El título de la publicación de hoy es, a diferencia de las cosas positivas y que tienen que ver con gatos y chocolate que suelo publicar, funesto, siniestro y aciago.
Te voy a ahorrar la visita al diccionario de latín para entender el título: significa “recuerda que vas a morir”; y también te ahorro la visita al Diccionario de la Lengua Española para saber qué ch&€gados significa aciago: en este contexto quiere decir “más triste que levantarse a trabajar en lunes”.
Pero bueno, recuerda que vas a morir, ¿está bien?
No es que me crea muy profundo ni me sienta filosófico: la gente todo el tiempo piensa en estas cosas y, como dije en otra publicación, la mayoría de las personas son más torpes que dejar un político suelto en nuestra pobre nación, así que eso no me hace especial.
Tampoco tiene que ver con que haya leído al filósofo, novelista, chamán o mitómano (según te agarre el humor para nombrarlo) don Carlos Castaneda, que escribió, palabras más palabras menos, que el Guerrero, con G mayúscula por ser un chin&ón, es aquel que tiene su muerte presente en todo momento, porque entonces sabe que no tiene tiempo que perder y aprovecha cada segundo.
No, la verdad es que la frase la vi en #Netflix.
Quiero decir dos cosas con todo este recorrido por la lingüística, la literatura mexicana y los servicios de televisión por #internet: la primera es que todos somos iguales porque, si recuerdas, todos vamos a morir.
Lo digo porque a veces la gente se pone a criticar a sus semejantes cuando apoyan las mentiras de un político que no es el suyo, a un equipo de fútbol diferente, o incluso ven series de Netflix en vez de ponerse a leer un buen libro.
Al final del día da igual lo que hagas, porque de todos modos... bueno, creo que ya entendiste el punto, y el punto es que lo único importante es disfrutar la vida. Como sea. Como quieras.
Pero disfrútala.
La otra razón por la que menciono este lúgubre recordatorio es porque todos olvidamos tarde o temprano que nuestros días están contados, y está bien.
Quiero decir, en serio: ¿te imaginas qué vida más jodida llevarías pensando a cada rato que todo puede terminar?
La verdad es que todos los caminos de la iluminación, sean budistas o cristianos, nos piden recordarlo a cada segundo, porque solo a través de la idea constante de la fragilidad de la vida podemos darle sentido al tiempo que tenemos, de la misma forma en que la existencia de un partido político nos permite disfrutar de un partido de fútbol.
Espera, eso no tiene sentido, ¿cierto? Bueno, piénsalo de esta manera: si todo va a terminar, no importa quién gane las elecciones o el juego de pelota.
Lo que sí importa, e importa muchísimo, es que te decidas a quién apoyar, sea futbolista o político, porque cuando decides qué hacer con tu vida, el tiempo que tienes cambiará infinitamente. Y la muerte es pasajera, pero una vida plena dura para siempre.
Te voy a ahorrar la visita al diccionario de latín para entender el título: significa “recuerda que vas a morir”; y también te ahorro la visita al Diccionario de la Lengua Española para saber qué ch&€gados significa aciago: en este contexto quiere decir “más triste que levantarse a trabajar en lunes”.
Pero bueno, recuerda que vas a morir, ¿está bien?
No es que me crea muy profundo ni me sienta filosófico: la gente todo el tiempo piensa en estas cosas y, como dije en otra publicación, la mayoría de las personas son más torpes que dejar un político suelto en nuestra pobre nación, así que eso no me hace especial.
Tampoco tiene que ver con que haya leído al filósofo, novelista, chamán o mitómano (según te agarre el humor para nombrarlo) don Carlos Castaneda, que escribió, palabras más palabras menos, que el Guerrero, con G mayúscula por ser un chin&ón, es aquel que tiene su muerte presente en todo momento, porque entonces sabe que no tiene tiempo que perder y aprovecha cada segundo.
No, la verdad es que la frase la vi en #Netflix.
Quiero decir dos cosas con todo este recorrido por la lingüística, la literatura mexicana y los servicios de televisión por #internet: la primera es que todos somos iguales porque, si recuerdas, todos vamos a morir.
Lo digo porque a veces la gente se pone a criticar a sus semejantes cuando apoyan las mentiras de un político que no es el suyo, a un equipo de fútbol diferente, o incluso ven series de Netflix en vez de ponerse a leer un buen libro.
Al final del día da igual lo que hagas, porque de todos modos... bueno, creo que ya entendiste el punto, y el punto es que lo único importante es disfrutar la vida. Como sea. Como quieras.
Pero disfrútala.
La otra razón por la que menciono este lúgubre recordatorio es porque todos olvidamos tarde o temprano que nuestros días están contados, y está bien.
Quiero decir, en serio: ¿te imaginas qué vida más jodida llevarías pensando a cada rato que todo puede terminar?
La verdad es que todos los caminos de la iluminación, sean budistas o cristianos, nos piden recordarlo a cada segundo, porque solo a través de la idea constante de la fragilidad de la vida podemos darle sentido al tiempo que tenemos, de la misma forma en que la existencia de un partido político nos permite disfrutar de un partido de fútbol.
Espera, eso no tiene sentido, ¿cierto? Bueno, piénsalo de esta manera: si todo va a terminar, no importa quién gane las elecciones o el juego de pelota.
Lo que sí importa, e importa muchísimo, es que te decidas a quién apoyar, sea futbolista o político, porque cuando decides qué hacer con tu vida, el tiempo que tienes cambiará infinitamente. Y la muerte es pasajera, pero una vida plena dura para siempre.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario