miércoles, 8 de junio de 2016

El arte de amar - y el arte de hacerse pen@&€.

Hay dos cosas que todos queremos en este mundo: encontrar el amor verdadero, pero sin tener que aguantar chin&@deras, y que nos paguen sin tener que trabajar. Estamos jodidos.

Quiero decir, hay cientos de miles de personas todos los días que terminan una relación, y nosotros aquí casual esperando encontrar esa que nunca va a fracasar; "la buena". 

Es como si pensáramos que las relaciones pasan por arte de magia, y que los demás nos tienen que entender porque somos personas más o menos buenas que a veces tienen días malos. Eso sí, cuando la otra persona hace cosas que no nos gustan es una hija de &@ta, pero nosotros estamos (más o menos) bien.

La cosa es que tenemos expectativas muy altas porque vemos películas en donde el chico y la chica se enamoran y ya. No vemos nada más. El director nunca nos cuenta cuando al protagonista con estómago plano le sale su panza chelera y la chica con cuerpo de modelo deja de ir al gym.

Bueno, si fuéramos tan superficiales para perder el amor por algo como eso, entonces de veras que no nos merecemos alguien que nos quiera.

No somos así... ¿cierto? Pues, por otro lado, creo que nunca en tu vida has dicho: "esa mujer está bien pinche fea, me la voy a ligar". Nunca has pensado: "wow, ¡qué horror de persona! ¡Quiero pasar el resto de mi vida con él!

Incluso las personas que parecen #PowerRanger (porque se revuelcan con puro monstruo) piensan que esos adefesios están guapos. Hay que darle gracias a dios por la gente así, porque nos dan tema para burlarnos por años.

Pues eso tampoco es cierto. Los feos acaban con novia, y la gente bonita tiene más problemas para encontrar el amor. Los pobrecitos solo consiguen sexo. 


Pero al final del día creo que sí nos acaba importando más cómo es la gente; poder pasar una tarde de domingo, o disfrutar una conversación. Hasta que nos empiezan a salir con chin&@deras. Y es ahí, justamente ahí donde está el detalle. Queremos que las relaciones sean eternas, pero no sabemos resolver los problemas.

Todo mundo dice que en la época de los abuelitos, las relaciones duraban tanto tiempo porque cuando algo se descomponía, lo arreglaban en vez de tirarlo. Pero estoy un poco cansado de escucharlo porque antes, si te casabas, te quedabas con la misma persona aunque te pegara todos los días. Eso tampoco está bien.

Supongo que el error está en esperar que una relación dure toda la vida. Por dios, tenemos que aprender a estar solos. Nuestra felicidad no puede depender de estar al lado de alguien más. ¿Cierto?

Pues en un mundo ideal, así pasaría. Pero la verdad es que no hay jada que sea más doloroso que cortar con una pareja que piensas que es "la buena". Excepto arrancarte un pelo de la nariz; eso si está de la ching&€@. Pues para evitarlo tienes que aprender algo: tú no eres la persona más importante del universo.

No me malentiendas: si alguien te hace sentir mal, si te quita y no te da nada que valga la pena, es momento de acabar la relación.

Pero si no estás dispuesto a estirar y aflojar en algunas cosas, de aguantarle a otra persona lo que no te gusta de ella (porque siempre acaba saliendo algo, por mucho que se gusten al principio), entonces tal vez no deberías buscar una pareja.


Y es que ese es el verdadero problema, mis #Godinez: no queremos estar solos, pero tampoco queremos tener que aguantar a alguien más.

Queremos algo bonito, y que siga siendo bonito toda la vida. Pero eso no es amor. Es hacernos bien pen@€jos.

miércoles, 1 de junio de 2016

Cómo tomar mejores decisiones.

Una de las peores calamidades que le pudieron ocurrir al ser humano, sin duda alguna, es tener la capacidad de decidir. En especial porque a veces conseguimos lo que queremos, y luego nos arrepentimos de haberlo deseado en primer lugar.

Pero no siempre pasa así. A veces tenemos mucha suerte y podemos arrepentirnos antes de pasar la vida persiguiendo algo que ni nos interesa. Sin embargo, eso tampoco es genial; lo mejor es buscar algo que valga la pena desde el principio, pero no es tan fácil.

Encontrar un propósito digno es tan complicado porque la mayor parte del tiempo queremos algo que satisfaga un capricho, o alguna necesidad que sentimos en el momento. No pensamos en el futuro, y cuando pensamos en él nunca pensamos que nosotros mismos vayamos a cambiar.

La gente que conoce su pasión desde el principio tiene mucha suerte, como los que andan publicando #HalaMadrid porque saben que aman el #Futbol. Malditos. Pero la verdad es que el resto de nosotros tiene que buscar... De hecho, tenemos que buscar muchas veces, porque la mayor parte del tiempo encontramos algo que nos hace felices pero nos aburre rápido.

Y es que hoy día es muy fácil encontrar algo que nos ayude matar el aburrimiento, pero nada más. Verás, lo malo de las pasiones es que suelen costar mucho trabajo; si quieres hacerte bueno en algo que valga la pena tienes que esforzarte, pero es muy raro que tengamos la dedicación y el compromiso para llegar a mejorar.


Además, si no es algo que realmente te apasione, si solamente estás buscando un hobbie, hay formas más sencillas de matar el aburrimiento. Realmente espero ayudarte a mejorar tu vida con algunas reflexiones, pero lo más probable es que estés leyendo mi blog como pasatiempo. Lo mismo pasa con el Youtube, Facebook y todo eso.

Es tan difícil examinarnos y tan fácil distraernos, que la gente que encuentra algo que la llene no solo es afortunada: son verdaderos mutantes. Si tienes una pasión que le de sentido a tu vida, puedes aplicar automáticamente para la escuela de los #XMen. He dicho.

Pero vivir en automático no es ninguna broma, y ese es todo el punto de esta publicación.


La verdad es que, si quieres tomar mejores decisiones, necesitas saber qué quieres en tu vida. Luego, te dedicas a esforzarte en todo lo que te ayude a lograrlo.

Verás, ser feliz es muy simple, pero necesitas saber qué te hace feliz. Lo único que resta es levantarte todos los días y acercarte a tu meta, pero como #Godinez ya sabes hacer eso.

viernes, 27 de mayo de 2016

Meditación y Neurociencia: el budismo para los hábitos exitosos.

Es un poco contradictorio que utilice la venerable tradición budista para hablar de hábitos cuando uno de sus principios es liberarse de los apegos. Ese cafesito que te tomas todas las mañanas, por ejemplo, es un apego que un monje budista te recomendaría dejar; por eso no practico su religión.

Pero también es cierto que tienen una cosa llamada "el camino óctuple" que consiste en 8 hábitos diseñados para alcanzar la liberación.

El camino óctuple te pide que mantengas una visión correcta del universo; con esto seguramente se refieren a ser budista, porque es la única y verdadera religión según sus creyentes. Si profesas una creencia distinta, no te preocupes; tú y yo sabemos que la religión que practicas es la única verdadera.

Además de este pequeño comercial, los discípulos del Buda te recomiendan que tengas un actuar correcto, una atención correcta, una intención correcta, un habla correcta, y otras cosas parecidas. Las puedes revisar en cualquier página de internet budista. Más bien me gustaría hablar de la esencia del camino o, en otras palabras, yo prefiero compartir lo que tú puedes usar en la oficina, empezando digamos ya.

Porque no sé si el budismo sea la religión verdadera; tampoco estoy seguro que la meditación sea el único camino a la paz, te entregue la verdad ni nada de esas cosas. Solo sé que los fanáticos insoportables que meditan parecen ser más felices, e incluso hay algunos estudios científicos que apoyan esa idea.

Por eso te recomiendo que tengas una visión del universo que te ayude a ser feliz; no estoy hablando de la "visión correcta" en el sentido budista, que más bien parece una forma de "sugerirte amablemente" que te conviertas a su religión. Por lo menos no te amenazan con el infierno si no decides hacerlo.

Bueno, cada quien cree en lo que quiere; lo malo es que muchos de nosotros ni siquiera nos dedicamos a pensar en qué quisiéramos creer. Tal vez eso pase porque nuestra sociedad alaba a la ciencia, pero poner en el altar de la academia la ley natural que nuestros científicos han descubierto es la versión moderna de adorar al totem del pueblo.


Por ejemplo, la neurociencia dice que el color azul activa ciertos mecanismos en tu cerebro que te hacen estar alerta, porque el cielo de la mañana es azul; así que tiene sentido evolucionar para estar alertas a esa hora. La ciencia también dice que la física cuántica es el hada madrina de todos nosotros, y si pides algo con la suficiente fuerza te lo va a conceder. Una de estas dos oraciones científicas es cierta, pero yo no sé cual porque no entiendo las ecuaciones de física cuántica ni he leído los artículos de la doctora que dijo: "el color azul te mantiene despierto". 

De hecho, ni siquiera sé si uno de los dos sea verdadero, pero quería dejarte claro que, si no estas leyendo los journals más recientes de todos los campos del saber humano,  da lo mismo que pienses que somos el resultado de la evolución, de un Dios todo poderoso, o del Monstruo del Espaghetti Volador.

Sin embargo, sí hace toda la diferencia que tú sepas en qué crees y por qué. Me dijeron en un curso de psicología de la religión que se ha comprobado que las personas religiosas viven más felices y tienen mayor resistencia emocional (o resilencia) que los ateos. No sé si creerlo porque me lo enseñaron en un curso de psicología de la religión; suena como si Ferrero Rocher me intentara convencer de cuál es el mejor #Chocolate. Pero la gente puede aguantar una gran cantidad de sufrimiento si piensa que hay una razón para ello.

Ese es mi comentario sobre el primer principio del camino óctuple budista: no importa lo que creas, siempre y cuando estés convencido. La convicción es poder, y si no me crees, investiga cuántas personas que dudan de sí mismas o de sus acciones están en los más altos puestos ejecutivos. 

Para mí, el resto del budismo se basa en confiar en que no seas un hijo de &€ta y ponerle atención a lo que haces; así puedes hablar sin insultar a la gente que te escucha, actuar sin lastimarlos, y esforzarte en las cosas que valen la pena.

¿Sabes? Ese es todo el secreto de la meditación. Conectar la corteza prefrontal, área responsable de la consciencia en nuestro cerebro, con todas las funciones primitivas como las emociones, el enojo y todo lo demás, para hacernos conscientes de ellas.


Suena bien, ¿cierto? Aún así, espero que no me hayas creído del todo; como dijo el #Buda: "duda y busca tu propia luz". Pero, por lo que más quieras, pon atención, porque solo así puedes elegir tus acciones, y a través de repetir las acciones correctas, se forman los hábitos que te llevarán a donde quieres.

En resumen, busca la pasión que le dé sentido a tu vida; ponle atención a lo que haces, y piensa por ti mismo, porque solo tú puedes decidir lo que quieres lograr. Bueno, como en las #Elecciones, si no te tomas el tiempo para elegir, luego no tienes derecho a quejarte.