Mostrando las entradas con la etiqueta sociabilidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta sociabilidad. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de marzo de 2016

La gente que vale la pena...

Solamente existen dos tipos de personas: los hijos de &@€#, y los hijos de &@€# que valen la pena. Todo mundo te va a decepcionar... Bueno, no es cierto, pero todo mundo podría; nadie puede cumplir las expectativas de todos sus semejantes porque, como dije, somos unos hijos de &@€#.

Y es que le ponemos a la gente el peso de nuestra perspectiva. Tomamos una primera impresión, o tal vez nos formamos una idea de cómo es la gente a través de muchas experiencias, pero al final de cuentas pensamos que conocemos a los demás. Es entonces cuando podemos entrar más o menos en confianza; incluso aquellas personas que son sociables aunque no conozcan, pueden ser así porque tienen una idea de los demás: piensan que la mayoría de las personas son naturalmente buenas. Con algo de suerte, no van a tener que soportar una decepción.

Pero a final de cuentas, si eres un tipo confiado, no se lo debes a la suerte. Seguramente has tenido malos ratos causados por tu exceso de confianza, y aún así decidiste volver a actuar igual. Dicen en #Matrix que la verdadera prueba de una decisión es tomarla de nuevo, y me parece que por esa regla viven los que eligen volver a confiar.

Este principio aplica para todas las cosas. Quiero decir, para todas. Pero se vuelve especialmente importante cuando hablamos de las personas. No todos quieren hacerte daño, aunque muchas veces pareciera que no les importa si lo hacen o no.

La verdad es que la mayoría de los seres humanos somos decentes. Lo malo es que la vida nos enseña a mostrar primero nuestro lado con garra y colmillo; tienes que agarrar un poco de confianza para mostrarle a la gente el otro lado de tu ser.

Y es que creo que todos tenemos (por lo menos) dos lados, así que no te preocupes si juzgas mal a una persona. A lo mejor no te equivocaste, pero en un momento de tu vida conociste su lado menos amable.

No por eso digo que le debas dar otras mil cuatrocientas oportunidades. La gente te enseña el lado que quiere, y está bien que recuerdes eso para que no vayas por la vida intentando arreglar a las personas. Solo te recuerdo que no todos somos malos, ni somos malos todo el tiempo.

Escuché hace mucho que todos tenemos una máscara... Bueno, si eso fuera cierto, el mundo sería un carnaval; pero es, más bien, como una caja de chocolates: nunca sabes a quién te vas a comer mientras ves una película.

Espera, ¿qué?


Me refiero a que tienes que probar a la gente, y puedes entender eso con el doble sentido que quieras, porque sé que todos aquí tenemos la mente pura y nadie sabe de lo que estoy hablando. La cosa es que nunca vas a saber si alguien es bueno o malo si no te das la oportunidad de conocerlo. 

A eso se le llama una "persona". 

Una "persona" es alguien a quien todavía no le quitas la máscara, o no te ha permitido ver lo que hay debajo. Hay quienes no van a dejarte dar un vistazo porque no les gusta descubrirse, y te recomiendo que no insistas; si intentas sacar a la fuerza el lado "verdadero" de las personas, generalmente lo haces más por ti que por ellos. Lo más probable es que ya te lo hayan mostrado, pero no quieres creer que puedan ser tan cabrones.

Bueno, cada quién... La cosa es que no acabamos de conocer a la gente.

Mira, hace una semana probé el licuado de mamey. Odio esa fruta, pero ya estaba comprada, así que dije: ¿qué diablos? Me gustó mucho.

Llevo 28 años conociéndome, y me acabo de enterar de que me gusta el licuado de mamey. En primer lugar, si ya no puedes sorprenderte a ti mismo debes cambiar algo de forma urgente, porque la mayor aventura de este universo no está afuera. Conocer el universo que habita dentro de tu piel puede tomarte una vida, o varias si te gusta el credo #Budista. No sé; si dices que ya te conoces de forma completa,  más bien deberías dejar de ignorar las partes más interesantes de tu persona.

Bueno, si jamás acabamos el viaje hacia adentro, mucho menos vamos a acabar completamente la aventura de conocer a otro ser humano. ¡Somos inmensos! Inmensos y geniales. Y temibles. Y graciosos. La mayoría de nosotros también somos unos pervertidos, pero nos da pena decirlo, así que tal vez quieras esperar antes de invitar a la gente a una sesión de #NetflixAndChill.

El universo está lleno de sorpresas, pero creo que no vas a encontrar una mejor que el mundo misterioso que esconde la gente detrás de una expresión bien practicada.


No me importa quién seas, te vas a llevar bien con algunas personas y con otras no. De hecho, te vas a llevar bien con algunas personas una parte del tiempo, y te vas a llevar mal con los mismos en otros momentos.

La vida es drama. Los que intentan convencernos de que no es cierto, venden cursos de superación personal.

En serio, decide quién vale la pena. Es más: decide cuándo lo valen. Todos tenemos la necesidad de alejarnos de la gente, y no vale la pena perder una amistad hermosa por no querer aceptarlo.

Darse,cuenta de esto, como todo, es un proceso. Pero, por el momento recuerda que a veces necesitas estar solo; en esos momentos, está bien decir: "Ahorita no joven. Lo quiero, pero le voy a soltar un pu&€@".

Ni modo.