lunes, 30 de noviembre de 2015

¡¿Cómo es posible?!

Los viejos hábitos son difíciles de olvidar. Esto es a la vez algo bueno y algo malo: bueno porque quiere decir que podemos formar buenas costumbres para el futuro que nadie nos podrá quitar; pero también es malo porque en la publicación pasada dije que iba a dejar de titular mis publicaciones con la palabra "cómo". Pero los #Godínez somos personas contradictorias.

Nos gusta la quincena pero no nos gusta llegar a trabajar. Nos gustan los bonos por puntualidad, pero no tener que levantarnos tempranos temprano. Nos gusta que nos paguen horas extras, pero no queremos quedarnos después de la salida.

Espera, a quién engaño. Si no te quedas a trabajar el jefe te dice que no estás comprometido y se busca a alguien más. Esos pagos por horas extras son un cuento de hadas.

Por eso me gustaría tomarme este espacio para hablar del sueño mexicano: que te paguen sin tener que trabajar o, si no puedes conseguir eso, que te paguen como político por trabajar como... Espera, no hay na hay nadie que trabaje menos que esa gente, pero si quisieras dedicarte a la política no serías Godínez.

El caso es que nuestras metas tienen que ser congruentes. ¿Conoces a un tipo llamado Dan Inosanto? Bueno, a menos que estés metido en el mundo de las artes marciales probablemente no te suene ni a comida china, pero era un discípulo de #BruceLee. Tal vez ese nombre si lo conozcas. Sus frases se pusieron de moda en redes sociales hace unos días que fue su cumpleaños.


Pues en uno de sus libros, Bruce Lee dice que siempre puedes hacer algo para entrenar artes marciales. Cuando vayas al antro, puedes ir corriendo. En cambio, si llegas manejando, puedes practicar un agarre firme con el volante. Si te suena ridículo es porque, en primera, seguro no te interesa tener un agarre firme y, en segunda, no quieres que todo mundo se muera de risa cuando te vea llegar corriendo al antro. Pero esto lo menciono porque su discípulo Inosanto dice: no quieras aprender a pelear Bruce Lee si haces ejercicio como #HomeroSimpson. Porque el Maestro y estrella de películas de acción entrenaba como loco. 

Por eso llegó a donde llegó.

A eso me refiero con tener metas realistas: cuando decidas qué quieres en la vida (y, por si no lo has hecho, es Importantísimo decidir qué quieres), decídelo en función del esfuerzo que estás dispuesto a dar.

Puede que quieras más dinero pero, si no quieres trabajar más, entonces vas a tener que estudiar. También puedes convertirte en  criminal, pero es sumamente difícil encontrar un trabajo en el senado de la república. Si quieres cobrar como rico, vas a tener que esforzarte como burro.

O amar lo que haces. 

Me gustaría que te llevaras ese consejo: busca algo que ames, y hazlo todos los días. Sé que puedes decir que nadie te va a pagar por dormir y comer tacos, pero quiero que recuerdes que el #rapero Snoop Dogg le paga 100,000 dólares al año al tipo que enrolla sus cigarros de marihuana. Si quieres cuenta los ceros en esa cifra otra vez, porque no me equivoqué. 

Tal vez #LuisMiguel te pueda pagar lo mismo por doblar tacos.


Bueno, tenía un punto cuando empecé a escribir todo esto, y era que todo es posible mientras estés dispuesto a esforzarte por hacerlo posible.

Pero entre tanto hablar de tacos y Snoop Dogg, ya me dio hambre. Así que recuerda: te quedan un %#£€& de lunes por vivir, así que mejor empieza a buscar un trabajo que te anime a levantarte.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Cómo ayudar a los demás.

Empecé a escribir este blog porque detesto a la gente que piensa que, para decir algo importante, necesitan matar al público de aburrimiento antes de entregar su mensaje. Yo solo quiero hacerlos reír, y tal vez dar un par de consejos que nadie recuerda a menos que esté pasando por una situación como la que describo.

Entonces mis payasadas cobran sentido. Pero, ¿sabes? Para mantener el espíritu de la honestidad, nunca quise hacer este un blog informativo. Es por esto que a partir del lunes dejaré de escribir publicaciones que empiezan con la palabra "cómo". Puedes encontrar ese tipo de #Consejos; para empezar bien la tradición, permíteme compartir contigo dos lecciones que he aprendido en una vida de ser un chico bueno: de esos que quieren "nada más como amigo".

Es importante conocer #Trucos para todo: en especial para ser una buena persona. Porque, no es que sea uno desconfiado, pero la gente lo hace necesario: les das la mano y te agarran las nalgas. O el pie, depende de qué tanta confianza te tengan, pero de cualquier forma no es raro que intenten abusar. 

Pero antes voy a hablar del otro lado de ayudar a la gente: tenemos que preguntarnos si de verdad estemos haciendo algo por los demás, y no se trata de ayudarnos a nosotros mismos bajo el pretexto de hacerlo por alguien más. 

Esta es otra forma de decir que no intentes pagarle una lección de piano a alguien que quiere jugar fútbol, solo porque tus padres nunca te dejaron aprender ese noble instrumento. Quiero decir, el sentimiento de querer ayudar es noble, pero asegúrate de que lo hagas con algo que la otra persona quiere en realidad. 


Y ahí está mi primer consejo: explicarlo fue más fácil de lo que pensaba. No es una gran ciencia, pero tenemos que entender que muchas veces le pedimos a la gente que haga cosas que no quieren hacer, solo porque nosotros nunca pudimos. O porque nos funcionaron, en especial cuando se trata de religión, política o fútbol; por favor no te metas con eso. 

La segunda parte del consejo, como decía en la introducción, es que tengas cuidado al elegir a la gente que ayudas. Si no estás cómodo con alguna situación, por favor no te comprometas a hacer algo al respecto porque, cuando te cuesta trabajo ayudar a los demás, se vuelve una imposición para ti mismo y para la otra persona.

Además, lo más común del universo es que la gente se acostumbre a que los ayudes. Esto es muy común entre las personas que no quieren hacer nada por sí mismas y se vuelven expertas en mendigar lástima. Cuando dejas de ayudarlas, hasta te hacen sentir culpable. Pero, como dije en los primeros párrafos y en esta publicación, si lo permites la gente va a tomar todo lo que pueda de ti.

Es especialmente duro cuando ya lo han hecho. Ni siquiera te quedan ganas de seguir ofreciendo tu ayuda. Pero desde mi experiencia, como una persona que más de una vez ha dado todo y recibido a cambio reclamos cuando ya no queda nada más, vale la pena volverlo a intentar.


No con la misma gente, porque las personas abusivas apestan. Pero siempre hay alguien que vale la pena y, más aún, alguien que lo necesita.

La experiencia te va a enseñar hasta donde puedes ofrecer tu ayuda. A parte de eso, solo necesitas recordar que un corazón fuerte es el que vuelve a confiar.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Como echarle ganas (cuando estás como zombie).

Ya sea en un lunes por la mañana, cunado estás entregando proyectos a mitad de semana por el gusto de ser #Godínez: todos hemos tenido que arrastrarnos de trabajo en tarea hasta que nos da la hora de salida y podemos pasar a otra cosa.

Porque es una condición común, un estado natural de la vida: no es que mueras en el trabajo, pero tampoco se puede decir que estás viviendo la vida al máximo, en especial cuando es martes o miércoles y te toca trabajar en sábado.

Ese no es el mejor sentimiento de todo el universo, pero es mejor que no cobrar esta quincena. Eso es una motivación poderosa para la mitad de los Godínez que conozco; a la otra mitad los motivan las botellas que se van a comprar el viernes, pero de todas maneras necesitan cobrar.

Pues te voy a dar unos consejos para aprovechar el #ModoZombie sin morir en el intento. A #Chabelo le funcionó.

Primero que nada, recuerda que si no necesitaras dinero para comprar comida y pagar el internet no estarías trabajando. Hay gente que va a la oficina porque le gusta su trabajo, pero ellos están echándole ganas con una sonrisa insoportable en vez de leer mi blog, así que puedo asegurar que tu eres de los que buscan el cheque. Ese es el truco: enfócate en lo que quieres conseguir, y deja que tu cerebro se vaya de vacaciones mientras que tu cuerpo sigue escribiendo el reporte.


La mayoría de los trabajos de oficina no requieren demasiada creatividad.

Pero hay momentos que sí te exigen tu atención. Yo pienso que es más fácil tratar con esas situaciones, porque al menos te diviertes resolviendo el problema. Si estás demasiado cansado, tómate un momento para descansar y utiliza los trucos para hacerlo bien; después solo recuerda que, entre más atención le pongas a tu trabajo, más rápido se va a pasar tu día. Por eso digo que es bueno tener algún reto que resolver: te permiten dejar de ver el reloj por un rato, y eso le ayuda a tu cerebro a enfocarse en otras cosas para que puedas regresar a ver Netflix a tu casa.

Oye, es mejor entrar en #ModoZombi en el hogar.

Para resumir, hay dos maneras de sobrevivir al trabajo cuando lo único que quieres es... Bueno, estar en cualquier otro lugar: puedes hacer las cosas en automático, y eso es genial porque te da tiempo para pensar en tus gatos o el último capítulo de la serie que viste antes de desmayarte. Cuando tu trabajo requiere de tu atención, solo enfócate en resolver las cosas. Si estás demasiado cansado, se vale distraerse e ir por una taza de café: ya sea que te la tomes o te la avientes encima, haz lo que funcione para volver a activarte.

No me canso de decir lo importante que es hacer las cosas que nos gustan, porque a fuerza ni las fiestas nos hacen sentir bien; pero muchas veces necesitamos estudiar más o emborrachar a nuestro jefe todos los días por año y medio para conseguir el ascenso o puesto que de verdad queremos. Por eso es importante saber cómo pasar el tiempo sin torturarte por tener que hacerlo.


Todo lo que tenemos es nuestra atención y nuestro esfuerzo; siempre que sepas enfocarlos para lograr lo que quieres, las cosas van a mejorar. Por lo mientras, recuerda que lo importante es cumplir. El entusiasmo regresará con el fin de semana.