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viernes, 6 de noviembre de 2015

Cómo relajarse

Alcanzar un momento de relajación debería de ser lo mas fácil del mundo. Si digo "debería" es porque, desde el momento en el que tomamos el más mínimo interés en cumplir con nuestras responsabilidades, ya sea el segundo día de preescolar o hasta que amenazan con corrernos del trabajo y recordamos que necesitamos el sueldo para pagar la renta (cada quien aprende a ser responsable a su ritmo), el estrés se vuelve nuestro fiel compañero, empujando ese legendario estado de paz a un pasado distante.

Cuando recordamos la última vez que pudimos relajarnos por completo, casi podemos imaginarnos un dinosaurio como mascota. Entrar a trabajar transforma tu visión del mundo, hasta que parece que has estado haciéndolo toda tu vida.

Eso pasa porque el cerebro tiene un truco interesante: cuando está feliz solo recuerda los momentos felices, porque no quiere que algo tan inconsecuente como las malas experiencias del pasado le arruinen el día. Parece genial, pero aplica el mismo truco cuando estamos tristes o, por ejemplo, estresados.

Así que mi primer consejo, si ya no recuerdas el último día placentero que tuviste, es que dejes de hacer dramas. Quiero decir, no me importa dónde trabajes: incluso los internos en un hospital se toman 5 minutos de desmayo en algún cuarto desocupado para sobrevivir a sus horas inhumanas.




Pero eso es un descanso pasajero, algo parecido a lo que en otro momento llamé un "estado". Si quieres convertir la relajación en "rasgo", o hacerla parte de tu vida, necesitas hacer algo más.

Después de todo, practicas el estrés cada #QuincenaLarga y cuando te piden que entregues un proyecto. Necesitar dedicarle tiempo a la relajación si quieres hacerlo bien.

La buena noticia es que, aunque dominar el estrés toma tiempo. existen muchas formas para relajarte por completo: lo único que en realidad necesitas hacer es olvidarte de las cosas que te presionan. Puedes ir al cine, entrar a internet, o ir por un café para hablar mal de toda la gente que te hizo enojar en la semana. Una vez que empujas las cosas pesadas fuera de tu mente, solo tienes que concentrarte en algo más divertido. Como el peinado más ridículo de la oficina. Deberían entregar un premio por eso.




En resumen, para relajarte solo tienes que seguir un par de fáciles pasos: primero, deja de pensar en cosas estresantes. A veces es más fácil decirlo que hacerlo, pero si de verdad que necesitas un descanso lo puedes lograr. En segundo lugar, solo tienes que concentrarte en lo que haces. Escoge algo que te haga feliz, y entrégate al momento.

Una vez que te acostumbres a pensar en la #Relajacion como algo que haces, y no como algo que solamente pasa, se volverá fácil hacerla parte de tu vida. Las buenas costumbres empiezan con pequeñas buenas acciones.



El próximo miércoles vamos a hablar de cómo aprovechar al máximo los pequeños descansos, porque a veces no tenemos tiempo para nada más. Por lo pronto, cuéntanos qué haces para relajarte, o comparte en los comentarios un video que te haya hecho reír. ¡Queremos escucharte!