lunes, 21 de diciembre de 2015

¡Vacaciones en Goditeísmo!

La realidad #Godinez es que uno no descansa del trabajo: solo se va a estresar a su casita por una o dos semanas. Aquí en Goditeísmo seguiremos publicando, pero aprovechando que vienen vacaciones, época de #Fiestas y #Navidad (y seguramente tienes algo mejor que hacer) las siguientes entradas serán videos gracioso y curiosidades que encuentre por la red. Estaremos de vuelta a partir del lunes 11 de enero, así que, si quieres pasar un buen rato de ocio, acompáñanos los días lunes, miércoles y viernes para encontrar ligas y videos. Si quieres pasar un muy buen rato de ocio, espéranos el 11 de enero y estaremos de vuelta con nuevos artículos.

¡Gracias por seguir el blog! Te dejo con algunas de nuestras publicaciones favoritas.

Una de las más visitadas y votadas por la audiencia, esta publicación habla de los que ya no está con nosotros, y la actitud del mexicano: sonreír frente a la adversidad. "Como recordar", porque estas fechas son un buen momento para acordarnos de la gente que ha sabido tocarnos el corazón, y hacerlo con alegría.

Mira, la mejor manera de ser feliz es sentirte bien y compartirlo. La #Felicidad es algo muy personal, pero los buenos sentimientos no: esos te los ganas. "Cómo ser más carismático" te enseña algunos consejos para sentirte bien contigo, y hacer sentir mejor a los demás.

¡Lo mejor al final! Quiero decir, es mi publicación favorita, la más visitada, y la que me inspiró a escribir mi otro blog. "La iluminación es una enfermedad mental" nos habla de la identidad, la #Espiritualidad con religión y sin ella, y tiene mi primer meme. Ojalá te guste. ¡Qué nostalgia!

viernes, 18 de diciembre de 2015

Cómo trabajar sin estrés.

En un texto, el título es sumamente importante. Por ejemplo, pude haber nombrado a esta publicación: "Cómo empezar a trabajar sin tener que hacerlo presionándote, y mantener el ritmo sin recurrir al estrés": después de todo, de eso voy a hablar. Pero "cómo trabajar sin estrés" me pareció más sencillito y carismático porque, sin importar quién seas, el trabajo es una fuente de estrés. Más aún cuando la comida de una quincena depende de tu sueldo.

La verdad es que la mayoría de nosotros no estamos trabajando porque amamos despertarnos temprano cada lunes. Lo que nos encanta, más bien, es la hora de salida del #Viernes. Quiero decir, puede ser que haya personas que de verdad adoran su trabajo, pero incluso ellos detestan los lunes por la mañana. Y es que hacer algo por obligación, aunque ese algo te guste, es la mejor manera de convertir la actividad en un martirio.

Esto tiene que ver con la forma en la que nos motivamos. La psicología reconoce dos fuentes de motivación: la que viene desde adentro, o motivación interna, y la que viene desde afuera o externa. Bueno, esas son básicamente todas las opciones, porque no puede existir una motivación que venga de en medio. 

Pero dejando de lado la genialidad que muestran los psicólogos para nombrar sus teorías, básicamente quiere decir que te están haciendo trabajar, o que haces las cosas por gusto. Y, de nuevo, no hay término medio.

Si eres de las personas que hacen las cosas por gusto, tienes la mitad del camino ganado. Si no, lee esta publicación porque vas a aprender algunos consejos centrados para empezar a dirigir tu propia vida. Te puedo adelantar que el primero de esos #Consejos es: decide qué quieres hacer. Muchas veces solo nos dejamos llevar por el mundo, y luego nos quejamos de nuestra situación.


Una vez que sepas qué hacer y estés trabajando por hacerlo realidad (porque no lo vas a lograr solo pensando cosas bonitas: tienes que trabajar y eso es bueno), puedes empezar a aplicar los trucos que te voy a dar para hacer que la parte más difícil de tu trabajo sea un poco más sencilla: empezar las cosas y ser constante. 

Si te digo que los empieces a aplicar cuando ya tengas bien definido qué quieres, es porque sería ridículo que quisieras hacer bien algo que detestas. ¿Cuál sería el punto? 

Bueno, lo primero que te voy a recomendar es que, para empezar a trabajar en algo que no quieres, no pienses en ello. Es como tomarte un vaso de alcohol bien servido de un solo trago: si piensas demasiado te darás cuenta de que es algo estúpido; así la mayoría de tus fiestas serían muy aburridas porque, si lo meditas, la manera en la que los #Godinez socializamos es como una lista de cosas que le vamos a prohibir a nuestros hijos cuando estén en edad de hacerlo.

Si quieres aprender un poco más sobre la importancia de la atención, puedes leer esta entrada. Pero cuando se trata de ponerte a hacer algo que te parece desagradable o aburrido, lo mejor es no poner demasiada atención. En el artículo vinculado lo explico más a fondo pero, básicamente, aquello que atendemos se magnifica; por eso y otras funciones del cerebro no es recomendable pensar demasiado en ponerte a trabajar. Solo hazlo, como dice el comercial de la palomita. El mejor truco que te puedo dar es que observes tu respiración hasta distraerte de tu proyecto. Seguro que ya te distraes con tus redes sociales, pero hazlo observando tu respiración. Una vez que estés pensando en algo más, va a llegar el momento en el que digas: "sí, tal vez debería ponerme a trabajar en algún momento...". Pues usa ese momento para empezar, porque es tan bueno como cualquier otro.

En cambio, las personas responsables que ya saben cómo ponerse a trabajar y su problema es más bien detenerse, necesitan otro tipo de trucos. Este artículo explica por qué la fatiga parece juntarse, además de volvernos cada vez más desesperados incluso fuera del trabajo. Si eres así, lo primero que puedo recomendarte es que utilices tus poderes sobrehumanos de organización para meter por lo menos dos sesiones de relajación completa por semana. Me refiero a masajitos, una degustación de vino con quesos, o ver el trasero de Chris Hemsworth o Scarlett Johanson hasta que se te olvide la tensión, sin distraerte. Depende de cuáles sean tus gustos, y si tu presupuesto de esta quincena acepte una visita al Spa o tenga que conformarse con las imágenes de Google.

El otro consejo que te puedo dar es que, en vez de pensar en todas las cosas malas que pueden suceder si no entregas tu trabajo (como seguramente haces si eres una persona responsable), te pongas a pensar en todas las razones que te motivan para hacerlo. Puede ser que quieras un sueldo que te permita ir a un club social cada 15 días, para no tener que quedarte en tu casa fantaseando con Chris Hemsworth. Por supuesto, lograr un trabajo con el sueldo que quieres y haciendo lo que te gusta puede tardar un tiempo, pero pensar que lo vas a lograr un día es una motivación mejor que andarte preocupando por el duende de la pobreza que va a saquear tu refrigerador si no entregas 20 mil proyectos por semana.

Mira, hagas lo que hagas, ya sea pensar que trabajar es demasiado difícil, o creer que si dejas de trabajar caerá sobre tu despensa el meteorito que extinguió a los dinosaurios, probablemente es algo que has practicado por mucho tiempo. Ese tipo de cosas se convierten en hábito.


Solo recuerda que no tienes que cambiarlo en un momento, porque pensar así puede llegar a ser frustrante. Pero si el día de hoy das el primer paso, entonces tu meta estará más cerca.

Una vez que te decides, solo tienes volver a practicar cuando te acuerdes. Así se cumplen los #Propositos: esforzándote un poquito cada que la vida te recuerde por qué decidiste que los necesitabas.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Pasión y propósito.

Cuando la gente normal trabaja, da el 100% de sí: 15% el lunes, 25% el martes, 35% el miércoles, 20% los jueves y 5% los viernes. Pero hay otras personas que dan el 105% todos los días y no sé cómo lo hacen, porque cuando yo me levanto los lunes me acabo mi energía para toda la semana.

Bueno... La verdad estoy mintiendo un poco. Esa gente que lo da todo cada día sin bajar el ritmo tiene un truco para lograrlo: pensar que el Apocalipsis, la plagas egipcias, en realidad que todo tipo de males y tragedias van a ocurrir si no terminan ese correo para desearle a los empleados una feliz navidad. Tal vez un correo de ese estilo parezca pequeño, pero utilizan ese mismo tipo de motivación aterrorizante con todo lo que hacen. Por eso son tan eficientes y, cuando les dices que olvidaron algún detalle o cualquier cosa no cuadra, sienten que está ocurriendo una tragedia en miniatura.

Recuerden que la gente aprende a hacer lo que practica; por supuesto, después de un tiempo lo generaliza a otras situaciones. En el ejemplo anterior, tal vez tenían padres estrictos o aprendieron que las buenas calificaciones eran importantes pero, después de un tiempo de ser recompensados por sus buenos resultados, aprendieron a utilizar el mismo estilo de motivación para todas las cosas: convierten sus responsabilidades en una película de terror y, para ellos, la única forma para detener al asesino es entregar su trabajo a tiempo y bien hecho.

Eso se puede volver complicado cuando conviven con el 99% del resto de las personas que piensan que, si no terminan un trabajo el viernes, lo podrán entregar el lunes (con algo de suerte). Quiero decir, la mayoría de los #Godinez aprendimos que si un trabajo no está listo, al jefe le importa menos que a ti. Cuando es de verdad importante, la motivación de las personas toma el nombre de "visitas de tu jefe cada 5 minutos para comprobar que no estés jugando con tu celular".


Para esas personitas está escrita la publicación anterior. Si la leen, pueden aprender a trabajar en sus proyectos sin tener encima al pelotón de fusilamiento llamado "fecha límite": la motivación, como todo, tiene truco y pueden aprenderlo en esa publicación.

Pero el día de hoy se trata de aprender a mantener la motivación y eficiencia por largos periodos de tiempo, sin tener que recurrir al estrés. Porque, acéptalo, si eres una persona responsable, te estresas cada que te encargan un nuevo trabajo. 

Bueno, primero que nada lamento decirte que es imposible siempre que no estés haciendo algo que ames. Para hacer las cosas con gusto y no por presión, el primer paso es: pues hacer las cosas con gusto. Si no tienes un trabajo que te agrade lee esta publicación para aprender algunos consejos sin tener que recurrir a vender herbalife tus fines de semana.

Déjame decirte un secreto: la pasión es la diferencia entre el trabajo duro y el trabajo pesado. Cuando haces lo que adoras no sientes las desveladas; la fatiga física se acumula si no duermes, pero eso se soluciona con una semana sin quitarte la piyama. Una vez que tienes pasión, lo único que necesitas es un propósito. Debes tener claro para qué haces las cosas.

La pasión es como si tuvieras a un coach empujándote todo el día para acercarte a tus metas, y el propósito es como tener a un equipo jalándote con una cuerda. Por supuesto, si tienes pasión y propósito no necesitas imaginarte a tantos imbéciles arrastrándote como bulto, porque te vuelves capaz de actuar porque quieres.

El problema es que existen dos obstáculos para aplicar esto en tu vida cotidiana: necesitas encontrar ambos elementos (pasión y propósito) por tu cuenta, porque nadie te puede ayudar; y, si ya te acostumbraste a trabajar impulsado por el estrés, tu cerebro se acostumbra a hacerlo (no me odies por repetirlo tanto).

Quisiera poder hacer algo por ti para ayudarte con el primer punto. Pero tienes que enamorarte de tu vida, y luego elegir qué hacer. Eso depende de ti. Si quieres algunos consejos para observarte sin miedo, puedes leer mi otro blog. Después de eso, lo único que necesitas es aceptarte como eres y trabajar como burro.


Pero, para el segundo punto, el día viernes vamos a revisar los #Consejos de  neurología y #Meditacion para mantenerte enfocado y motivado.

Solo quería tomarme este espacio para recomendarte que los uses en algo que valga la pena. Porque, si ya sabes ser responsable, solo te hace falta ser feliz: y eso se logra tomando las decisiones correctas.