lunes, 12 de octubre de 2015

Cómo perseguir la felicidad.

En la declaración de la independencia de los Estados Unidos se proclama el derecho universal a la Vida, la Libertad y perseguir la Felicidad. Es una pena que el documento no venga con un manual de instrucciones para lograrlo.

Pero no está tan mal si pensamos que la mitad de los seres humanos ni siquiera sabemos qué es la felicidad. Por eso nos levantamos los lunes para conseguir el sustituto más cercano en nuestra época: el dinero. No es tan bueno como la felicidad, pero no veo a nadie quejándose por tenerlo.

Lo malo de tener dinero es que no sirve de nada si no sabes en qué gastarlo, así que te recomiendo que, además del cheque cada quincena, ahorres un poco de alegría por si tienes que dedicarle tus recursos a comer el resto del mes.





Esa frase sentido porque la felicidad no es un recurso que puedas tener en tus manos, ni mucho menos meter al banco. Tampoco es algo que puedas gastar, así que andar derrochando alegría por el mundo no te causará escasez. De hecho, la felicidad es una de las únicas cosas disponibles al ser humano que, entre más se da, más se multiplica.

Y sigue sin tener sentido porque, déjame repetirlo, la felicidad no es un recurso. Pero si me pongo a utilizar un poquito de retórica y adornar las palabras como un curso de superación personal, entonces se vuelve fácil olvidar que hablamos de un sentimiento cuando digo cosas como "si das felicidad, la multiplicas". Esto es peligroso, porque si piensas que la felicidad es una cosa entonces podrías llegar a pensar que puedes comprarla.

Pero no se puede cambiar por dinero por un sentimiento.

Puedes comprar un montón de cosas y eso te hará feliz; pero no es lo mismo.

Así que, para poder buscar algo que te dure más que la quincena, te recomiendo primero que nada decidir qué es lo que quieres. Conseguir las cosas que te apasionan te dará felicidad. Hay algunas personas que podrán decir: "yo quiero dinero", y está bien siempre y cuando no lo gastes en cursillos inútiles que solo van a intentar convencerte de que no es lo más importante. Eso es doblemente malo porque, si ya sabes lo que quieres, a parte de confundirte con delirios de gurú te van a cobrar por hacerlo.

Por otro lado, si de verdad sientes que el dinero no es lo más importante en la vida, solo necesitas trabajar para cubrir tus necesidades básicas y vivir una vida cómoda y decorosa. No digo que seas espartano; a todo mundo le gusta tener internet y smartphone para tener algo que hacer en las reuniones familiares, pero tampoco te obsesiones con una vida dedicada a tu carrera si eres feliz, bueno, con una conexión a internet y tu smartphone.





La verdad es que solo te estoy dando dos opciones opuestas que no dicen absolutamente nada concreto: buscar la felicidad dentro de ti, o buscar el dinero para comprar cosas que te hagan feliz. Lo más importante, en mi opinión, es la forma en que decidas tomar cualquiera de las opciones: hacerte un ejecutivo, una clase de yoga y pilates, que puede que no te lleve a la iluminación, pero te relajará maravillosamente y puedes tener un cuerpazo, o tal vez viendo videos en internet todo el día.

Cada quien hace lo que quiere, y ese es el punto de esta publicación: decide lo que quieres tú mismo, porque si solo sigues las expectativas de los demás, vas a conseguir muchas cosas; pero la felicidad no es una de ellas.

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