aceptar tu lado cínico; es más, te animo a no dejarte engañar por los insulsos que te quieren vender un curso de algo, haciéndote que pensar que si les compras su producto el resto de tu vida será miel y unicornios. 

Pero solo te recomiendo esa actitud si te hace feliz.

Ser cínico es divertido porque la sociedad es tan diversa, tan dividida y diferente que lo más probable es que la mitad de la gente que conoces no te caiga bien. Pero eso no significa que debas ir amargado por la vida.

Quiero decir, hay demasiadas personas que creen en muchas estupideces, y eso está bien, pero hay algunos confusos que encima de todo te quiere convencer de que tú creas lo mismo. A lo mejor piensan que se van a sentir menos zoquetes si conocen a otro chacal que está pagando por la misma estafa.


¡Pero eso es una razón para reírte todos los días! Lo malo de la gente cínica, y por supuesto me incluyo en este distinguido grupo de amargados, es que nos burlamos de la gente que se mete a la secta de la consciencia universal que adoran a un mono araña, porque les dijeron que es la reencarnación de algún gurú que nadie puede pronunciar. Bueno, no... Eso no es lo malo.

El problema es que esos chistes del New Age suelen estar robadas de una tradición que sí tiene sentido. Si lees a cualquiera de los Maestros que viven o vivieron en servicio a la humanidad, te vas a dar cuenta de que todos dicen que debemos de cuidar nuestros pensamientos, tratar bien al prójimo, respetar a la naturaleza y respetarnos a nosotros mismos. Y estamos tan acostumbrados a que terminen esas frases con "no se te olvide donarle $15,000 al sagrado mono araña, reencarnación de mi gurú, o jamás te librarás del sufrimiento", que ya escuchamos a algún zoquete hablar de un tipo de ecología mental y lo tachamos de ridículo.

Esto es horrible, porque nos deja a las personas con algo de criterio sin demasiadas opciones para buscar una tecnología para ser felices: un método que funcione y podamos utilizar, sin tener que sacrificar nuestro estilo de vida.

Seguro piensas que ya te voy a ofrecer algo así, ¿verdad? Suena como si fuera a decir que solo mi camino es verdadero. Pues no; arréglatelas como puedas, porque yo no le digo a la gente cómo vivir. Yo solo voy a decir que la humanidad ha estudiado tres cosas desde sus inicios: la guerra, la política y la felicidad. Bueno, y el sexo, pero ese ha sido más una práctica que un estudio.


Pero es terriblemente importante hacernos conscientes de que cada quien puede buscar la felicidad, y deberíamos hacerlo, porque está de la chin&#@ andar deprimido todo el tiempo.

Puedes decir que es tu problema, pero no es así; estar amargados nos hace pensar que así debería de ser la vida, y acabamos por querer amargar a los demás. Eso sí que no se puede justificar.

lunes, 26 de octubre de 2015

Cómo controlar tu estado interno.

Hoy es lunes; eso significa que, más o menos desde el sábado en la noche, estabas pensando en lo terrible que es tener que regresar a la oficina. Porque todos los Godínez amamos los #lunes. 

Si entendiste el sarcasmo quiere decir que cada inicio de semana te torturas a ti mismo con imágenes de la pobreza y el internet cortado, hasta que decides que no quieres eso y acabas por levantar la humanidad para ir a trabajar. Yo pienso que esa no es la mejor forma de hacer las cosas, porque nadie puede levantarse con entusiasmo para regresar a un trabajo que no le gusta; si ese es tu caso, tengo algunos consejos para que no tengas que soportar un oficio terrible, por lo menos a largo plazo. Pero si ya te agarró el inicio de semana y eres miserable, déjame proponerte un camino mejor.

Mira, es imposible que te pida no quejarte de los lunes, así que no lo voy a hacer; lo que sí puedo pedirte es que, si ya te torturaste desde el domingo, ya odiaste levantarte y lograste llegar la oficina, es un buen momento para ponerte a hacer otra cosa: si no tienes trabajo puedes ponerte a revisar redes sociales. Si por el contrario tienes algo que entregar, puedes enfocarte en acabarlo y hacer todo el drama que quieras en la hora de comer.





Lo digo de la forma más engañosa posible porque, cuando salgas a comer, se te olvidarán todas tus quejas.

Pero el lunes nace para todos y lo peor es que el maldito siempre regresa.

Así que, aceptémoslo, el próximo domingo vas a volver a protestar con alma y cuerpo por volver al trabajo; ¿pero qué tal si, en vez de eso, no lo hicieras? Es decir, no tienes que ponerte a refunfuñar: eliges hacerlo. Tal vez ya te acostumbraste, pero no es algo que necesites para vivir.

Y mi consejo para evitarlo es el mismo que siempre doy para no pensar en cosas inútiles: pon tu atención en las cosas correctas. Es decir, si tienes todo un día para ver #Netflix no lo malgastes sufriendo porque tienes que trabajar. En especial cuando ese trabajo te permite pagar el internet.




Para resumir los dos consejos del día de hoy: si odias los lunes está bien; solo recuerda odiarlos hasta que encuentres algo mejor que hacer, ya sea revisar tus redes sociales o ponerte a trabajar. Si lo que no soportas es la idea del lunes, entonces deja de pensar en eso. No gastes un fin de semana con la promesa de la gloria y el ocio preocupándote por volver a trabajar: mejor gasta el dinero que te ganaste para hacer algo divertido.

Recuerden mis Godínez: el #Goditeismo se trata de recordar que estamos bien así como somos; así que, si hay algo en tu vida que no te gusta, lo único que necesitas es cambiar tu actitud.