Mostrando las entradas con la etiqueta consejos para ser feliz. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta consejos para ser feliz. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de enero de 2016

Deseo correcto.

Lo mejor que puedes hacer con tu vida es disfrutarla. Si no me crees, prueba la alternativa y me dices si prefieres ser feliz. Quiero decir, la mayoría de nosotros ya sabemos sufrir. Lo haemos bien. Hasta nos gusta, porque si no nos gustara, dejaríamos de hacer la misma &%$Ç@ una y otra vez, que ya sabemos como acaba.

Pero vamos a aprovechar la tendencia budista que he traído en las últimas publicaciones para hablar de la causa principal del sufrimiento, desde ese modelo ancestral: el deseo.

Y, por supuesto, voy a continuar con mi tendencia de negarme a aceptar que el ser humano está de alguna forma roto por naturaleza. Si tenemos deseos, entonces esa parte de la humanidad tiene su función y lugar. Sin embargo, Siddhartha el Despierto era un tipo mucho más listo que yo. Si dice que la fuente del sufrimiento son los deseos, lo dice por algo.

Pienso que lo dijo porque la gente suele ser muy torpe en los asuntos del corazón. Nos ponemos a trabajar como burros por algo; no importa demasiado qué, siempre y cuando trabajemos como burros porque nos enseñaron que eso está bien. Después de mucho tiempo sacamos la cabeza del agua y tenemos una suerte de respiro en nuestra carrera a ciegas, nos preguntamos para qué hacemos todo lo que hacemos, abrimos el Netflix y se nos acaba la curiosidad.


En serio, ¿quién quiere pasarse la vida pensando si acaso estamos haciendo lo correcto, o la finalidad más elevada del ser humano, o desarrollando una identidad moral basada en la experiencia y el amor al prójimo? Creo que preferimos decir que somos católicos o budistas, o que somos "ateos pero espirituales" sin pensar por un segundo qué significa todo eso.

Creo que todo mundo debería tomarse 5 minutos al día para pensar qué desea en realidad. No tenemos que aferrarnos a lo que queremos, porque muchas veces lo que pensamos que nos gustaría conseguir es un reflejo nublado de lo que pide nuestro corazón. Nublado por el miedo a no poder conseguirlo, por la flojera o por el maldito "qué dirán".

No soy un Buda pero, si lo fuera, diría que la fuente del sufrimiento está en adoptar el modelo de lo que uno debe ser, en vez de actuar como los gatos: durmiendo 18 horas al día, hasta tomar una acción mejor que descansar. Seguramente, como los gatos, sería molestar a alguien que queremos mucho o, si nos sentimos magnánimos, mejorar su día con nuestra majestuosa presencia.

Pero ¿quién puede llamarse majestuoso en esta sociedad sin que la gente lo tache de arrogante, prepotente, "mirrey" o (lo peor de todo) le den la razón y quieran convertirlo en líder de un culto?

Dice #Osho que convertirse en un político es lo peor que le puede pasar a un ser humano. Yo estoy de acuerdo con eso, siempre y cuando recordemos que también existen las políticas del espíritu: intentar enseñarle a la gente cómo vivir.


En mi humilde opinión, lo mejor que podemos hacer con esta vida es descubrir el potencial infinito que tenemos como seres humanos, y después expresarlo.

Pero si te da miedo dejar salir a la estrella danzante que llevas dentro, entonces lo mejor que puedes hacer es sonreír. Porque sonreír un poco es alegría, pero hacerlo con frecuencia es la #Felicidad.

viernes, 23 de octubre de 2015

Cómo recuperar el entusiasmo.

Existen dos maneras de perder el entusiasmo: la primera es entrar a trabajar pero, afortunadamente, el remedio para este mal es ver que el reloj ya marca la hora de salida. Quiero decir, si no eres de las 3 personas en el mundo que disfrutan su trabajo de oficina, no te preocupes si te sientes un poquito desanimado por entrar a trabajar. Para eso están los fines de semana: todo mundo tiene derecho al descanso.

Podemos decir que hay algo mal cuando la hora de salida, los fines de semana, ni siquiera las vacaciones parecen ser suficiente para volver a alegrarnos.

La publicación de hoy trata de lo que puedes hacer para volver a agarrar el gusto por la vida: te voy a dar unos consejos para hacer el horario laboral más entretenido y también para recordarte cómo pasarla bien cuando decidas salir.

Porque siempre digo, medio en burla y medio en serio, que los #Godínez sufrimos de 9 a 6 con una hora de descanso para la comida. Pero eso no está bien. No está bien para nadie.

Y entiendo que muchas veces empezamos a trabajar, no porque el trabajo nos guste, sino porque tenemos una necesidad de comer que no acepta negociaciones. Los Godínez podemos acostumbrarnos a todo menos al hambre; la prueba es que seguimos en un empleo que, a veces, nos gustaría abandonar.

Ese es mi primer consejo: no tienes que aguantar esa situación por siempre. No quiero decir que vayas a ventilar tu frustración aventándole un café caliente en la cara a tu jefe. Sería divertido, pero no digo que hagas eso. 

Más bien piensa qué te gustaría hacer si tuvieras la oportunidad. Ya sea que te falte dinero o un título universitario, tengo noticias para ti: ¡tienes trabajo! Puedes ahorrar, o buscar opciones de educación en línea que no te van a quitar más que unas cuantas horas al día. 

Si no crees que la educación en línea funciona, déjame compartirte que un estudio del 2009 demostró que las personas que estudian en línea tienen mejores resultados académicos que sus contrapartes escolarizadas, así que puedes estar seguro de que sí te va a servir. Además, una mayor educación acabará por darte un mejor puesto, y las empresas saben apreciar a un autodidacta.




Puedes revisar otros artículos del blog para hacer más llevadero el día de trabajo: he publicado entradas sobre cómo manter a raya el estrés, para recuperar un poco de estimulación intelectual en el trabajo (con la colaboración de Leonardo Da Vinci) y en general todos mis artículos se tratan de trucos para vencer a la apatía; pero si de verdad no te gusta lo que haces necesitas una solución más permanente: se llama educación.

Por el contrario, puede que ya no sepas qué hacer para disfrutar tu tiempo libre porque hasta el placer aburre cuando se vuelve una rutina; tampoco puedes vivir entre parques de diversiones, plazas y restaurantes porque sale caro. Para esto te recomiendo balancear el youtube con el mundo real: busca nuevos canales que muestren algo más productivo que gente golpeándose. Quiero decir, podrías pasar meses burlándote de los accidentes de otros; pero si te llegas a aburrir, busca tutoriales de "hágalo usted mismo", videos de paisajes o deportes extremos, o cualquier cosa que llame tu interés. 

Quiero decir, solo tienes que aguantar una o dos semanas mientras ahorras lo suficiente para pagarte comer como puerco en tu restaurante favorito, o pagarte un par de horas en el Spa. Si balanceas los sitios de entretenimiento con algunos lujos que te puedas pagar no tendrás un momento aburrido, siempre y cuando recuerdes utilizar Google para buscar nuevas cosas que hacer en tu ciudad.

Si todo lo demás falla, siempre puedes convivir con tu familia.

Para resumir: si no te gusta tu trabajo, estudia y ahorra hasta que lo puedas cambiar. Oye, si te buscas una carrera en línea, por lo menos tendrás algo que hacer en horario de trabajo para no tener que soportarlo. Siempre y cuando tu jefe no se dé cuenta. Si sientes que has caído en una rutina en tu tiempo libre, busca en google cómo cambiarla: encontrarás nuevos sitios de entretenimiento o nuevas cosas que hacer en tu ciudad, ¡pero búscalas! 





Este mundo tiene demasiadas cosas por hacer; si sale caro, mira a otras personas haciéndolo en internet, busca tutoriales para hacerlas tu mismo o ahorra hasta que puedas pagarlas. Pero, si no quieres intentar algo nuevo, por lo menos no te quejes de tu rutina.


¡Déjanos un comentario! Comparte con nosotros tus sitios favoritos de ocio y tus canales de youtube. Si te gusta el blog, ¡comparte el enlace en tus redes sociales! Todo mundo ama los memes, eso te hará popular. =D

lunes, 28 de septiembre de 2015

Cómo sonreír sin fingirlo.

Una sonrisa te va a dar un atractivo que solo puedes conseguir con los más caros maquillajes. Si eres hombre, maquillarte solo es una opción en ciertos círculos, y no creo que sea buena idea para tu presentación de negocios. Bueno, cada quien, pero te recomiendo la buena actitud.

Porque hay dos tipos de personas en este mundo: las que afrontan sus problemas con una sonrisa para que los demás no nos demos cuenta, y las personas que te cansan a los 5 minutos porque solo se quejan. Y se quejan, y se quejan... Luego ya no sabes si deberías deprimirte por tu vida o por tener que escucharlos todos los días; no te preocupes, seguro ni siquiera notan si te pones audífonos.

Pues te voy a dar un par de consejos para mantener tu sonrisa sin romperte por dentro porque no sabes pedir ayuda.

Eso, por cierto, tiene que ver con mi primer consejo. Quejarse todo el día no es lo mismo que pedir ayuda. Nadie puede resolver todos los problemas de su vida por sí solo; la buena noticia es que nadie tiene que hacerlo. Bueno, si eres de los que se quejan todo el día puede que sí tengas que hacerlo solo porque ya nadie te quiere, pero incluso entonces existen todo tipo de profesionales que nos pueden ayudar si estamos en las últimas de la esperanza; dejando las bromas a parte, no siempre podemos contarle nuestra situación a los amigos.

Si no crees que pueden ayudarte de verdad, al menos contárselo a alguien te va a salvar de publicarlo en el Facebook. 





Esa es la segunda parte de mi consejo: busca a las personas correctas para desahogarte.

Todo mundo sabe que la manera más rápida para quedarte sin amigos es ser tan optimista que disfrutes levantarse a trabajar a las 6 de la mañana los domingos; ese tipo de gente debería vivir a parte de la sociedad. Y si estás de acuerdo con esto, tus amigos más cercanos seguramente son igual de cínicos que yo; créeme, no te conviene contarle tus problemas a alguien así.

Pero puedes buscar al optimista que siempre trata de buscar soluciones. Claro, no lo vas a invitar a salir todos los viernes: son aburridos y tampoco te quieren alegrar en su tiempo libre, pero te puedes acercar a él y estará feliz de ayudarte.

Como último consejo: aprende a poner atención a las cosas correctas. Eso no lo digo yo, lo dijo el Buda; y ese señor fundó una religión, así que, si no te sirve para ser feliz, por lo menos el consejo te servirá para ganar dinero.

¡Porque seguro eres una persona muy ocupada! ¿Quién tiene tiempo para la depresión en lunes, por dios? Ya no hay respeto.

¿Sabes? La mayoría de las personas están deprimidas, y eso es cierto. Pero también es verdad que no lo están todo el tiempo. Muchas veces solo estamos ocupados. Eso es lo que nos salva de la tristeza, así que concéntrate en lo que estás haciendo; si te pones triste, enfócate en algo más.





La depresión, mis queridos Godínez, es para la gente que no tiene nada mejor que hacer.

Déjame decirlo de otro modo: en este mundo lleno de masajistas, psicólogos y pastel de chocolate, la tristeza es para la gente que ya se cansó de buscar opciones. Y si ese es tu caso, está bien. Porque siempre puedes volver a intentarlo.