Una sonrisa te va a dar un atractivo que solo puedes conseguir con los más caros maquillajes. Si eres hombre, maquillarte solo es una opción en ciertos círculos, y no creo que sea buena idea para tu presentación de negocios. Bueno, cada quien, pero te recomiendo la buena actitud.
Porque hay dos tipos de personas en este mundo: las que afrontan sus problemas con una sonrisa para que los demás no nos demos cuenta, y las personas que te cansan a los 5 minutos porque solo se quejan. Y se quejan, y se quejan... Luego ya no sabes si deberías deprimirte por tu vida o por tener que escucharlos todos los días; no te preocupes, seguro ni siquiera notan si te pones audífonos.
Pues te voy a dar un par de consejos para mantener tu sonrisa sin romperte por dentro porque no sabes pedir ayuda.
Eso, por cierto, tiene que ver con mi primer consejo. Quejarse todo el día no es lo mismo que pedir ayuda. Nadie puede resolver todos los problemas de su vida por sí solo; la buena noticia es que nadie tiene que hacerlo. Bueno, si eres de los que se quejan todo el día puede que sí tengas que hacerlo solo porque ya nadie te quiere, pero incluso entonces existen todo tipo de profesionales que nos pueden ayudar si estamos en las últimas de la esperanza; dejando las bromas a parte, no siempre podemos contarle nuestra situación a los amigos.
Si no crees que pueden ayudarte de verdad, al menos contárselo a alguien te va a salvar de publicarlo en el Facebook.
Esa es la segunda parte de mi consejo: busca a las personas correctas para desahogarte.
Todo mundo sabe que la manera más rápida para quedarte sin amigos es ser tan optimista que disfrutes levantarse a trabajar a las 6 de la mañana los domingos; ese tipo de gente debería vivir a parte de la sociedad. Y si estás de acuerdo con esto, tus amigos más cercanos seguramente son igual de cínicos que yo; créeme, no te conviene contarle tus problemas a alguien así.
Pero puedes buscar al optimista que siempre trata de buscar soluciones. Claro, no lo vas a invitar a salir todos los viernes: son aburridos y tampoco te quieren alegrar en su tiempo libre, pero te puedes acercar a él y estará feliz de ayudarte.
Como último consejo: aprende a poner atención a las cosas correctas. Eso no lo digo yo, lo dijo el Buda; y ese señor fundó una religión, así que, si no te sirve para ser feliz, por lo menos el consejo te servirá para ganar dinero.
¡Porque seguro eres una persona muy ocupada! ¿Quién tiene tiempo para la depresión en lunes, por dios? Ya no hay respeto.
¿Sabes? La mayoría de las personas están deprimidas, y eso es cierto. Pero también es verdad que no lo están todo el tiempo. Muchas veces solo estamos ocupados. Eso es lo que nos salva de la tristeza, así que concéntrate en lo que estás haciendo; si te pones triste, enfócate en algo más.
La depresión, mis queridos Godínez, es para la gente que no tiene nada mejor que hacer.
Déjame decirlo de otro modo: en este mundo lleno de masajistas, psicólogos y pastel de chocolate, la tristeza es para la gente que ya se cansó de buscar opciones. Y si ese es tu caso, está bien. Porque siempre puedes volver a intentarlo.

