Bueno, en segundo lugar entre los días que amamos como #Godínez están los puentes, porque es como si te dijeran que te van a pagar por echar la flojera entre semana.
Quiero decir, puedes quedarte en tu casa, dormir hasta tarde y odiar a tu jefe en horas de trabajo y nadie puede decirte nada. Si el puente cae en lunes, encima se siente como una victoria en esa eterna batalla entre el bien y el mal.
Por eso los puentes parecen ser tan infinitamente importantes y queremos de alguna forma aprovechar nuestro fin de semana largo. Queremos que sea un día lleno de sentido, de significado, en el que aprovechamos para disfrutar todo lo que hemos sufrido un año entero de inicios de semana. Pensamos que el puente tiene que ser especial.
Generalmente, esto se traduce en una borrachera de tres días en vez de la típica fiesta de viernes y sábado. Si ya tienes mis años, usas el viernes para salir de fiesta y te tardas dos días en volver a la vida. Pero, sea como sea, en un #Puente puedes aprovechar para agregarle un día a tu rutina degenerada de fin de semana.
A menos que estés en época de entregar proyectos; si es así, solo mandas todo al diablo y duermes tres días seguidos.
No sé si exista el cielo o no, pero eso a mí me suena como un pedacito de paraíso.
Pues te voy a dar dos consejos para sacarle hasta la última gota de jugo a tu #FinLargo.
Primero que nada, mira los consejos de esta publicación; los escribí para cuando tienes muy poco tiempo para descansar y estás demasiado molido, pero en un fin de semana largo los puedes usar durante, digamos una hora (no es mucho si piensas que la mitad del ejercicio es escuchar la música que te gusta), para que dos o tres días de descanso te sepan a una semana.
En realidad solo se trata de aprender a concentrarte en vivir el momento. Las filas del banco se sienten tan inhumanamente lentas porque no te concentras en otra cosa más que la espalda del tipo de enfrente, o su trasero si es que es agradable a la vista; eso alarga la sensación del tiempo. Cuando te diviertes, estás tan distraído en cualquier cosa que adores hacer, que ni siquiera notas el tiempo porque no le pones atención.
Por eso es importante tomarte 10 minutos o una hora para enfocarte en ser verdaderamente flojo.
Digo, feliz.
El segundo consejo es que, una vez que estás enfocado en disfrutar tu fin de semana largo, no te preocupes por hacerlo una experiencia inolvidable. Claro, puedes aprovechar para tomar ese viaje a otro estado a ver las pirámides o las momias o a tomar el pulque de pueblo, pero a menos que tengas uno de esos planes pendientes no te preocupes demasiado por hacer de tu puente algo memorable.
Solo haz lo que harías en un fin de semana normal, y agrégale un día.
Tu rutina funciona; si llevas no sé cuántos años trabajando y todos los sábados te la vives muerto tragando helado y viendo películas, es porque tu cuerpo necesita descansar y está bien: tienes un día más para hacerlo. No lo desperdicies queriendo pasar cada momento haciendo algo que definitivamente eliminará el estrés acumulado de varios meses; eso se llama "vacaciones", y ya llegarán.
Por lo mientras aprovecha para despertarte un lunes sin odiarlo.
Es un privilegio que pocos tenemos.

