miércoles, 21 de octubre de 2015

Cómo meditar.

ÓEn este mundo, relajarte en el momento que quieras es una habilidad importante. La mayoría de la gente no sabe que es una habilidad, porque la única forma en la que saben relajarse es pagar mucho dinero para comprar cosas que engordan, tapan arterias o emborrachan.

Pero necesitamos una forma de ser felices cuando más lo necesitamos: en el trabajo, porque cuando estamos comiendo o nos vamos de fiesta se nos olvida la depresión.

Bueno, para evitar convertirte en el monstruo de los pasteles de chocolate o, peor aún, en el alcohólico de la oficina, vamos a revisar unos tips para controlar tu estado interno. ¿O pensabas que la meditación era torcerte con posturas que podrían quebrar a una cirquera china? No, eso tiene otro nombre; en la mitad de los casos, se llama estafa.

Porque si en vez de ir a tu clase de Yoga te tomas una hora en silencio haciendo algo que disfrutes, como comer pasteles de chcolate y escuchar tu música favorita, alejándote de todo lo que te estresa, entonces te sentirías igual de relajado y recompuesto. Existen dos diferencias: el yoga, por su naturaleza aeróbica, te ayuda a tener un cuerpo sexy que a cualquiera le ayuda a sentirse feliz; y por supuesto, es más saludable que los pasteles.




A todo mundo le sirve relajarse, pero la meditación no es para todos; si piensas que esas cosas no sirven, y déjame adelantarte que en la mayoría de los casos tienes razón, entonces hablaré de métodos más prácticos en otra publicación.

Si, por el contrario, quieres empezar con la meditación, hay muchas escuelas, tutoriales, libros, etc. que te enseñarán a hacerlo, pero también hay muchos farsantes. La prueba para saber si tu gurú de la esquina funciona es muy sencilla: practica sus ejercicios por un mes; si te sirven para mantener la calma en el tráfico, con tus niños, o en las crisis de oficina, entonces son buenos. Si no, puedes fingir un ataque nervioso dentro de la clase y decir que fue por sus enseñanzas irresponsables. Tal vez te devuelvan el dinero.

El otro consejo que te voy a dar es que no finjas lo que no quieres: la mayoría de las personas no entran a sus clases de meditación en un esfuerzo por alcanzar la iluminación espiritual. Es decir, ¿has visto a un monje tibetano verdadero? ¡Ninguno de ellos tiene SmartPhone! No creo que quieras desapegarte del mundo terrenal, porque la verdad es muy genial vivir en nuestra era.

Creo que, más bien, quieres atravesar tu semana sin asesinar a tus compañeros de trabajo, o aprender a no llorar por tanta presión que no sabes cómo ventilar. Para eso solo necesitas aprender a distraerte de tu rutina: pensar en otras cosas y concentrarte de forma plena en divertirte, esa es la forma verdadera para liberarte de las cadenas de la vida moderna sin renunciar a sus beneficios.




En resumen: si lo que quieres es aprender a relajarte, no busques una escuela de meditación; mejor gasta tu dinero en salidas que te relajen, con pasteles o masajes. Pero si quieres aprender ese noble arte, entonces busca una escuela que te sirva en tus momentos de mayor estrés o no sirven de nada. 

Y si esta quincena estás muy ocupado o muy pobre para hacer alguna de las dos, observa tu respiración.


Si te gustaría que publicara técnicas para meditar (libres de religión para usarse con cualquier creencia), o si has tenido experiencias en alguna escuela, ¡déjanos un comentario!

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