Si entendiste el sarcasmo quiere decir que cada inicio de semana te torturas a ti mismo con imágenes de la pobreza y el internet cortado, hasta que decides que no quieres eso y acabas por levantar la humanidad para ir a trabajar. Yo pienso que esa no es la mejor forma de hacer las cosas, porque nadie puede levantarse con entusiasmo para regresar a un trabajo que no le gusta; si ese es tu caso, tengo algunos consejos para que no tengas que soportar un oficio terrible, por lo menos a largo plazo. Pero si ya te agarró el inicio de semana y eres miserable, déjame proponerte un camino mejor.
Mira, es imposible que te pida no quejarte de los lunes, así que no lo voy a hacer; lo que sí puedo pedirte es que, si ya te torturaste desde el domingo, ya odiaste levantarte y lograste llegar la oficina, es un buen momento para ponerte a hacer otra cosa: si no tienes trabajo puedes ponerte a revisar redes sociales. Si por el contrario tienes algo que entregar, puedes enfocarte en acabarlo y hacer todo el drama que quieras en la hora de comer.
Lo digo de la forma más engañosa posible porque, cuando salgas a comer, se te olvidarán todas tus quejas.
Pero el lunes nace para todos y lo peor es que el maldito siempre regresa.
Así que, aceptémoslo, el próximo domingo vas a volver a protestar con alma y cuerpo por volver al trabajo; ¿pero qué tal si, en vez de eso, no lo hicieras? Es decir, no tienes que ponerte a refunfuñar: eliges hacerlo. Tal vez ya te acostumbraste, pero no es algo que necesites para vivir.
Y mi consejo para evitarlo es el mismo que siempre doy para no pensar en cosas inútiles: pon tu atención en las cosas correctas. Es decir, si tienes todo un día para ver #Netflix no lo malgastes sufriendo porque tienes que trabajar. En especial cuando ese trabajo te permite pagar el internet.
Para resumir los dos consejos del día de hoy: si odias los lunes está bien; solo recuerda odiarlos hasta que encuentres algo mejor que hacer, ya sea revisar tus redes sociales o ponerte a trabajar. Si lo que no soportas es la idea del lunes, entonces deja de pensar en eso. No gastes un fin de semana con la promesa de la gloria y el ocio preocupándote por volver a trabajar: mejor gasta el dinero que te ganaste para hacer algo divertido.
Recuerden mis Godínez: el #Goditeismo se trata de recordar que estamos bien así como somos; así que, si hay algo en tu vida que no te gusta, lo único que necesitas es cambiar tu actitud.

