lunes, 19 de octubre de 2015

Cómo sobrevivir a los insoportables.

La realidad Godínez es que, si pudiéramos hacer algo más divertido que trabajar de 9 a 6 con horas extras y un jefe que no acabó a la primaria, en un segundo estaríamos haciendo eso.

Pero nos gusta el dinero porque compra cosas bonitas como ropa, comida e internet.

Así que tenemos que pensar en una forma de pasarla bien en horario laboral y, en mi opinión, lo mejor que podemos hacer es llevarnos bien con la gente. Si vas a pasar una buena parte de tu día conviviendo con ellos, será mejor que no usen ese tiempo para pensar en cómo matarse.

Mi primer consejo es tener en mente que todos son Godínez como tu; a parte del odioso de la oficina que le gusta lo que hace, ellos tienes que aguantar un horario laboral haciendo tareas monótonas rodeados de gente insoportable.

Para no pertenecer a ese grupo que a nadie le agrada, necesitas recordar que todos quieren sobrevivir a la oficina; si no vas a ayudar, por lo menos no seas un obstáculo. Cuando tengas que hacer tareas en equipo, haz tu parte para que los demás puedan hacer la suya. Si te gusta organizar a la gente, recuerda que hay una diferencia entre administrar y volverte el tirano local que quiere controlar cada movimiento. Aunque la gente suele aceptar el liderazgo simplemente porque nadie quiere la responsabilidad, a nadie le gusta que le digan qué hacer si no eres la persona que firma sus cheques. Incluso entonces, tener tacto para decir las cosas es una forma de mostrar respeto.





La otra parte de mi consejo es que, en lo posible, te alejes de la gente conflictiva. 

Hay personas que hacen su deporte, misión y profesión ser una molestia en la vida de los demás. Suelen ser amigos, parientes o amantes del jefe, por lo que saben que no los van a correr solo por una o dos mil quejas acerca de su actitud, pero el resto de los Godínez tenemos un límite de paciencia. 

Lo mejor que puedes hacer, a parte de evitarlos, es aprender a darles por su lado. Oye, si fueran inteligentes, no tendrían que aprovecharse de su relación para alcanzar un buen puesto.

Solo aprende que todos somos seres humanos y nos gusta que nos traten bien; no tienes que ser honesto, solo aprender a fingir que te agradan. Es una habilidad que todos hemos practicado a lo largo de nuestra vida. Si piensan que estás de su lado, te van a dejar en paz. Si el insoportable en turno no es una persona de autoridad, solo aprende a sonreír lo suficiente para que no haga de su misión sabotear tu trabajo y evítalo todo lo que puedas.





Puede pasar que en tu oficina haya tantos especímenes de estos que no puedes evitarlos escogiendo otro grupo de amigos; si ese es tu caso, tal vez sea tiempo de buscar un nuevo trabajo. La situación laboral es difícil, pero no tan difícil que no te queden opciones.

Recuerda que todos somos humanos: si muestras un nivel básico de cortesía, te llevarás más o menos bien con todo mundo. Pero si no te funciona, ni lo intentes: así es como detectas a quién evitar.

viernes, 16 de octubre de 2015

Cómo ser más carismático.

A menos que ya seas uno de esos seres naturalmente populares que el resto de los mortales odiamos en secreto, seguramente te interesa aprender cómo hacer hacer que los demás se sientan a gusto contigo. 

De ser así, entonces ya tienes a tu favor la mitad del truco para tener carisma: hacer sentir bien a los demás. Déjame adelantarte que la actitud es casi todo lo que necesitas, y si te gusta hacer sonreír a la gente tienes una actitud excelente.

Esta publicación se trata de la otra mitad del camino hacia volverte carismático: los trucos que utiliza la gente popular para ser feos y que los quieran de todas maneras. Porque, aceptémoslo mis Godínez, si es más popular que tú: o es feo, estúpido o un verdadero bastardo.

Y ese es el primer truco del carisma: utiliza lo que tienes a tu favor. Si no eres guapo, aplícate a ser buena persona. Si no se te dan los chistes y las conversaciones, por lo menos métete al gimnasio; no tienes idea de lo divertida que se vuelve cualquier historia cuando te la cuenta una figura con las curvas bien acomodadas o los pectorales firmes. 





Todos podemos hacer sentir bien a la gente. De hecho, pienso que si nos hacemos amigos de las personas, o por lo menos volvemos a hablar con ellos, es porque nos hacen sentir bien.

Esa es la segunda parte de mi consejo. Tienes que buscar a la gente correcta para relacionarte. Quiero decir, no puedes elegir con quién trabajas, pero para eso la humanidad inventó algo genial llamado "cortesía". Si no encuentras cómo relacionarte con tus compañeros, por lo menos dales los buenos días y escucha sus aburridas historias de gatos o fútbol; créeme que tener un ambiente de trabajo armonioso lo vale.

Pero si lo que haces es relacionarte con gente que habla de gatos cuando te gusta el fútbol, o que se la pasa hablando del partido cuando tú ni siquiera sabes cómo se llama tu selección nacional, entonces estás haciendo algo mal. 





Mi punto es que no tienes que llevarte bien con todo mundo; lo que tienes que hacer es respetar. Pero, si le ofreces un buen trato a la gente, el carisma depende de quiénes elijas como amigos. Porque tú estás bien. Eres genial, ¿recuerdas?

lunes, 12 de octubre de 2015

Cómo perseguir la felicidad.

En la declaración de la independencia de los Estados Unidos se proclama el derecho universal a la Vida, la Libertad y perseguir la Felicidad. Es una pena que el documento no venga con un manual de instrucciones para lograrlo.

Pero no está tan mal si pensamos que la mitad de los seres humanos ni siquiera sabemos qué es la felicidad. Por eso nos levantamos los lunes para conseguir el sustituto más cercano en nuestra época: el dinero. No es tan bueno como la felicidad, pero no veo a nadie quejándose por tenerlo.

Lo malo de tener dinero es que no sirve de nada si no sabes en qué gastarlo, así que te recomiendo que, además del cheque cada quincena, ahorres un poco de alegría por si tienes que dedicarle tus recursos a comer el resto del mes.





Esa frase sentido porque la felicidad no es un recurso que puedas tener en tus manos, ni mucho menos meter al banco. Tampoco es algo que puedas gastar, así que andar derrochando alegría por el mundo no te causará escasez. De hecho, la felicidad es una de las únicas cosas disponibles al ser humano que, entre más se da, más se multiplica.

Y sigue sin tener sentido porque, déjame repetirlo, la felicidad no es un recurso. Pero si me pongo a utilizar un poquito de retórica y adornar las palabras como un curso de superación personal, entonces se vuelve fácil olvidar que hablamos de un sentimiento cuando digo cosas como "si das felicidad, la multiplicas". Esto es peligroso, porque si piensas que la felicidad es una cosa entonces podrías llegar a pensar que puedes comprarla.

Pero no se puede cambiar por dinero por un sentimiento.

Puedes comprar un montón de cosas y eso te hará feliz; pero no es lo mismo.

Así que, para poder buscar algo que te dure más que la quincena, te recomiendo primero que nada decidir qué es lo que quieres. Conseguir las cosas que te apasionan te dará felicidad. Hay algunas personas que podrán decir: "yo quiero dinero", y está bien siempre y cuando no lo gastes en cursillos inútiles que solo van a intentar convencerte de que no es lo más importante. Eso es doblemente malo porque, si ya sabes lo que quieres, a parte de confundirte con delirios de gurú te van a cobrar por hacerlo.

Por otro lado, si de verdad sientes que el dinero no es lo más importante en la vida, solo necesitas trabajar para cubrir tus necesidades básicas y vivir una vida cómoda y decorosa. No digo que seas espartano; a todo mundo le gusta tener internet y smartphone para tener algo que hacer en las reuniones familiares, pero tampoco te obsesiones con una vida dedicada a tu carrera si eres feliz, bueno, con una conexión a internet y tu smartphone.





La verdad es que solo te estoy dando dos opciones opuestas que no dicen absolutamente nada concreto: buscar la felicidad dentro de ti, o buscar el dinero para comprar cosas que te hagan feliz. Lo más importante, en mi opinión, es la forma en que decidas tomar cualquiera de las opciones: hacerte un ejecutivo, una clase de yoga y pilates, que puede que no te lleve a la iluminación, pero te relajará maravillosamente y puedes tener un cuerpazo, o tal vez viendo videos en internet todo el día.

Cada quien hace lo que quiere, y ese es el punto de esta publicación: decide lo que quieres tú mismo, porque si solo sigues las expectativas de los demás, vas a conseguir muchas cosas; pero la felicidad no es una de ellas.