viernes, 4 de diciembre de 2015

Cómo hacer un plan de vida.

¿Recuerdan cuando en la secundaria, a veces en la prepa, nos ponían a hacer un plan de vida? Eso es gracioso porque la mayoría de nosotros no pensábamos más allá del próximo #Viernes, y nuestro grandioso plan era emborracharnos tanto como pudiéramos sin que nos atraparan regresando a casa. Y ni siquiera eso nos salía bien; si nunca te regañaron en tu casa, tus fiestas no eran tan buenas.

Pero esa actitud de "yo sé lo que quiero así que no te metas con mi vida adulto de €#%$%#" que tuvimos como adolescentes regresa a mordernos cuando crecemos, porque desperdiciamos nuestra juventud pensando que lo sabíamos todo e ignorando a la gente que quería ayudar; cuando somos grandes, seguimos sin saber qué hacer pero ahora ya no hay quien ofrezca su ayuda, a menos que quieras pagarles más de 300 pesos por que te escuchen.

También existen las personas que saben lo que quieren, pero a nadie le importan porque siempre te recomiendan que seas como ellos.

Qué contradicción. Queremos que nos ayuden pero a nadie le gusta que le digan qué hacer.

Yo solo te recomiendo una cosa: busca qué quieres para tu propia vida. Solo tú lo puedes definir, y lo vas a reconocer cuando lo encuentres. Te voy a dar un par de consejos para lograrlo.

Primero está la forma de encontrar lo que quieres porque, aceptémoslo, no todos los tenemos perfectamente claro. Y eso es una porquería porque, cuando vivimos sin saber por qué nos gusta vivir, se siente un tipo de vacío que llenamos con helado y videos de gatos.


Pues mi primer consejo es que te pongas a buscar; déjame decirte que a todo se acostumbra la gente menos al hambre. Por eso muchas veces nos acostumbramos a trabajar en algo que no nos gusta, pero nos deja lo suficiente para comer

Oye, hasta parece una definición de diccionario de la palabra #Godínez.

Qué situación más complicada. Es difícil buscar algo nuevo cuando estamos tan cómodos, o al menos tan acostumbrados a hacer nuestro trabajo. La buena noticia es que, muchas veces, no necesitas buscar algo nuevo; solo tienes que a ponerte a buscar entre tus recuerdos esas cosas que dejaste de perseguir porque en algún momento tuviste que madurar o, en otras palabras, tuviste que empezar a pagar tus propias cuentas.

Pues ahora tienes dinero y un trabajo, así que puedes volver a perseguir esos pasatiempos cuando salgas de la oficina.

Si todavía no sabes lo que quieres, ponte a buscar. Quiero decir, existen mil millones de videos en youtube de todas las actividades y #Pasatiempos de la humanidad. Entre tu historial de búsqueda debe de haber algo que te gustaría probar. Solo encuentra una escuela, curso o venta de tours que te ayude a conseguirlo. Muchas veces lo puedes aprender en línea: si te agrada, puedes buscar una profesionalización.

A menos que sea irte de camping, porque eso no lo puedes hacer en línea.

Pero si lo que te gusta es la aventura, por favor aprende por lo menos a cocinar unos frijoles sin causar incendios forestales. Cuídate tu, y cuida el ambiente.

Si ya sabes lo que quieres pero no lo puedes practicar, solo tienes que dejar los pretextos. Por supuesto que puedes practicarlo. Solo necesitas tener la paciencia y la determinación para lograrlo. Si no tienes alguna de las dos, te tengo noticias: no es lo que te gusta de verdad. Ponte a buscar algo más.


Pero si estás enfocado en algo puedes encontrar 5 minutos, y ahorrar para las vacaciones. Puedes meterte a un curso y practicar en tu tiempo libre.

Recuerda que todos los seres humanos en este planeta tenemos 5 minutos libres. Tu decides si los ocupas para ver otro video de reggaetón, o para acercarte a tus sueños.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

La felicidad (no) cabe en un tupper.

Existen dos tipos de personas: los que piensan que el dinero es lo más importante en este mundo y los que piensan que hay otras prioridades. Pero, sin importar qué tipo de persona seas, todos tenemos la necesidad de comer.

Me gustaría decir algunas cosas acerca de la forma que usamos para ganarnos el dinero de la comida. Y los cafés de diseñador que solo tomas en la quincena, el internet y todas necesidades de la vida moderna.

Porque, aceptémoslo mis #Godínez, nadie quiere solo vivir: queremos vivir bien.

El punto es que casi nadie se pone a pensar qué significa ese "vivir bien". Esto quiere decir que la mayoría de nosotros estamos trabajando como enano de #Santa Claus en diciembre sin saber para qué.

Y, como dije al principio, creo que solo hay dos tipos de persona.

Primero que nada está la gente que para ser feliz solo necesita tener dinero para comer, pagar la renta y entrar a internet. Aunque es cierto que este tipo de gente suele vivir más tranquila, no los encontramos en puestos ejecutivos o de alta jerarquía en la empresa, porque para eso necesitas tener una motivación que te lleve a trabajar más de lo que te pagan por hacer, para ganar más de lo que necesitas y acabar comprando todo lo que quieras.

También necesitas ser un poquito hijo de #%+£$, pero nadie se lo dice al jefe o te corre porque es un hijo de $%#+.


Sin embargo, si solo buscas cubrir tus necesidades (y, de nuevo, cada quien decide si sus necesidades son comer arroz y frijoles o #Starbucks todos los días) también es cierto que vas a sentirte más a gusto en tu trabajo, en especial porque vas a estar gastando tu dinero en las cosas que te hagan feliz. Y te puedo asegurar que, después de unos años de hacer bien lo que te toca, se va a ver reflejado en tu cheque o en tu puesto, así que no te preocupes por llevarte las cosas con calma.

El otro tipo de gente busca rodearse de lujos y confort; por supuesto, eso cuesta dinero. Y mucho. Pero está bien porque ellos están dispuestos a trabajar. No me voy a poner a criticar a nadie, porque ya hay otros blogs que dicen que no deberías buscar cosas materiales sino la felicidad, sin tomar en cuenta que algunos son felices teniendo la casa más guapa del barrio; solo te recomiendo que no te olvides de disfrutar del producto de tu trabajo. De cualquier manera, un día te vas a retirar y, en ese entonces, te puedes reír en tu tina con masaje de la gente que te decía que el dinero no es lo más importante.

Pero, como siempre pasa cuando uno trata de simplificar las cosas, me falto cubrir a un tercer tipo de personas: las que se buscaron un trabajo porque necesitaban comer en algún momento del mes. Quiero decir, hay gente que de verdad entró a la primera chamba que le dieron porque necesitaba empezar a trabajar. 

Estas personas suelen tener los trabajos más pesados porque los de recursos humanos huelen el miedo: si necesitas trabajar, estás dispuesto a soportar la carga. Bueno, si estás en esta posición (y no te agrada), te recomiendo que te concentres en tu educación, porque eso y ser el amante del jefe son las únicas formas en las que vas a poder mejorar.

No digo que te metas a una escuela nocturna porque nadie quiere salir de un trabajo cansado para llegar a un salón de clase. Digo que, si de todos modos vas a fingir que estás trabajando, te metas a estudiar una carrera en línea. La vas a acabar en unos años de no hacer nada en la oficina.


El punto de esta publicación, porque a veces me gusta escribir cosas que tienen un punto, es que cada quien tiene su propio estilo de ser feliz.

Decide qué es lo que quieres y dedícate a disfrutarlo, a trabajar por ello y a conseguir las herramientas para lograrlo. Pero decide, porque puedes; y dedícate, porque nadie lo va a hacer por ti.

lunes, 30 de noviembre de 2015

¡¿Cómo es posible?!

Los viejos hábitos son difíciles de olvidar. Esto es a la vez algo bueno y algo malo: bueno porque quiere decir que podemos formar buenas costumbres para el futuro que nadie nos podrá quitar; pero también es malo porque en la publicación pasada dije que iba a dejar de titular mis publicaciones con la palabra "cómo". Pero los #Godínez somos personas contradictorias.

Nos gusta la quincena pero no nos gusta llegar a trabajar. Nos gustan los bonos por puntualidad, pero no tener que levantarnos tempranos temprano. Nos gusta que nos paguen horas extras, pero no queremos quedarnos después de la salida.

Espera, a quién engaño. Si no te quedas a trabajar el jefe te dice que no estás comprometido y se busca a alguien más. Esos pagos por horas extras son un cuento de hadas.

Por eso me gustaría tomarme este espacio para hablar del sueño mexicano: que te paguen sin tener que trabajar o, si no puedes conseguir eso, que te paguen como político por trabajar como... Espera, no hay na hay nadie que trabaje menos que esa gente, pero si quisieras dedicarte a la política no serías Godínez.

El caso es que nuestras metas tienen que ser congruentes. ¿Conoces a un tipo llamado Dan Inosanto? Bueno, a menos que estés metido en el mundo de las artes marciales probablemente no te suene ni a comida china, pero era un discípulo de #BruceLee. Tal vez ese nombre si lo conozcas. Sus frases se pusieron de moda en redes sociales hace unos días que fue su cumpleaños.


Pues en uno de sus libros, Bruce Lee dice que siempre puedes hacer algo para entrenar artes marciales. Cuando vayas al antro, puedes ir corriendo. En cambio, si llegas manejando, puedes practicar un agarre firme con el volante. Si te suena ridículo es porque, en primera, seguro no te interesa tener un agarre firme y, en segunda, no quieres que todo mundo se muera de risa cuando te vea llegar corriendo al antro. Pero esto lo menciono porque su discípulo Inosanto dice: no quieras aprender a pelear Bruce Lee si haces ejercicio como #HomeroSimpson. Porque el Maestro y estrella de películas de acción entrenaba como loco. 

Por eso llegó a donde llegó.

A eso me refiero con tener metas realistas: cuando decidas qué quieres en la vida (y, por si no lo has hecho, es Importantísimo decidir qué quieres), decídelo en función del esfuerzo que estás dispuesto a dar.

Puede que quieras más dinero pero, si no quieres trabajar más, entonces vas a tener que estudiar. También puedes convertirte en  criminal, pero es sumamente difícil encontrar un trabajo en el senado de la república. Si quieres cobrar como rico, vas a tener que esforzarte como burro.

O amar lo que haces. 

Me gustaría que te llevaras ese consejo: busca algo que ames, y hazlo todos los días. Sé que puedes decir que nadie te va a pagar por dormir y comer tacos, pero quiero que recuerdes que el #rapero Snoop Dogg le paga 100,000 dólares al año al tipo que enrolla sus cigarros de marihuana. Si quieres cuenta los ceros en esa cifra otra vez, porque no me equivoqué. 

Tal vez #LuisMiguel te pueda pagar lo mismo por doblar tacos.


Bueno, tenía un punto cuando empecé a escribir todo esto, y era que todo es posible mientras estés dispuesto a esforzarte por hacerlo posible.

Pero entre tanto hablar de tacos y Snoop Dogg, ya me dio hambre. Así que recuerda: te quedan un %#£€& de lunes por vivir, así que mejor empieza a buscar un trabajo que te anime a levantarte.